Los macronutrientes: Aporte y clasificación

Este artículo fue redactado y avalado por Yamila Papa Pintor
· 7 enero, 2019
¿Sabías que hay un grupo de nutrientes que necesitamos en mayor cantidad que otros? Se trata de los macronutrientes, de los cuales te hablaremos a continuación.

A diferencia de los micronutrientes, los macronutrientes son aquellos encargados de suministrar la mayoría de la energía metabólica del organismo. Conoce todo sobre ellos en el siguiente artículo.

¿Qué son los macronutrientes?

El objetivo de los macronutrientes reside en aportarnos la energía metabólica. Esto quiere decir que su función es la de hacernos crecer, sobrevivir y tener fuerzas para nuestras actividades cotidianas. ¡Sí que son importantes!

Ahora bien, estos nutrientes —principalmente glúcidos, lípidos y proteínas— se complementan con los micronutrientes, compuestos por las vitaminas y los minerales. Estos últimos son necesarios en menores cantidades y su tarea es la de mantenernos saludables.

Los macronutrientes están divididos y definidos de diversas maneras:

  • Elementos químicos consumidos en grandes cantidades (azufre, fósforo, oxígeno, nitrógeno, hidrógeno y carbono).
  • Componentes químicos que proveen energía al organismo (lípidos, proteínas y glúcidos).
  • Nutrientes requeridos en cantidades mayores a los micronutrientes (potasio, magnesio y calcio).

Características de los principales macronutrientes

Como hemos dicho al principio de este artículo, existen tres tipos de macronutrientes ‘destacados’ debido a sus funciones energéticas. Estos son:

1. Glúcidos

Se trata de compuestos formados por oxígeno, carbono e hidrógeno. Pueden ser azúcares simples o complejos: sacáridos, glucosa, fructosa, sacarosa, lactosa, glucógeno y almidón.

Una vez que ingresan al organismo, los glúcidos se convierten en glucosa, la principal fuerte de energía que tenemos los seres humanos, así como también la encargada de metabolizar las grasas y proteger los tejidos nerviosos.

2. Proteínas

También están formados por carbono, hidrógeno y oxígeno, pero cuentan con nitrógeno y azufre en su composición. Ya que el organismo no puede sintetizar estos macronutrientes por sí solo, precisa de la ‘ayuda’ de los aminoácidos. Las proteínas ayudan en la construcción de los tejidos y en algunos procesos anabólicos.

Las calabazas representan una gran propuesta de ensaladas originales para el otoño.

Por este motivo, una persona que quiere aumentar la masa muscular debe consumir más alimentos proteicos. Las principales fuentes de proteínas son los alimentos de origen animal —como la carne—, también los frutos secos y las legumbres. Lo aportan en menor cantidad el arroz y las pastas.

3. Lípidos

Por último, estos macronutrientes están presentes en las mantecas —en forma de grasas saturadas— y en los aceites —como grasas no saturadas—. Si bien son considerados como ‘los malos de la película’, el problema de los lípidos está en su ingesta excesiva. Cuando esto sucede, la grasa se acumula debajo de la piel y las células y provoca los famosos ‘rollitos’ que tanto odiamos.

Podríamos indicar también que el agua es un macronutriente, ya que lo necesitamos en grandes cantidades para poder sobrevivir. Incluso una persona puede pasar semanas sin comer, pero solo días sin beber. El líquido regula la temperatura corporal, elimina los deshechos a través de la orina, transporta nutrientes e hidrata células y órganos.

¿Cuál es la diferencia entre macronutrientes y micronutrientes?

Ya hemos hablado de los macronutrientes, pero para entender un poco más su funcionamiento, es bueno referirnos a los micronutrientes. Estas sustancias son aquellas que los seres vivos necesitamos en pequeñas cantidades, pero que son igualmente importantes.

Sus funciones van desde catalizar las enzimas hasta reforzar el sistema inmunitario para que no enfermemos. Los micronutrientes se dividen en dos grandes grupos:

1. Vitaminas

Permiten el crecimiento, funcionamiento y desarrollo de las células, además de constituir el sistema de defensa para los radicales libres. Podemos encontrar vitaminas liposolubles —se disuelven en grasa— como la A, la D, la E y la K y vitaminas solubles —en agua— como la B y la C.

2. Minerales

Están presentes tanto en las plantas como en los animales —aunque en mayor cantidad en las primeras— y su tarea reside en crear enzimas. Ingerimos dos tipos diferentes de minerales: micro (cobre, zinc, cobalto, cromo y floruro) y macro (magnesio, sodio, hierro, potasio y calcio).

Recetas de espinacas

Tanto los macronutrientes como los micronutrientes son necesarios en nuestra vida cotidiana. La diferencia está en las cantidades que debemos ingerir de cada uno de ellos. Los primeros requieren de mayores dosis para poder cumplir con sus objetivos en comparación con los segundos.

Si bien todos tenemos que garantizar un mínimo de macro y micronutrientes en nuestra dieta, los niveles dependerán de las metas especiales de cada individuo. Por ejemplo, no es lo mismo querer bajar de peso que tener más músculos.

  • FAO. (2015). Macronutrientes y micronutrientes. Organización de las Naciones Unidas para la alimentación y la agricultura. https://doi.org/10.1186/1477-7827-8-112