Qué comer antes de tu entrenamiento de la tarde

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 1 abril, 2019
Francisco María García · 23 marzo, 2019
Una de las dudas más frecuentes en la alimentación y el deporte es la que se refiere a qué comer y sobre todo cuándo hacerlo, antes o después del ejercicio. Previo al entrenamiento de la tarde, es fundamental tomar alimentos con efectos positivos para el ejercicio.

Muchas veces se realizan ejercicios con una meta particular. Las intenciones pueden variar, y van desde querer bajar de peso, aumentar masa muscular o profesionalizarse en alguna disciplina deportiva. Para poder llevar a cabo tu entrenamiento de la tarde en óptimas condiciones, es necesario llenar al organismo de combustible.

El cuerpo humano opera como una maquinaria integral que busca mantenerse en un constante equilibrio orgánico. Esto lo consigue mediante un complejo sistema, en el que el cerebro juega un rol principal. Por tal razón, realizar ejercicio es una necesidad biológica que genera una descarga de energía importante.

¿Por qué nos da hambre después de entrenar?

Es común la sensación de hambre después de realizar una actividad física desgastante. Entre las diversas explicaciones de este fenómeno, resalta la importancia de la glucosa para el cerebro y los músculos.

Durante el entrenamiento, se realiza una descarga intensa de energía. Al mismo tiempo, se activan diversas funciones cognitivas, que permiten la realización de movimientos complejos. Por lo tanto, es importante nutrir al cuerpo para cualquier actividad física.

Es necesario poder comer antes del entrenamiento de la tarde o a cualquier hora del día, para que el organismo no caiga en estado de emergencia. Muchas de las pérdidas de masa muscular o la sensación de extremo cansancio después de la rutina de ejercicios se deben a la ausencia de una buena dieta. Cuando esto sucede, el organismo busca conseguir la glucosa directamente de los músculos.

De igual manera, una buena alimentación antes de la rutina de ejercicios permite aumentar la resistencia y la fuerza, y se optimiza así el rendimiento final.

Los carbohidratos y el entrenamiento de la tarde

Si una persona está interesada en bajar de peso o mejorar su estilo de vida, debe asegurarse de cuidar lo que come. Los grupos alimenticios se dividen en varias categorías: proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales y agua. Cada uno tiene funciones específicas para mantener el cuerpo equilibrado y saludable.

Los snacks sanos ricos en proteínas son la opción perfecta para los deportistas.

La última tendencia de muchas personas que quieren bajar de peso es reducir o eliminar al máximo los carbohidratos, por considerarlos dañinos. Sin embargo, son sumamente necesarios, debido a que son el combustible del cuerpo.

Los carbohidratos son un grupo de alimentos interesantes, que se encargan de la energía y contracción muscular. Además, son una parte importante en la formación del tejido nervioso. Por lo tanto, si la meta de una persona es realizar ejercicio debe consumirlos; la pregunta es: ¿cuáles?

‘Cualquier cosa’ no aplica

La clave está en los alimentos que se metabolizan lentamente, como son los carbohidratos complejos o no refinados. Dentro de ellos, se encuentran los cereales tipo avena, legumbres o arroz integral.

Es imprescindible evitar ingredientes ricos en azúcares o altamente refinados. La razón es que se terminan transformando en grasa; de este modo, causan daño al organismo, y el corazón es la víctima principal. Igualmente, los carbohidratos que se metabolizan rápidamente suelen ser los causantes del aumento de peso excesivo.

Dieta del entrenamiento de la tarde

La dieta o la buena alimentación antes de un entrenamiento de la tarde —así como en otras horas del día— dependen del objetivo final. Por regla general, cada cuerpo posee una química y un funcionamiento distinto.

Hay que tener en cuenta que cada conjunto de comidas aporta nutrientes diferentes, que son metabolizados con funciones determinadas. Esta es la razón por la cual se recomienda acudir con nutricionistas para crear el plan alimenticio ideal.

La dieta indicada es muy distinta si una persona desea bajar de peso o si quiere aumentar la masa muscular. Sin embargo, se puede afirmar que la clave siempre va a estar en el equilibrio con los grupos alimenticios. La perfecta combinación se logra intercalando los tres grandes macronutrientes, que son los carbohidratos, las proteínas y las grasas.

Cabe destacar que las proteínas ideales son aquellas que posean un alto contenido en leucina. Algunos ejemplos son los huevos y las aves, los pescados —tanto azules como blancos— y la carne magra.

Por otra parte, en cuanto a las grasas, las recomendadas son las insaturadas, como el aguacate, los frutos secos (nuez o el maní) y el aceite de oliva. Como pasa con los carbohidratos, se deben evitar al máximo las grasas saturadas o altamente procesadas, debido a que causan daño al organismo, que lo procesa como colesterol malo.

Los bocadillos para antes del entrenamiento deben ser de tamaño mediano y no estar relleno con un exceso de alimentos.

Agua: líquido vital 

Por último, es sumamente importante mantener el cuerpo hidratado. Esto permite regular la temperatura corporal para el funcionamiento del organismo. Incluso se recomienda que, ante deportes o entrenamientos de alta intensidad, se tomen bebidas energizantes para recuperar el sodio que se pierde con el sudor.

En síntesis, debemos tener en cuenta que, si vamos a realizar un entrenamiento de la tarde con cierta intensidad, debemos preparar al cuerpo de antemano. ¡Con comidas sanas y nutritivas no tendrás problemas!

  • Cristina Olivos, O., Ada Cuevas, M., Verónica Álvarez, V., & Carlos Jorquera, A. (2015). Nutrición Para el Entrenamiento y la Competición. Revista Médica Clínica Las Condes23(3), 253–261. https://doi.org/10.1016/s0716-8640(12)70308-5
  • Abel Mariné Font. 2008. Funciones del agua corporal y su equilibrio en el organismo. Universidad de Barcelona. http://www.nutricion.org/publicaciones/pdf/Funciones%20del%20agua%20corporal%20y%20su%20equilibrio%20en%20el%20organismo_Abel%20Marin%C3%A9.pdf