Nutrición en niños y adolescentes deportistas

Francisco María García · 13 septiembre, 2018
Hay que recordar que, en el caso de los pequeños de la casa, lo fundamental es ocuparnos de su crecimiento sostenido; lo cierto es que el desgaste físico implica un ajuste en la dieta del niño deportista, por más energía que tenga

El profesionalismo en el ámbito deportivo no es solo cosa de adultos. Recordemos que hoy en día existen diversas divisiones infantiles en las que se forjan a los atletas del futuro. Y así como ocurre en el deporte de alta exigencia, la nutrición en niños y adolescentes deportistas también debe ser vigilada.

Los niños requieren una mayor proporción de alimentos energéticos

Por lo general, la actividad física de un niño es mucho más larga e intensa. Mientras que un adulto enfoca sus energías en entrenamientos limitados y días de competición, los niños gastan energía corporal todos los días. Es decir, que al entrenamiento se debe agregar sus horas regulares de juego.

A esto, debemos sumarle las cuotas de alimentación que necesita un niño para continuar su proceso de crecimiento. Por eso, la cantidad de proteínas y carbohidratos que ellos necesitan es mayor a la de un adulto.

El deporte en el desarrollo de los niños y adolescentes.
El deporte juega un papel fundamental en el desarrollo de los niños.

La proporción correcta serían 55% de carbohidratos, 20% de proteínas y hasta 25% de grasas. Como podemos ver, la proporción de carbohidratos y grasas deben ser mayores en los niños. Este tipo de dieta podrá tener sus variaciones: por ejemplo, si un niño es muy delgado, se puede incrementar la ración de grasa.

Nutrición en niños y adolescentes deportistas: energía inmediata y reservada

La nutrición en niños y adolescentes deportistas debe cumplir con dos requerimientos: la energía inmediata y la reservada. La primera se gasta con la actividad cotidiana y la segunda se mantiene para forjar los procesos metabólicos del crecimiento. Añadido esto, se sabe que un niño consume cinco calorías por cada gramo ganado.

Por ejemplo, un niño de 10 a 14 años que juegue fútbol puede llegar a consumir hasta 540 calorías por día. El problema es que no todos los niños tienen buen apetito y la mayoría elige sus alimentos según el sabor.  De esta forma, el reto siempre queda del lado de los padres.

Las consecuencias de las victorias abultadas en las categorías con niños en desarrollo.

También hay que saber cuales son los minerales y sustancias que pueden tender a presentar mayor déficit en los pequeños de la casa. Las vitaminas B12, E, el zinc y el ácido fólico son las que tienden a faltar con mayor frecuencia. Es en estas donde debemos centran un poco más nuestra atención.

¿Como debe ser el plan diario de un niño deportista?

Aunque las proporciones varían de forma notoria con respecto a los adultos, el plan diario puede ser similar. Lo primero es que la dieta diaria de un niño debería contener cinco tomas de alimentos. La comida del medio día será la mas pesada y será complementada con una especie de merienda post desayuno.

Las cenas pueden realizarse entre las 8:30 a las 9:00 de la noche en el caso de los niños.  En el aspecto nutricional, hay que evitar los carbohidratos complejos, aunque puede haber algo de flexibilidad con los deportistas más pequeños.

Más allá de la edad, es recomendable utilizar aceite de oliva para freír y evitar las bebidas azucaradas en exceso. Los platos deben estar acompañados en su mayoría por agua, aunque lo correcto es evitar gran cantidad de líquidos. La primera comida de la mañana sí debería incluir un zumo de frutas naturales.

¿Como debe ser la dieta del adolescente?

En la realidad, la dieta del adolescente es más similar a la del adulto que a la de los niños. Superando los 15 años de edad y hasta los 18, un deportista consume mucha más energía. Siguiendo el ejemplo del fútbol, nos referimos a 790 calorías por día; no obstante, su probabilidad de tener problemas de obesidad también aumenta.

beneficios de hacer deporte

Hasta un 23% de los adolescentes puede sufrir de problemas de sobrepeso. Por ello, la ingesta de carbohidratos y grasas debe ser un tanto moderado; y ello sin olvidarnos que a estas edades todavía los jóvenes están en pleno desarrollo.

Para conjugar los factores anteriores, la distribución diaria de alimentos será fundamental. En el caso de los jóvenes, lo mejor es planificar buenos desayunos y cenas poco pesadas. Todo dependerá también de la morfología del deportista.

En resumen, la nutrición en niños y adolescentes deportistas debe ser planificada y controlada. De lo contrario, podríamos tener episodios de debilidad durante la práctica deportiva o un cuadro de obesidad temprana.