4 rutinas que te ayudarán a perder peso

Pilar · 5 abril, 2018
Existen pequeños hábitos que nos ayudan a perder peso y mantenernos saludables, tan solo hay que saber como y cuando hacerlos para conseguir que nos ayuden en nuestro objetivo de adelgazar

Para perder peso no existen las fórmulas mágicas. No hay que dejarse llevar por las dietas milagro porque la única forma de alcanzar el peso deseado es seguir una dieta equilibrada y practicar ejercicio. A pesar de ello hay pequeñas rutinas que te ayudarán a perder peso. A continuación te explicamos los cambios que tienes que realizar en tu día a día para adelgazar.

Toma un vaso de agua con limón al levantarte

Beneficios de agua con limón.

La primera de las rutinas que te ayudarán a perder peso es tomar un vaso de agua con limón nada más levantarte. El agua con limón es ayunas tiene muchos beneficios para el organismo y además se prepara muy fácilmente.

Para prepararlo tan solo hay que calentar un vaso de agua con el zumo de medio limón. Es importante no añadir ningún tipo de edulcorante. Además puedes comprobar que no es necesario ya que su sabor es agradable.

Tomar un vaso de agua templada con limón en ayunas tiene los siguientes beneficios:

  • Hidrata el cuerpo después de toda la noche
  • Aporta un 25% de la vitamina C que necesitamos diariamente
  • Mejora la digestión
  • Efecto saciante

Lleva siempre un snack saludable en el bolso

Todos sabemos que lo saludable es hacer cinco comidas al día. Pese a ello casi siempre acabamos saltándonos alguna. Cuando estamos a dieta creemos que cuanto menos comemos mejor porque así ingerimos un menor contenido calórico y adelgazamos antes.

Puede que estemos así un par de días o tres, pero la ansiedad va creciendo. Finalmente acabamos saltándonos la dieta y comiendo más cantidad de la necesaria o alimentos que poco tienen de saludables.

Para acabar con la ansiedad y llegar a la hora de las comidas con menos hambre la mejor opción es llevar siempre en el bolso un snack sano. Este snack puede ser una pieza de fruta, un zumo natural, una barrita de cereales -si es casera mucho mejor- o un pequeño sándwich.

Comiendo estos alimentos a media mañana o media tarde lograremos llegar a la hora de la comida o de la cena con menos hambre y menor ansiedad. Lo único que hay que tener en cuenta es que el snack debe ser sano porque poco importa que comamos menos a la hora de la comida o de la cena si antes hemos tomado bollería, bebidas azucaradas o cualquier otro alimento de este tipo.

Incorpora el té en tu día a día

Taza de té con limón y menta.

El té es un aliado de las dietas y además es una bebida que tiene múltiples beneficios. Si te acostumbras a tomar una taza con el desayuno y otra después de comer o cenar notarás enseguida los beneficios.  Es importante que lo tomes con edulcorante en vez de azúcar para sea más saludable.

Además de saciarte con muy pocas calorías puedes elegir el té que más beneficios te aporte según tus necesidades: falta de sueño, problemas cutáneos, o en uñas y pelo…

De todos los tés que hay en el mercado, te recomendamos los siguientes. También puedes probar a combinarlos y hacer tus propias infusiones:

  • Té verde: mejora la digestión, protector frente a enfermedades cardíacas y protector dental
  • Té rojo: estimula el metabolismo en la pérdida de peso, beneficioso para personas con diabetes.
  • Cola de caballo: aumenta en un 30% las secreciones urinarias, por lo que es perfecta para aquellas personas que retienen líquidos, además mejor la salud de las uñas y el pelo.

Cena ligero y dos horas antes de acostarte

A lo largo del día realizamos tres comidas principales: el desayuno, la comida y la cena. A estas tres a hay que sumar dos comidas ligeras que son el almuerzo de media mañana y el de media tarde. Pues bien, de las tres comidas principales la más ligera debe ser la cena.

Esto es debido a que ya no vamos a quemar las calorías que consumamos. Lo más probable es que después de cenar toda la actividad física que hagamos sea movernos al sofá y después a la cama. Por lo tanto casi todas las calorías que comamos no van a ser quemadas y van a pasar a ser grasa.

Por otro lado, el momento de la cena tiene que tener lugar como mínimo dos horas antes de acostarnos. Todos sabemos que en España es complicado porque nuestros horarios son muy nocturnos y acabamos cenando a deshoras y acostándonos muy tarde.

Para que el organismo funcione correctamente y la cena nos sienta bien lo correcto es acostarse cuando ya se ha hecho la digestión. Ese tiempo son dos horas. Así nos sentiremos más ligeros y no tendremos problemas digestivos.