5 errores que cometemos cuando queremos adelgazar

Existen ciertos errores cuando queremos adelgazar que nos alejan de ese objetivo, que nos frustran y que no nos permiten avanzar en este arduo camino

Bajar de peso es una tarea algo complicada, pero no imposible. Todo depende de nuestro compromiso y dedicación. En ocasiones cometemos errores cuando queremos adelgazar ya que no estamos bien informados o asesorados. Conoce cuáles son los más habituales en este artículo.

Errores cuando queremos adelgazar: cuáles son los más frecuentes

Si tu objetivo es bajar de peso, ya has dado el primer paso. Haz de saber que necesitas esforzarte para obtener resultados y que estos quizás tarden en aparecer. Pero lo mejor de todo es que al alcanzar la meta te sentirás mucho mejor contigo mismo. Presta atención a los más habituales para evitarlos:

1. Hacer dieta

Errores más comunes al hacer una dieta.

Aunque no lo creas, hacer dieta es uno de los más comunes errores cuando queremos adelgazar. ¿Por qué? Porque implica una falta de disfrute, dejar de lado lo que nos gusta, una restricción. Estar a dieta no nos permite consumir ciertos alimentos en pos de bajar de peso.

Si bien es verdad que la dieta reduce kilos y centímetros, también es cierto que si no hacemos un cambio en nuestra forma de comer, regresaremos al peso inicial (o superior) al poco tiempo de abandonar el ‘plan milagroso’ que hemos seguido.

Para adelgazar debes comer de todo. Sí, así como lo lees. La clave reside en las cantidades y en las repeticiones. Si llevas una alimentación saludable, bajarás de peso y lo mejor de todo es que no lo recuperarás.

2. Comer muchas (o pocas) proteínas

Nadie dice que este nutriente no sea importante, lo que sí debemos tener en cuenta que si lo consumimos en exceso se convierte en grasa. Siempre el equilibrio es la mejor forma de conseguir buenos resultados.

Por otra parte, muchos de los típicos batidos y barras energéticas que se consumen a diario tienen grasas y azúcares en su composición. Quizás no entiendas por qué si los ingieres no logres bajar ni un solo gramo… ¡Es porque la proteína es difícil de eliminar!

Pero atención, ya que un menú libre de proteínas o hidratos tampoco es buena para nuestra salud; ya que el organismo los precisa para tener energía y fuerza. Ten en cuenta que una mujer adulta necesita no más de 50 gramos de este compuesto al día. En los hombres es de unos 80 gramos.

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3. Pesarse a cada rato

Chica delgada con una báscula en sus manos.

La báscula puede convertirse en la peor pesadilla de una persona que quiere bajar de peso. El problema reside en la importancia que le otorgamos a ese elemento, o mejor dicho, a la información que nos brinda. Podemos pesarnos para tener una referencia y analizar cuántos kilos debemos reducir, pero no convertir esa práctica en una obsesión.

En ocasiones podemos pesar lo mismo y haber reducido centímetros o tallas. ¿Cómo es eso posible? Porque la grasa o los líquidos acumulados se han transformado en músculo. ¡Por eso la balanza puede ser engañosa! La mejor manera de ver los progresos es con la ropa y el espejo: pruébate prendas y analiza cómo te quedan. Si puedes, tómate fotografías cada dos o tres semanas para ir comparando cómo luces.

4. Saltarse comidas

Matarse de hambre no es la solución para bajar de peso. Ese es otro de los frecuentes errores cuando queremos adelgazar. Creemos que si no comemos o cenamos llegaremos más rápido a nuestro objetivo y eso es completamente falso.

Cuando salteamos comidas -sobre todo las principales- lo que estamos haciendo es desequilibrar el organismo y ‘acumular’ el hambre. Por lo tanto, la próxima vez que comamos, ingeriremos más cantidad de alimento. De alguna manera, el cuerpo debe recuperar la energía que ha perdido.

5. Pasar horas en el gimnasio

Las consecuencias y riesgos del sobreentrenamiento.

Por último, no debemos dejar de lado un error común basado en la desinformación: entrenar por horas sin descansar. Sabemos que para adelgazar hay que hacer ejercicio. Hasta ahí todo perfecto, pero siempre hay que darse cuenta de en qué momento detenerse.

Una sobreexigencia puede dañar los músculos, generar lesiones y provocar efectos contrarios a los esperados. Tampoco abuses del cardio: debes acompañar la rutina con ejercicios de tonificación y algo de musculación que también aceleran el metabolismo.

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