7 consejos para quemar grasa mientras duermes

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 16 enero, 2019
Francisco María García · 19 enero, 2019
A la hora de pensar en quemar grasa, las llamadas dietas milagro no son las más efectivas. En realidad, el equilibrio entre la alimentación y el ejercicio físico es lo más recomendable, pero también es importante el descanso nocturno.

En medio de la frustración por quemar grasa, la mayoría de las personas suelen enfocarse en rutinas extremas y dietas rigurosas. No obstante, no se toma en cuenta que lo más importante es mantener el equilibrio tanto en las actividades diarias, como en los alimentos que se consumen.

Una dieta balanceada implica respetar las horas de las comidas. De forma decidida, se deben desterrar del menú todos los ingredientes chatarra y los alimentos excesivamente procesados y refinados. Asimismo, no se puede abusar de los carbohidratos y las harinas, sobre todo en los momentos previos a dormir.

Cómo quemar grasa mientras duermes

1. Descansar bien

Este es uno de los mejores métodos para quemar grasa. Un buen descanso permite que el cuerpo recupere las energías. Sin embargo, lo más importante para evitar el sobrepeso es que el organismo puede hacer un buen uso de ellas.

2. Evita la contaminación lumínica

Dormir bien no se trata solo de cerrar los ojos siete u ocho horas cada día. La calidad del sueño es igualmente importante; debe procurarse la máxima comodidad y evitar cualquier elemento perturbador. Uno muy frecuente es tener el teléfono celular cerca con todas las alertas de notificaciones activas o con el televisor encendido.

Además, la luz detiene la segregación de la hormona melatonina, responsable de metabolizar las grasas que se encuentran ubicadas en el tejido adiposo marrón. Por ello, al despertar, el cuerpo no solo dispondrá de menos energía, sino que tampoco contará con lo necesario para eliminar de los tejidos los ácidos grasos.

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3. Evitar las cenas excesivas

Bajo ningún motivo es recomendable acostarse con el estómago vacío. El ideal es tomar cenas ligeras, que permitan al organismo entrar en reposo sin que el aparato digestivo esté trabajando. En ese sentido, la última comida del día debe hacerse al menos tres horas antes de ir a la cama.

La mejor cena es aquella que, como máximo, le provea al organismo un 25 % de las calorías diarias necesarias. Incluso se recomienda ingerir batidos que contengan al menos 30 gramos de proteínas para evitar que el metabolismo entre en reposo y se quemen algunas calorías hasta el amanecer.

4. Alimentos ricos en triptófano: una buena idea para la cena

El triptófano es un aminoácido esencial en la nutrición humana para controlar la ansiedad relacionada con el insomnio. Sin embargo, el organismo es incapaz de producir esta sustancia de forma natural, por lo que se debe obtener a través de los alimentos que se consumen a diario.

Esta sustancia está presente en la mayoría de los ingredientes de origen animal. Para no recargar el aparato digestivo durante la noche, la lista de opciones parte de algunos lácteos como el yogur y los quesos frescos. También se consigue en cereales como el maíz, la avena y el arroz.

El mal humor, el cansancio y la dificultad para conciliar el sueño son indicativos de que los niveles de este componente están en rojo. Para su correcta absorción, también es necesaria la ingesta de calorías.

En el tema nutritivo, las frutas como el plátano también están recomendadas; además de incluir este aminoácido entre sus compuestos, ofrece una importante carga calórica.

Receta de arroz basmati.

5. Consumir infusiones naturales

Uno de los mejores trucos para dormir bien y disfrutar de un descanso realmente reparador que permita quemar grasa es tomar una infusión momentos antes de acostarse. Manzanilla o valeriana son las opciones más populares.

También se puede considerar la hierbabuena, la lavanda, la menta, el tilo o la flor de Jamaica. Esto ayuda a reducir la ansiedad y calmar el apetito, lo que a su vez facilita la relajación completa del organismo.

Es bueno para la salud tomar una infusión de cola de caballo.

6. Dormir frescos

Las estancias calurosas no van de la mano con conceptos como el descanso pleno. Además de resultar mucho más sencillo conciliar el sueño en ambientes frescos, también se propicia un mayor consumo de calorías durante las noches.

Las diferencias son perfectamente medibles. Dormir en espacios con temperaturas por debajo de los 21 °C, permite el consumo de hasta 7 % más calorías en comparación con los dormitorios cuya calidez supere los 24 °C.

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7. Dieta balanceada y actividad física: combinación insalvable

Finalmente, no hay forma de quemar grasa y disfrutar de una calidad de vida plena sin la conjunción de estos dos factores. Las sesiones de ejercicios, además de fortalecer los músculos y optimizar los sistemas respiratorio y cardíaco, también reducen los niveles de estrés. Esto, desde luego, se traduce en una mayor calidad de las horas de sueño y descanso.

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En definitiva, habrás podido apreciar que quemar grasa mientras duermes no solo es posible, sino que se puede lograr con unos ligeros cambios de hábitos. ¿Por qué no darles una chance a estas valiosas sugerencias?