Cómo evitar la retención de líquidos

Francisco María García · 20 abril, 2018
La retención de líquidos es un mecanismo del cuerpo para conservar todo el fluido que considera necesario para su funcionamiento

El cuerpo humano está compuesto en un 65% de agua, aproximadamente. El agua en el cuerpo es el vehículo para transportar nutrientes, contribuir a los procesos biológicos y desechar los residuos.  De ahí su importancia en consumir la cantidad correcta y evitar la retención de líquidos.

Esta tendencia del organismo a acumular líquidos se debe a que el cuerpo detecta que tiene insuficiencia o exceso de sodio; en estos casos, retiene líquidos para conservar su equilibrio natural.

Sin embargo, la retención de líquidos trae consigo algunos problemas de salud que pueden afectar a la persona. Muchos de ellos tienen que ver con el funcionamiento de las articulaciones, el peso e hinchazón de extremidades del cuerpo. La mejor forma de evitar la retención de líquidos es mantener una dieta balanceada, ingerir agua y hacer ejercicio.

¿Por qué retiene el cuerpo líquido?

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La retención de líquidos se debe a factores internos y externos al organismo. En el primer caso, es común en las mujeres debido a cambios hormonales durante la menstruación; también en el embarazo o la menopausia.

Como factores externos se consideran el clima, el consumo de agua y el sedentarismo. En ambientes húmedos o de mucho calor, existe una alta tendencia a la retención de líquidos; lo mismo ocurre cuando la persona no ingiere la cantidad de agua suficiente. En ambos casos, la reacción es un mecanismo de defensa del cuerpo para evitar una deshidratación.

Otro factor que puede contribuir a la retención de líquidos son los tratamientos médicos. Algunos medicamentos relacionados con enfermedades crónicas, provocan la inflamación de las articulaciones, producto de la retención.

¿Cómo evitar la retención de líquidos?

Una manera sencilla de saber si se sufre de retención de líquidos es apretando por un minuto la zona hinchada. Si la marca que deja el dedo se mantiene por un rato, es posible que haya acumulación de fluidos. En esos casos hay que seguir estas recomendaciones:

  1. Una dieta balanceada. Es importante mantener una dieta baja en sal y azúcar; también con aporte en frutas y vegetales que hidratan al organismo. Las frutas de agua como la sandía y la piña, son diuréticos naturales que ayudan a renovar los fluidos del cuerpo.

Respecto a las proteínas, es importante evitar el consumo de carnes rojas ya que contribuyen a la retención de líquidos. En su lugar, es recomendable la ingesta de pescados o carnes blancos de dos a tres veces por semana.

  1. No esperar a sentir sed. La sed una señal de deshidratación. Cuando la persona ya siente la necesidad de tomar agua, es porque el cuerpo se encuentra falto de ella. Para evitar la deshidratación, es importante crear el hábito de la ingesta de agua sin sentir sed.

Una persona debe consumir un promedio diario de dos litros de agua. El agua no debe sustituirse por jugos o gaseosas, ya que contienen un alto nivel de azúcares y carecen de nutrientes. De igual manera, el exceso de agua puede aumentar los niveles de sodio en el cuerpo y provocar la retención.

  1. Ejercitarse con regularidad. El sedentarismo es aliado de la retención de líquidos, por eso es importante mantener activo al cuerpo. Realizar una caminata diaria de entre 15 a 30 minutos disminuye la tendencia a la acumulación de fluidos. Otras disciplinas y ejercicios como la natación también son beneficiosas.

Hábitos para evitar la retención de líquidos

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  1. Romper con el ayuno desde el momento que se despierta, ayuda a disminuir los efectos de la retención de líquidos. Un desayuno rico en frutas y fibra energizará al cuerpo y lo mantendrá hidratado.
  2. Lo recomendable es hacer varias comidas al día, al menos cinco. Con ello, ponemos en marcha nuestro metabolismo e incluso podemos perder peso.
  3. Cenas ligeras. La cena es la comida donde se debe poner mayor atención al consumo de sal. Después de ella, el cuerpo pasará unas cuantas horas en descanso y acumulará líquidos.
  4. No utilizar prendas de vestir apretadas. La ropa ajustada dificulta la circulación del cuerpo. Siempre se debe vestir la talla correcta y evitar telas que no permitan la transpiración de la piel.
  5. Beber infusiones y jugos verdes. Preferiblemente con alto contenido diurético, como el té verde y la flor de Jamaica.