Dieta de alimentos crudos para perder peso

Antonio Reyes · 26 marzo, 2019
De entre todas las opciones que tenemos para iniciar un plan alimenticio, la dieta de alimentos crudos es una de las que está ganando mayor popularidad. ¿Conoces sus principales beneficios?

A la hora de afrontar una dieta de pérdida de peso, se pueden encontrar en internet muchas opciones. Hoy en día, todas estas alternativas tienen sus partidarios y sus detractores, por lo que hay que contrastar muy bien la información para no cometer ningún error a la hora de idear un plan nutricional. Conoce la dieta de alimentos crudos, un régimen cuya popularidad ha ido en aumento en los últimos tiempos.

La dieta de alimentos crudos

Esta dieta no es nueva, pues existen nutricionistas que ya la recomendaban durante buena parte del siglo pasado. Sin embargo, como hemos dicho, está recobrando popularidad en los últimos años gracias al veganismo. La mayoría de las dietas de alimentos crudos son dietas vegetarianas o veganas, aunque algunas también incluyen carne cruda. 

Esta dieta aboga por una nutrición en la que un gran porcentaje o la totalidad de los alimentos ingeridos sean crudos. Para que se cumpla este parámetro, no deben ser cocinados a una temperatura superior a 46 °C.

Sus practicantes argumentan que, durante la cocción de los alimentos, se pierden nutrientes fundamentales para nuestro organismo, como por ejemplo vitaminas liposolubles como la B o la C. Además, debemos evitar todo tipo de tratamiento alimentario; es decir, no podemos ingerir alimentos procesados o refinados.

La dieta de alimentos crudos: qué comer y qué evitar

Para llevar a cabo este tipo de dieta, vamos a enumerar algunos alimentos que estarán permitidos y otros que tendremos que evitar a toda costa. Los que sí se pueden consumir son los siguientes:

  • Fruta y verdura fresca.
  • Leche de almendras o de coco.
  • Frutos secos.
  • Agua tratada, no es válida el agua del grifo.
  • Zumos de fruta y/o verdura naturales.
  • Algas.
  • En algunas dietas crudas que no se incluyen dentro de las veganas, se podrán consumir carnes y lácteos crudos.

Por el contrario, debemos evitar todo tipo de alimentos procesados o refinados, y también todos aquellos que tengan conservantes o edulcorantes. Tampoco es válida la sal ni los aceites refinados a la hora de cocinar. Además, no podemos consumir té, café o alcohol.

La dieta de alimentos crudos tiene muchos beneficios, como la reducción de la grasa corporal.

Dietas crudas para la pérdida de peso

Uno de los beneficios que nos pueden aportar este tipo de dietas lo podemos notar a la hora de perder peso. Algunas investigaciones han demostrado que ciertas dietas veganas, incluídas las dietas crudas, son beneficiosas a la hora de reducir el porcentaje de grasa corporal y disminuyen los riesgos de sufrir diabetes. Asimismo, han sido relacionadas con una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares.

Además, debemos tener en cuenta que estas dietas, con elevado contenido en vegetales (y fibra, por lo tanto) mejoran nuestra salud intestinal y reducen el riesgo de enfermedades digestivas.

Por otra parte, otros estudios han relacionado directamente el seguimiento de una dieta de alimentos crudos con unos menores indices de masa corporal respecto a aquellos que siguen otro tipo de alimentación tras varios años.

Riesgos de las dietas crudas

Este tipo de dieta también puede suponer algunos riesgos cuando no son correctamente planeadas. Por ello, siempre que vayamos a comenzar un plan nutricional, es imprescindible hacerlo siguiendo las recomendaciones de un especialista.

  • Desajustes nutricionales: la vitamina B12 es una vitamina esencial para las células de nuestra sangre, los hematíes. Esta vitamina se encuentra, sobre todo, en la carne. Las dietas crudas, que suelen ser veganas, tendrán un déficit o una ausencia total en el aporte de esta vitamina. Por lo tanto, durante todo el tiempo que estemos realizando esta dieta tendremos que suplementarnos con vitamina B12. También se recomienda la suplementación con calcio y vitamina D, ya que los lácteos de origen animal suelen evitarse en este tipo de dietas.
  • Pérdida de masa muscular y ósea: una menor ingesta de calcio y vitamina D llevará asociado un aumento de la reabsorción del calcio de nuestros huesos. Por ello, si no nos suplementamos con calcio, podemos perder densidad ósea y ser más propensos a determinadas lesiones, como fracturas. Como estas dietas suelen ser bajas en proteína, esencial para preservar la masa muscular, es frecuente que experimentemos pérdidas de masa muscular, sobre todo en las primeras fases.
La dieta Perricone logra regular las emociones y hacer que no aparezca la sensación de hambre.

  • Debilitamiento de los dientes: el mayor contenido en frutas ácidas que tienen estas dietas es dañino para los dientes. Si unimos esto a un menor aporte de calcio, los dientes pueden experimentar una mayor erosión con el tiempo.

Finalmente, también debemos destacar que existe un mayor riesgo de infecciones en caso de seguir una dieta de alimentos crudos. Con la cocción de los alimentos, matamos a muchas bacterias y parásitos que se encuentran, de forma natural, en la comida.

Si prescindimos de esta cocción, la ingesta de determinados alimentos crudos como la carne o los huevos pueden ponernos en riesgo de padecer enfermedades potencialmente graves, como salmonelosis y parasitosis. Es por eso que debemos tomar las cosas con cuidado y siempre asesorarnos con un profesional de la salud.

  • Mishra, S., Xu, J., Agarwal, U., Gonzales, J., Levin, S., & Barnard, N. D. (2013). A multicenter randomized controlled trial of a plant-based nutrition program to reduce body weight and cardiovascular risk in the corporate setting: the GEICO study. European Journal of Clinical Nutrition, 67(7), 718–724. https://doi.org/10.1038/ejcn.2013.92
  • Tonstad, S., Butler, T., Yan, R., & Fraser, G. E. (2009). Type of vegetarian diet, body weight, and prevalence of type 2 diabetes. Diabetes Care, 32(5), 791–796. https://doi.org/10.2337/dc08-1886
  • Koebnick, C., Strassner, C., Hoffmann, I., & Leitzmann, C. (1999). Consequences of a Long-Term Raw Food Diet on Body Weight and Menstruation: Results of a Questionnaire Survey. Annals of Nutrition and Metabolism, 43(2), 69–79. https://doi.org/10.1159/000012770
  • Rizzoli, R., & Bonjour, J.-P. (2004). Dietary Protein and Bone Health. Journal of Bone and Mineral Research, 19(4), 527–531. https://doi.org/10.1359/JBMR.040204
  • Koebnick, C., Garcia, A. L., Dagnelie, P. C., Strassner, C., Lindemans, J., Katz, N., … Hoffmann, I. (2005). Long-Term Consumption of a Raw Food Diet Is Associated with Favorable Serum LDL Cholesterol and Triglycerides but Also with Elevated Plasma Homocysteine and Low Serum HDL Cholesterol in Humans. The Journal of Nutrition, 135(10), 2372–2378. https://doi.org/10.1093/jn/135.10.2372