¿Perdemos peso cuando sudamos?

Francisco María García · 2 mayo, 2018
El mecanismo de la sudoración es aquel que nuestro cuerpo activa cuando su temperatura sube demasiado, el organismo trata de mantener la temperatura adecuada y para ello el cerebro envía una orden a las glándulas sudoríparas, que empiezan a liberar agua

La idea de que cuanto más se suda más perdermos peso, está muy arraigada. Es común ver personas que realizan su actividad física con mucha ropa, plásticos y todo tipo de complementos para aumentar la cantidad de sudor.

Sin embargo, esta creencia es falsa. Aunque sudar tiene algunos beneficios para el organismo, como la eliminación de toxinas y la pérdida de calorías, el sudor no está directamente relacionado con la pérdida de peso. A continuación, veremos algunos elementos para entender por qué no perdemos peso cuando sudamos.

Entender el fenómeno de la sudoración

Al evaporarse el agua con el sudor se lleva una parte del calor, y la temperatura del cuerpo baja. Las circunstancias en las que el cuerpo suda más, son el calor y la humedad. Cada persona suda a diferente ritmo, dependiendo de su tamaño, su volumen y su condición física.

Una persona de gran tamaño generalmente suda más, porque tiene que enfriar una mayor cantidad de grasa. En el caso de quienes tienen una mejor condición física, esto ocurre porque su sistema de refrigeración se ha vuelto más eficiente para ayudarles en su entrenamiento.

El sudor contiene principalmente agua, azúcares, sales minerales y productos de desecho. Después de realizar ejercicio y sudar mucho, es posible que una persona pese menos; y esto le hará tener una idea equivocada de que ha bajado de peso.

En realidad, esta aparente pérdida de kilos es una sensación temporal. Se trata de una pérdida de agua, una deshidratación momentánea que debe ser compensada rápidamente para evitar problemas graves de salud. Al tomar agua, el peso se recupera, y la falsa idea de que hemos perdido peso cuando sudamos se desvanece.

¿Se quema grasa y perdemos peso al sudar?

La grasa corporal no se elimina a través del sudor; se oxida y es utilizada como energía al realizar una actividad física. Cuanta más energía necesita el organismo para realizar ejercicio, más grasa les pide a las células.

En este sentido, existe una relación indirecta entre sudar y quemar grasa. Al realizar un entrenamiento intenso, el cuerpo activará el mecanismo del sudor por la elevación de la temperatura. Ese ejercicio implicará también un esfuerzo importante que requerirá mucha energía; y el organismo consumirá grasa para poder obtener esa energía.

De esta forma, aunque el sudor no implica directamente quema de grasa, la energía que el cuerpo necesita para realizar la actividad que genera sudor sí consume grasa.

El hecho de utilizar ‘trucos’ para sudar más no servirá de nada. No es el sudor por sí mismo el que ayudará a quemar grasa, sino la actividad que lo provoca. No perdemos peso cuando sudamos; pero sí podemos hacerlo al realizar ejercicios que nos hacen sudar.

Perder peso al sudar.

Tratar de sudar en exceso puede ser peligroso

Si se pudiera perder peso al sudar, bastaría con ponerse un abrigo de lana en pleno verano y pararse en una esquina a pleno sol durante varias horas. Obviamente esto no funciona.

Hay quienes entrenan en lugares con alta temperatura o se ponen mucha ropa para hacerlo. Otras personas utilizan plásticos alrededor de la cintura pensando que de esta forma podrán quemar grasa. Sin embargo, sudar excesivamente tiene algunos riesgos ligados a la deshidratación.

Por otra parte, un músculo que está deshidratado tiene mayor riesgo de sufrir lesiones. Su elasticidad no es la misma y su capacidad para contraerse tampoco. La consecuencia puede ser el riesgo de ocasionar daños importantes al cuerpo de quien se ejercita.

Hay que recordar que un organismo mal hidratado no puede tolerar un aumento de temperatura. Es necesario hidratarse antes, durante y después de la actividad física.

El nivel de líquidos que se tomen es una cuestión muy importante: una deshidratación leve puede causar mareos y dolor de cabeza. Una deshidratación severa puede ser mucho más grave y requerir incluso hospitalización.

A pesar de lo que se puede pensar, no perdemos peso solo con sudar; la mejor forma de hacerlo es quemar más calorías de las que se consumen. Para ello, una dieta equilibrada y actividad física regular son métodos mucho más seguros y efectivos.