¿Son eficaces las dieta milagro?

Fernando Clementin 12 febrero, 2018
Es frecuente ver como se anuncian todo tipo de dieta milagro que prometen hacerte perder una buena cantidad de kilos de peso en un tiempo más que reducido, pero sin nombrar una sola palabra de sus más que probables contraindicaciones

El propio nombre de las dieta milagro ya describe su infactibilidad. Muchas de ellas alientan a la persona a comer poco y a dejar de lado grupos de nutrientes esenciales como los carbohidratos o las grasas. Sin embargo, existen riesgos importantes para la salud cuando no proveemos a nuestro organismo con el combustible que necesita.

Vivimos en tiempos en los que la apariencia es sumamente importante para las personas. Eso, sumado a la ‘necesidad’ de obtener todo al instante y con el menor esfuerzo posible, han hecho proliferar las llamadas dieta milagro. 

Muchas personas se sumergen en ellas para ‘cambiar radicalmente su vida’, como muchas campañas publicitarias les aseguran. No obstante, debemos tener en cuenta que esto no es cierto.

Sus efectos no son los que muchas veces se promete y, además, tienen efectos secundarios que pueden llevarnos a una situación peor que el punto de partida. La pérdida de peso, como muchos otros procesos del organismo, no se da de un día para el otro.

¿Es posible perder mucho peso en poco tiempo?

No, no lo es. Y es fundamental que quienes comienzan un régimen alimenticio tengan en cuenta que los resultados tardarán en llegar. De hecho, eso es lo mejor que puede pasar: las dietas que prometen bajar más de un kilogramo por semana tienen un alto riesgo de padecer el efecto rebote que solo empeora las cosas.

Estas son algunas posibles consecuencias de una pérdida de peso abrupta:

  • Pérdida de músculo y agua. Esto es contraproducente porque cuanto más músculo exista, mayor necesidad calórica tendrá un organismo. Estas calorías, por lo general, se obtienen de la quema de grasas sobrantes.
  • Efecto rebote. Ocurre cuando la persona retoma una alimentación normal y acaba ganando el peso perdido nuevamente. Se da porque se termina el ‘modo ahorro’ en el que el organismo había entrado y asimila las nuevas calorías incorporadas.
  • Fatiga diaria. Las dieta milagro, al ser hipocalóricas, producen que el organismo detecte una ‘escasez’ e intente gastar la menor cantidad de energía posible. Esto se traduce en fatiga y debilidad.
  • Depresión y ansiedad. Las restricciones impuestas por estas dietas -de las cuales muchas son infundadas- suponen que la persona viva tentada a comer algo que no debe o con culpa por haberlo hecho. Esto se debe evitar: hay que llevarse bien con la comida saludable y disfrutarla. Además, un permitido de vez en cuando sacia la tentación.
  • Excesos perjudiciales. Hasta las frutas consumidas en exceso pueden hacernos mal. Por lo tanto, es menester racionar adecuadamente la cantidad de cada alimento que incorporamos.
¿Qué hay de verdad y de mentira en las dietas milagro?
Una dieta ha de asegurar siemprela ingesta de los nutrientes necesarios.

¿Cómo llevar una alimentación que permita perder peso?

Para evitar el efecto rebote y las demás consecuencias negativas de las dieta milagro, lo primero que debemos dejar de lado es la idea de incorporar pocas calorías. Esto, además de la rápida recuperación del peso perdido, puede provocar atrofia muscular, falta de nutrientes esenciales y problemas en el organismo.

Por lo tanto, lo mejor es llevar una dieta sana pero equilibrada. Es decir, que cuente con todos los requerimientos para nuestro organismo en cuanto a nutrientes, que son nuestro combustible. Son necesarios los hidratos de carbono, las proteínas, las vitaminas, los minerales e incluso las grasas, en su justa medida.

Consejos para una buena alimentación

Una persona que pretende cambiar su dieta debe acudir, obligatoriamente, al nutriólogo. Esto es fundamental, ya que este profesional evaluará mediante los estudios pertinentes la condición de la persona y sus necesidades nutricionales.

A partir de eso, elaborará un plan de alimentación que incluirá todo lo que hace falta y dejará de lado -aunque no totalmente- lo que está sobrando. Al fin de cuentas, su objetivo será equilibrar la ingesta de alimentos de acuerdo a nuestro propósito y teniendo en cuenta la particularidad de nuestro organismo.

¿Qué hay de verdad y de mentira en las dietas milagro?
Complementar una buena alimentación con actividad deportiva es siempre la mejor opción.

Algunas recomendaciones a tener en cuenta son estas:

  • Realizar seis comidas diarias. Así, el organismo se acelerará y será capaz de procesar mejor lo que comamos.
  • Hacer actividad física. Prácticamente ninguna dieta es efectiva si no se la acompaña con ejercicio. Este favorece el metabolismo y la quema de grasas.
  • Encarar la dieta como algo permanente. En lugar de practicarla como algo ‘temporal’ es mejor que inicies un proceso de cambio de hábitos. De este modo, te será más sencillo extenderlo en el tiempo.

Si practicamos estos consejos junto con el régimen elaborado por un profesional, es un hecho que los resultados llegarán. Aunque tarden un poco más, serán más duraderos y nos supondrán también más energía, mayor autoestima y mejor estado de ánimo. Lo que cuesta vale, dicen algunos; la alimentación saludable es un gran ejemplo de ello.

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