¿Por qué nunca debes ayunar?

Francisco María García 4 marzo, 2018

El desayuno es un momento muy importante para el deportista; afecta a su rendimiento físico y a la salud. No se debe ayunar porque se quita al organismo la energía necesaria para desarrollar la rutina deportiva y las actividades cotidianas.

Falsa creencia

Existe la falsa creencia de que el organismo, al no tener carbohidratos, quemará la grasa para obtener energía. Pero la realidad provoca que el ayuno provocará que la musculatura quede en riesgo; el cuerpo tomará la energía de los músculos, y usará las proteínas que debieron ser utilizadas para obtener glucosa.

Por qué es bueno evitar entrenar con el estomago vacío

Dependiendo de la intensidad del ejercicio, esta pérdida de proteínas puede ocasionar estrés en el sistema inmunitario y propiciar enfermedades, como es el caso de la gripe, resfriados o malestar.

Más hambre y lesiones

Hacer ejercicios en ayunas puede ocasionar hambre severa que llevará a comer en exceso posteriormente. Se suma una sensación de cansancio y agotamiento por el esfuerzo, originada por un entrenamiento sin ingesta energética previa. También se incrementa el riesgo de lesiones.

Antes de hacer ejercicio no conviene llenarnos con exceso de comida, pero támpoco hacerlo sin energías.

Una sana alimentación, la prioridad

No se debe ayunar antes de una sesión deportiva. Lo ideal es ingerir alimentos bajos en grasas y fibras, pero ricos en carbohidratos y fáciles de digerir; zumos de frutas, cereales, pan blanco, pasta, mermelada o yogures descremados son una opción.

También es muy saludable tomar carnes de pollo o pavo, pescado blanco, patata, requesón o arroz, ingeridos entre una y cuatro horas antes del ejercicio. Con ello puede obtenerse la energía necesaria para que el organismo responda al ejercicio.

La prioridad, como vemos, está en una alimentación sana, que incluya alimentos naturales más que procesados. Satisfacer los requerimientos de macro y micronutrientes, acompañado con una correcta hidratación, es una necesidad. Ello tendrá como consecuencia un efecto más positivo que dejar de comer y con menos consecuencias en la salud.

Ayuno modificado, ¿una opción?

Ingerir proteínas y grasa monoinsaturadas, como aguacate, jamón, queso fresco, almendras o huevos, es la opción ideal antes de entrenar; por supuesto, junto a una buena hidratación. La idea es que el organismo se adapte al poco sustrato energético y dependa menos de los alimentos.

Con estos buenos hábitos, el cuerpo del deportista se hará más eficiente, y el rendimiento será el máximo, en el entrenamiento y en la competición. No hay que olvidar que, si el estómago está vacío, el cerebro puede dar la orden de ahorro de energía. Se almacenará la grasa y la pérdida de peso no se concretará.

Ayuno intermitente, unos días si y otros no

La práctica del ayuno intermitente para deportistas consiste en alternar días sin comer y otros sin restricciones. En un período se consumen todas las calorías del día y después hay un ayuno de entre 16 y 36 horas. Esto ya conlleva posibles riesgos para el estómago, por el largo tiempo sin recibir alimentos.

Explicamos porqué no debemos ayunar.

Los atletas requieren un flujo constante de energía para el máximo rendimiento y el ayuno intermitente no lo aporta. La consecuencia será fatiga, cansancio y debilidad, el organismo puede iniciar un período de canibalismo, o de ‘comerse a sí mismo’, al tomar la proteína del músculo.

Proteínas y grasas antes de entrenar

Para atletas de deportes de resistencia, entrenar sin comer carbohidratos, pero sí proteínas y grasas, es una estrategia nutricional que busca eficiencia energética. Correr largas distancias a una intensidad media promueve el uso de esas grasas como combustible.

Ejercicios de mantenimiento, cero ayuno

Quienes van al gimnasio o practican running, crossfit o fitness dos o tres días por semana tampoco deben ayunar; estos ejercicios necesitan ser realizados con una base alimenticia sólida por la mañana.

El trabajo aeróbico supone que el organismo dependa del glucógeno, aumentará el consumo de tejido y masa muscular y bajará el rendimiento por falta de energía. Bajadas repentinas de glucosa, riesgo de desmayos, o pérdida de masa muscular, podrían ser las consecuencias.

Argumentos a favor

Hay argumentos a favor del ayuno intermitente. Se dice que reduce los triglicéridos y el colesterol, la presión sanguínea, el estrés y el riesgo de cáncer. También se argumenta que aumenta la reparación celular, la quema de grasas y la oxidación de ácidos grasos.

Algunos deportistas piensan que el ayuno mejora el control del apetito, la función cardiovascular y favorece la pérdida de peso y grasa. Lo ideal es personalizar el proceso, en base a las características de cada persona. Si alguien puede hacer menos comidas, también podrá seguir un plan de alimentación.

A la hora de pensar en ayunar, los perjuicios son más que los beneficios. Un buen plan de alimentación dará los mismos resultados, con menos daños para tu organismo.

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