3 Salsas calientes ligeras

Francisco María García · 20 abril, 2018
Con estas salsas ligeras, se trata de buscar alternativas caseras, que aderecen las comidas sin alterar una alimentación perfectamente balanceada

Una buena alternativa para complementar cualquier elaboración culinaria son las salsas calientes ligeras. En muchas ocasiones, cuando se trata de cuidar la línea y la figura, suelen omitirse del menú por temor a caer en excesos de calorías, grasas, sodio o azúcares.

 Salsas calientes ligeras, prácticas de hacer

Los ingredientes que se emplean para preparar estas recetas pueden ser de todo tipo, desde los más comunes hasta otros más específicos. En cualquier caso, siempre es recomendable optar por productos de calidad, como aceite de oliva o aceite extra virgen.

También hay que utilizar hortalizas y frutas frescas, así como lácteos que no sean muy procesados, y condimentos y especies sin conservantes; siempre son preferibles los ingredientes naturales.

En la actualidad, el mercado ofrece infinidad de opciones listas para usar de salsas calientes ligeras. Se trata de soluciones prácticas cuando no se dispone de mucho tiempo para cocinar. También es un hecho que estos preparados no garantizan la calidad de sus ingredientes, ni el sabor que proporciona una preparación hecha en casa.

Salsa Bechamel

Bechamel, receta de salsa caliente.

Es una de las recetas más populares en la gastronomía española, perfecta para cubrir canelones, lasaña y también para las cremas de verduras. Con menos leche incluso se puede utilizar para las croquetas; es un importante aporte de proteínas.

El secreto para una buena bechamel está en aplicar la misma cantidad de harina y mantequilla. Si se desea que sea más espesa, de igual forma agregar más de estos dos elementos, en las mismas proporciones para mantener la textura perfecta.

Ingredientes:

  • 1 litro de leche
  • 80 gr de mantequilla
  • 40 ml de aceite de oliva o aceite extra virgen
  • 80 gr de harina de trigo
  • Una pizca de nuez moscada rallada
  • Sal y pimienta al gusto.

Elaboración:

  1. Colocar la leche en una cazuela a fuego lento a hervir.
  2. En una sartén derretir la mantequilla.
  3. Una vez derretida la mantequilla, incorporar la harina y el aceite. Mantener a fuego medio hasta que se tueste la harina.
  4. Retirar la sartén del fuego y se espera a que se enfríe un poco.
  5. Cuando la leche hierva, se vierte poco a poco removiendo con una cuchara de madera en la sartén de la harina tostada.
  6. Remover para deshacer los grumos.
  7. Colocar nuevamente a fuego lento y dejar unos minutos.
  8. Espolvorear la nuez moscada, la sal y la pimienta.
  9. Remover durante 10 minutos o hasta obtener la textura deseada.

Salsa de tomate y albahaca

Salsa de tomate y albahaca.

Es una salsa imprescindible en pizzas, guisos y en gran cantidad de platos de pastas. También interviene en el pisto, plato típico español. Admite en su preparación verduras picadas como pimientos, zanahorias, ajos, calabacines o berenjenas.

Ingredientes:

  •  1 kg de tomates maduros
  • 2 cebollas grandes
  • 1 manojo de albahaca
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de azúcar
  • ½ cucharita de vinagre balsámico
  • Sal y pimienta al gusto

 Elaboración: 

  1. Con la punta de un cuchillo, hacer la cruz en la base de los tomates y escaldarlos por 15 segundos.
  2. Pasarlos a un cuenco con agua helada y pelarlos.
  3. Partirlos por la mitad, retirar las semillas y cortarlos en cuadritos.
  4. Pelar y picar las cebollas y los dientes de ajo.
  5. Picar la albahaca.
  6. Calentar en una cazuela el aceite, sofreír por 5 minutos las cebollas con una pizca de sal.
  7. Añadir los tomates, la sal, el azúcar y el vinagre. Cocinar a fuego lento por unos 45 minutos.
  8. Dejar cocinar hasta que se evapore el líquido.
  9. Por último, agregar la albahaca, la pimienta y rectificar el punto de sal. Mezclar todo bien con una cuchara de madera por al menos 10 minutos.
  10. Es una salsa ideal para acompañar cenas rápidas.

Salsa Española

Esta salsa es un clásico en salsas calientes ligeras; se utiliza para albóndigas, guisos y estofados de carne. Lo fundamental es usar un buen caldo de carne.

Ingredientes: 

  • 1 litro de caldo de carne
  • 100 gr de restos de ganado vacuno
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla
  • ramitas de perejil
  • 1 tomate maduro
  • Un diente de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • Un puerro
  • 1 cucharada de harina de trigo
  • Un clavo de olor
  • 1 vaso pequeño de vino de Jerez
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Pimienta y sal al gusto

Elaboración:

  1. Lavar las verduras, pelar y cortar en trozos.
  2. Calentar el aceite en una cazuela y sofreír la cebolla con una pizca de sal hasta obtener un color dorado.
  3. Incorporar el resto de las verduras y sofreír un par de minutos.
  4. Agregar la harina y rehogar unos minutos más.
  5. Añadir la carne y remover con una cuchara de madera un minuto.
  6. Sumar el caldo de carne junto al perejil, el ajo, el laurel, el clavo de olor y el jerez. Remover todo para que quede bien mezclado.
  7. Hervir y cocer a fuego lento por 40 minutos.
  8. Pasado ese tiempo, retirar del fuego y triturar para que quede fina.
  9. Se coloca nuevamente al fuego lento, sin tapar, durante al menos cinco minutos hasta que espese. Por último, rectificar el punto de sal.