4 salsas frías ligeras

Francisco María García · 27 junio, 2018
Vemos algunas recetas estupendas de salsas frías para acompañar nuestros platos y potenciar su sabor sin recurrir a las salsas industriales o ya preparadas, que siempre son un poco más insanas

Las salsas frías ligeras son el acompañante ideal de una buena comida. Sirven para potenciar los sabores, sino también a que los pequeños coman verduras y legumbres, misión que en muchos casos parece muy difícil.

En muchas dietas, este tipo de salsas suelen ser considerados como acompañantes prohibidos, dada a la alta presencia de calorías en algunas preparaciones.

A pesar de que algunas de estas salsas pueden ser calóricas, seleccionando los ingredientes adecuados, se convierten en complementos nutritivos, muy sabrosos y bajos en grasa. Además, muchas comidas pueden pasar de ordinarias a espectaculares, si se acompañan de la salsa adecuada.

Salsas frías ligeras contra las altas temperaturas

La gastronomía española es rica en caldos y adobos de todo tipo. Durante el verano,  cuando el calor crece en intensidad, las salsas frías ligeras ganan protagonismo gracias a sus potentes capacidades refrescantes.

 Salsa de albahaca y limón

 La albahaca es un ingrediente altamente utilizado en un buen número de preparaciones y condimentos en todo el mundo, incluyendo las salsas frías ligeras. Gracias a sus amplias propiedades digestivas y antioxidantes, también es utilizada frecuentemente en zumos y como parte de tratamientos de medicina natural o alternativa.

Salsa de albahaca y limón.

La salsa de albahaca y limón aporta un toque cítrico, acompañado con el exquisito aroma de esta hierba originaria de India y Pakistán. Es ideal para carnes asadas o preparaciones a la parrilla.

Ingredientes: 

  • 3 limones
  • 5 hojas de albahaca fresca
  • 3 dientes de ajo
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal y pimienta al gusto

Elaboración: 

  1. Exprimir los limones para obtener un vaso de zumo.
  2. Colocar en una licuadora y mezclar el zumo con la albahaca.
  3. Incorporar los 3 dientes de ajo.
  4. Colocar la mezcla en un envase y agregar el aceite de oliva. Revolver bien.
  5. Agregar sal y pimienta al gusto.

Salsa rosa

Esta es una de las salsas frías ligeras de más sencilla preparación, ideal para combinar con ensaladas de aguacates, cóctel de mariscos, etc. Para muchos, es sinónimo de playa, vacaciones, excursiones a la naturaleza, etc.

Salsa rosa.

Ingredientes: 

  • 150 ml de leche entera
  • 400 ml de aceite de girasol
  • 3 cucharaditas de salsa Perrins
  • 80 gr Kétchup
  • Zumo de media naranja
  • 2 cucharadas de queso para untar
  • Un chorrito de ron añejo o coñac
  • 1 cucharadita de mostaza

Elaboración: 

  1. Colocar en la licuadora o batidora la leche, batiendo ligeramente para que se mezcle con el aire.
  2. Subir a máxima potencia e incorporar el aceite de girasol, hasta que la salsa se monte.
  3. Añadir el Kétchup, la salsa Perrins, el ron añejo o coñac, la mostaza y el zumo de naranja.
  4. Colocar en una salsera.
  5. Incorporar las dos cucharadas de queso de untar hasta tener una mezcla homogénea.

Salsa Verde

 Esta preparación es muy sencilla de cocinar. Es una salsa que se elabora generalmente a base de vegetales como espinacas, berro, lechuga o estregón. Suele ser el complemento por excelencia de pescados cocidos, especialmente de la merluza.

Salsa chimichurri.

Ingredientes: 

  • 1 yema de huevo
  • 4 hojas de lechugas
  • 1 cucharada de vinagre
  • ½ taza de perejil picado
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de agua
  • Pimienta y sal al gusto

Elaboración: 

Paso único: llevar todos los ingredientes a la licuadora hasta que todo quede perfectamente integrado.

Salsa César 

Hay salsas y condimentos que se han ganado por derecho un nombre propio. Este es el caso de la salsa césar; es una perfecta mezcla entre lechuga, picatostes de pan y queso parmesano. En muchos casos, es la estrella principal de la ensalada que lleva su nombre.

Salsa César.

Ingredientes:

  • 100 ml de leche entera
  • 30 gr de queso parmesano
  • 200 ml de aceite de girasol
  • 4 anchoas en aceite
  • 1 diente de ajo grande
  • 1 cucharadita de pimienta negra molida
  • ¼ de una cucharadita de sal fina
  • El zumo de un limón
  • Media taza de perejil picado

Elaboración: 

  1. Batir la leche lentamente en la licuadora. (Se debe reservar un poco para la mezcla final).
  2. Incorporar el aceite a poca potencia al principio y aumentar la velocidad hasta que la salsa empieza a montar en el fondo. En realidad, es una especie de mayonesa sin huevo.
  3. Cuando esté ya bien montada, incorporar el queso parmesano, sin dejar de batir.
  4. Sumarle las  anchoas, la pimienta y la sal. Seguir triturando.
  5. Agregar el ajo, el perejil y el zumo de limón.
  6. Cuando todo esté bien integrado, agregar el poco de leche que se reservó para el final. Revolver por aproximadamente cinco minutos o hasta obtener la consistencia deseada.