Salsa de tomate

Francisco María García · 7 mayo, 2018
Que la salsa de tomate es una opción infalible para aportar sabor, textura y aroma a nuestros platos, está fuera de debate, pero es que además, el tomate ofrece numerosas propiedades benéficas y es utilizado como un remedio natural

Para los amantes de la buena cocina, la salsa de tomate es sinónimo de placer y satisfacción. Perfecta para acompañar pastas, carnes y guisos, es una receta que jamás cansa ni pasa de moda. Para aprender a elaborar una exquisita salsa de tomate casera, te invitamos a conocer una receta clásica de la gastronomía italiana.

Propiedades del tomate para nuestra salud

El tomate es rico en vitaminas A y C que actúan como antioxidantes naturales, combatiendo los radicales libres y el daño celular. También ofrece un importante aporte de calcio, potasio, magnesio, fosforo, hierro, vitaminas K y del complejo B. Por todo ello, este alimento contribuye para fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la resistencia física.

Como es pobre en calorías, puede ser un excelente aliado para aquellos que buscan perder peso de forma saludable. Se calcula que 500 gramos de tomate aportan nada más que 100 calorías al organismo.

También es importante destacar que los niveles de grasa del tomate son bajísimos, por lo cual pueden ser consumidos inclusive para pacientes con problemas cardiovasculares.

Los tomates también contienen una sustancia llamada niacina, que actúa como un regulador natural para el colesterol. El consumo regular de jugo de tomate es un potente remedio casero para controlar los índices de LDL en la sangre (el colesterol ‘malo’).

Por otro lado, el tomate contiene un buen porcentaje de fibra, siendo muy eficaz para facilitar el tránsito intestinal, mejorar la digestión y prevenir el estreñimiento.

Tampoco debemos olvidar de sus propiedades humectantes y antiinflamatorias para la piel; la preparación de jugo o mascarillas a base de tomate es indicado para combatir el acné, las infecciones y alergias cutáneas.

Receta básica de salsa de tomate para pastas y pizzas

Esta receta clásica de salsa de tomate es excelente para acompañar las pastas comunes, integrales o llenas de sabor. También es indicada para humectar nuestras pizzas caseras, con un sencillo toque de orégano.

Receta de salsa de tomate.

Ingredientes:

  • 7 tomates secos (o una lata de tomates pelados en conserva)
  • ½ pimiento rojo picado finamente
  • ½ cebolla cortada finamente
  • 2 dientes de ajo picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • ½ taza de vino blanco
  • Sal a gusto
  • Una pizca de azúcar

Elaboración:

  1. Si elegimos utilizar tomates frescos, deberemos prepararlos previamente a la cocción. Para ello, podemos emplear dos métodos. El primero es rallarlos crudos y utilizar la pulpa resultante (sin las semillas) para hacer la salsa de tomate. La otra es hervirlos, sacarles la piel y las semillas, para luego triturarlos.
  2. No obstante, si usamos los tomates en lata, tendremos nada más que triturarlos.
  3. Reservamos la pulpa de tomates ya preparada y nos dedicamos a preparar el rehogado de verduras.
  4. En un cazo, agregamos el aceite de oliva y salteamos la cebolla, el morrón y el ajo cortados finamente. Después condimentamos con sal a gusto para facilitar que los vegetales suelten sus jugos.
  5. Cuando los vegetales estén casi dorados, agregamos la pulpa de tomate con una pizca de azúcar.
  6. Tras removerla algunos minutos, añadimos el vino blanco, bajamos el fuego a mínima potencia y dejamos que la salsa se reduzca.
  7. Después de una hora de cocción lenta, nuestra salsa de tomate estará bien cocinada, sabrosa y muy aromática.

Algunos trucos para hacer una salsa de tomate perfecta

  • El mayor secreto para una buena salsa de tomate es cocinarla lentamente, a fuego mínimo. La prisa suele ser una enemiga de las preparaciones clásicas, donde los detalles marcan la diferencia. Hay que dedicar tiempo para preparar una exquisita salsa de tomates y tener cuidado para no quemar la preparación.
  • A partir de esta receta básica, podemos elaborar distintas salsas incorporando nuevos ingredientes. Un ejemplo de preparación rica y saludable, es agregar berenjenas salteadas y algunas hojas de albahaca. Si deseamos una salsa más potente, basta con añadir unos dados de chorizo y un toque de ají picante.
  • Esta salsa de tomate puede ser almacenada en la nevera durante cinco días, siempre en frascos herméticos. Si elegimos congelar la preparación, podremos disfrutarlas en cinco o seis meses.