¿Son buenos los cereales del desayuno?

Yamila Papa Pintor 20 abril, 2018
Aparecen en las publicidades, hay decenas de opciones en el mercado y los médicos los recomiendan para los niños, sin embargo, los cereales del desayuno no son tan buenos como parece, o al menos, no siempre nos aportan lo que suponemos

Ya sea que estamos haciendo dieta, que entrenamos intensamente en el gimnasio o que queremos llevar una dieta más saludable, los cereales del desayuno parecen ‘sagrados’ y obligatorios. ¿Pero son realmente buenos? En este artículo te lo contamos.

Cereales del desayuno: buena o mala elección

Como primera medida tenemos que hacer una distinción entre los ‘cereales de caja’ y los ‘cereales naturales’ ya que no contienen los mismos componente. Comenzaremos a analizar los que se compran en el mercado, vienen en cajas coloridas para llamar la atención de los niños, tienen formas y colores diversos y se ablandan con leche o yogur en un par de segundos.

Los efectos de la fibra en el deporte.

Los cereales de caja nos resuelven el problema del desayuno sobre todo para los niños antes de ir al colegio. Ideal para madres repletas de actividades y obligaciones. Pero… La mala noticia es que están plagados de azúcares, saborizantes y colorantes artificiales, a diferencia de lo que nos indican en la parte delantera de la caja (y que luego nos informan en la etiqueta trasera disfrazado con otros nombres).

No solo eso, sino que además estos cereales son bajos en fibras y muy altos en calorías. Pensamos que estamos ofreciendo algo nutritivo y saludable a nuestros hijos y familia, cuando en realidad no es tan así.

¿Qué contienen los cereales del desayuno?

Si nos fijamos en la tabla nutricional, nos daremos cuenta de que un porcentaje muy bajo es realmente ‘cereal’ y el resto son ingredientes con nombres extraños o camuflados como en el caso del azúcar (bajo la denominación de dextrosa, jarabe de maíz, etc).

Algo que debemos tener en cuenta también son los conservantes, aditivos y colorantes que poseen, los cuales están pensados para que a los niños les encanten, les llamen la atención sus colores y, aunque cueste creerlo, se vuelvan adictos a ellos. Incluso estos componentes pueden causar alergias e intoxicación en ciertas personas.

Los granos de los cereales en caja además son genéticamente modificados. ¿Esto qué significa? Que utilizan técnicas de laboratorio con el objetivo de que la producción sea más eficiente y no depende de las estaciones. De esta forma, las grandes empresas dedicadas a la industria alimenticia pueden abastecer al gran mercado, pero a costa de ofrecernos alimentos artificiales y carentes de nutrientes.

En el caso de los cereales del tipo ‘fibra’ pensados para las personas que tienen problemas de estreñimiento o para las mujeres que desean bajar de peso, cuentan con una buena dosis de endulzantes artificiales como la sucralosa. Si bien no aporta azúcar, este edulcorante puede ser dañino para nuestra salud.

Por último, ¿sabías que los cereales de caja tienen sal? Así es, aunque se trate de alimentos dulces y azucarados. El sodio está presente en una gran cantidad para conseguir, por ejemplo, que se mantengan en buen estado por más tiempo.

¿Cómo elegir cereales del desayuno saludables?

Es muy importante saber leer las etiquetas de los productos que compramos o que están en los escaparates del supermercado. Como regla general podríamos decir que aquellos ‘alimentos’ que contengan más de cinco ingredientes de nombres desconocidos o difíciles de pronunciar no son recomendables.

Son sanos los cereales en el desayuno.

Tómate el tiempo para analizar la información que brindan los fabricantes y no te dejes engañar. En la parte delantera del paquete puede parecer el mejor cereal del mundo, pero cuando lees con atención, te das cuenta de que ‘nada es lo que parece’ y es allí cuando debes decidir no comprarlos.

En segundo lugar, puedes conseguir alternativas más sanas en las casas naturistas o dietéticas, como por ejemplo la avena en hojuelas o aquellos cereales que no tengan colorantes o azúcares adicionales. Además, te recomendamos que visites tiendas orgánicas, donde te aseguren que sus productos no han sido modificados genéticamente ni tratados con plaguicidas y herbicidas.

Al principio será un poco difícil en cambio, sobre todo en los niños, porque nuestro paladar se acostumbra a los sabores potentes. Sin embargo, debes hacerles entender que es un cambio a favor de su salud.

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