Ayudas ergogénicas sin evidencia científica clara: categoría B

Carmen Horno · 27 septiembre, 2018
Hay productos sobre los que se han realizado investigaciones pero no se tienen muy claros los mecanismos por los cuales produce sus efectos o los efectos son muy variables, y a falta de más estudios, no se descarta su efectividad pero tampoco se demuestra

El Instituto Australiano del Deporte (IAD) ha categorizado los suplementos dietéticos, en concreto las ayudas ergogénicas, que usan los deportistas según su nivel de evidencia científica.

El término ‘Evidencia científica’ se refiere a todo lo que se ha demostrado a través del conocimiento científico. Se han realizado investigaciones en torno al producto y se han caracterizado sus funciones y efectos en el organismo.

Eso es lo que nos encontramos con los suplementos de Categoría B, que clasifica el IAD. Son productos dietéticos a los que se le asigna una posible función en el mundo del deporte pero la evidencia no es lo suficientemente sólida como para que los respalde la comunidad científica en general.

Empecemos por el principio…

La ‘ergogénesis’ es el conjunto de procesos fisiológicos por los cuales el organismo produce energía. La eficiencia en la producción de energía es una característica clave en el mundo del deporte. Actualmente en el mercado podemos encontrar diferentes productos pueden suponer una ventaja de rendimiento. Son la llamadas ayudas ergogénicas.

Suplementos de colágeno para las articulaciones.

Cuando estamos decididos a probar este tipo de productos, es importante solicitar consejo a un profesional. Un especialista nos ayudará a seleccionar los suplementos que mejor se adaptan a nuestras características y con mayor evidencia científica.

¿Ergogénesis natural o potenciada?

Es importante tener en cuenta que estos productos no son la sustitución del entrenamiento o disciplina del deportista. Solo obtendremos efectos que realmente marquen la diferencia en una competición si las ayudas ergogénicas se toman en un marco de preparación deportiva.

Siempre que te propongan consumir un suplemento dietético has de responder a dos cuestiones: ¿Con que beneficios se asocia? ¿Cuáles pueden ser las consecuencias de su consumo?

Clasificación de suplementos

Categoría Evidencia científica y usos Suplementos
A -Suplementos aprobados- La comunidad científica valida su uso.

•Los beneficios esperados varían según la persona. (Respuesta individualizada)

•Es recomendable educar al deportista y entrenadores para su correcto uso.

•Se hacen investigaciones específicas, por deporte, para el uso de estos suplementos.

Bebidas Deportivas (bebidas con carbohidratos y electrolitos)

– Geles Deportivos

– Barritas Deportivas

– Suplementos de Calcio

– Suplementos de Hierro

– Probióticos de apoyo inmunológico

– Multivitamínicos/Minerales

Vitamina D

– Bebidas de reposición de Electrolitos

Cafeína

Creatina

– Bicarbonato

β-alanina

B- Suplementos de baja evidencia- No existe evidencia científica suficiente como para recomendar su uso

•Posibles beneficios nos constatados

•Pueden ser usados:

–Como parte de una investigación

–Como tratamiento clínico controlado por un profesional

– Antioxidantes C y E

L-Carnitina

– HMB (β-hidroxi-β-metilbutirato)

Glutamina

Glucosamina

– Quercetina

– Curcumina

– Bayas Exóticas (Açai, Goji, etc.)

– Glutamina

– Otros polifenoles antioxidantes y antiinflamatorios

C- Suplementos con muy poca evidencia científica sobre sus efectos asociados.- No hay evidencia que suscite su recomendación

•Si los individuos quieren usarlos:

– Deben conocer riesgos y establecer normas de seguridad.

– Los vendedores deben dar normas de garantía.

– Deben estar bajo control profesional.

– Ribosa

– Lactaway

Coenzima Q10

– Vitaminas diferentes a las de la Categoría A

Ginseng

– Aguas Oxigenadas

Aceites MCT (‘Medium-Chain Triglycerides’)

– Piruvato

– El resto (si no se encuentra en los grupo A o B probablemente se encuentre en esta categoría)

D- Suplementos prohibidos- Prohibidos

(Alto riesgo de producir ‘doping‘ positivo)

Estimulantes:

– Efedrina

– Estricnina

Prohormonas o elevadores de hormonas (boosters):

– DHEA

Agonistas Beta-2-Adrenérgicos:

– Higenamina

Otros:

– Glicerol

En este artículo nos centraremos a los pertenecientes a la categoría B, con una leve evidencia científica. Se relacionan con propiedades y funciones específicas, pero se necesita más investigación para poder demostrarse. A continuación haremos un análisis de las ayudas ergogénicas (Cat.B) que cuentan con un mayor número de estudios hasta el momento.

L-Carnitina

La función fisiológica de la L-Canitina consiste en transportar ácidos grasos al interior de la mitocondria. La hipótesis que se plantea con este producto es que aumentará el transporte de ácidos grasos por encima de los niveles fisiológicos, su oxidación. Lo que supone un ahorro de las reservas de glucógeno.

Tomar L-Carnitina.

Se postula que una dosis de 2-4 g/día de L-Carnitina, junto con 170 gramos de hidratos de carbono simples (fomentan la producción de insulina), se podrían obtener efectos.

HMB (Beta-Hidroxi-Beta-metilbutirato)

Se hipotetiza la idea de que podría inhibir la degradación de proteína muscular. De manera que se aumentaría la masa y fuerza muscular de deportista. En concreto en los ciclistas, podría producir un aumento de volumen máximo de oxígeno. (VO2max)

Glutamina

Esta sustancia estimula la enzima glucógeno sintetasa, es decir, resintetiza las reservas de glucosa. Además podría considerarse como un inmunomodulador, ya que podría mejorar la resistencia a infecciones.

Glucosamina

Se espera demostrar ser un producto eficaz en la reparación del cartílago. Podríamos disminuir el dolor y lesión de las articulaciones en deportes de alto impacto (‘footing‘, tenis, salto de longitud…)