El futuro del consumo proteico: los insectos

Rubén Guzmán · 14 mayo, 2019
La ingesta de insectos es impensable para muchas personas de ciertas culturas. Sin embargo, la superpoblación y la escasez de recursos nos lleva a plantearnos lo siguiente: ¿Comerías insectos?

Países como Tailandia o México llevan siglos alimentándose de especies coleópteras, himenópteras o larvas. Coloquialmente los llamamos insectos, y poseen una composición nutricional que podría suministrar recursos alimenticios a toda la población, si lo necesitásemos para sobrevivir en el futuro.

Nuestro planeta y sus seres evolucionan constantemente. A veces, las circunstancias nos imponen actuar de cara a la supervivencia. Cada vez somos más personas habitando la tierra y puede que llegue un día en el que no tengamos una ración diaria completa de los alimentos que tanto nos atraen.

Datos predictivos para la alimentación humana del futuro

Si todo continua tal y como ahora, la humanidad en diez años, contará con 10 mil millones de habitantes aproximadamente. En ese caso, todavía no sabemos si la producción de materias primas como carnes, verduras o semillas podrá igualarse al número de consumidores.

Por ello, los gobiernos deben preparar una serie de sistemas o pautas que amparen la supervivencia de la humanidad en lo que respecta a recursos alimenticios. A través de esto, se están tratando temas como la impresión 3D de alimentos, la edición genética de verduras y hortalizas o la explotación de algas marinas.

Sin embargo, hoy hablaremos de un recurso que vemos y tenemos a disposición en nuestro día a día. Incluso muchos los consideran molestos y desagradables: los insectos o bichos.

Los insectos, pequeños y feos pero beneficiosos

Hay insectos de muchos tipos y tamaños: voladores, con aguijón, en forma de larva e incluso venenosos en estado natural. En la siguiente enumeración, se detallan qué cualidades alimenticias tienen para los seres humanos e incluso su beneficio para el medio ambiente:

Gran fuente de proteínas y minerales

Por cada 100 gramos de insectos, entre 10 y 20 gramos son recursos proteicos. Sus niveles de grasas van de 0 a 10 gramos. Además, una amplia parte de sus componentes son agua y contienen diversos minerales básicos para la salud humana como el calcio y el hierro.

Comer insectos podría ser una necesidad en el futuro ante la escasez de alimentos.

Ejemplos nutricionales de los insectos:

  • Saltamontes o grillo: por cada 100 gramos, contienen 20 gr de proteínas, 6 gr de grasa, 4 gr de hidratos de carbono, 70 gr de agua y 150 calorías.
  • Gusanos: 100 gramos de estos insectos poseen 18 gr de proteínas, 8 gr de grasa, 2 gr de hidratos de carbono, 68 gr de agua y 152 calorías.
  • Hormigas o termitas: también en 100 gramos, podemos hallar 14 gr de proteínas, 1 gr de grasa, 10 gr de hidratos de carbono, 75 gr de agua y 105 calorías.

Hay casi dos mil kilogramos de insectos por habitante

Imaginad visitar el supermercado y que no queden existencias de aquello que queríais adquirir. El volumen de insectos comestibles en el mundo es masivo, prácticamente inacabable si las condiciones ambientales se conservan mínimamente. Incluso si se extinguiese la raza humana, muchos de ellos podrían sobrevivir.

Beneficioso para el medio ambiente

La ganadería de producción cárnica, un alimento existente desde el inicio de nuestras vidas, la emisión de metano y CO2 está dañando seriamente la atmósfera. Por el contrario, los insectos contaminan mucho menos. Además, al ser de tamaño reducido, podrían llenarse industrias enteras para su crianza.

Una actividad en pleno crecimiento

Como ya se ha explicado, en muchos países se pueden adquirir insectos para consumir. Varios de ellos están en Europa; hoy en día pueden adquirirse alimentos con insectos en ciertos supermercados.

Dentro de cinco años, se producirán cien mil toneladas de insectos para el consumo humano en este continente. Sin dudas, se trata de un negocio que alcanzará un valor de miles de millones en el futuro.

Los bichos presentan propiedades nutricionales que muchos desconocen.

Antes de decir que no te gustan los insectos, ¿deberías probarlos?

Aquellos lectores que de costumbre consuman bicho o insectos no tendrán ningún problema en seguir haciéndolo. A otros quizás solo les apetezca comer algunos tipos de ellos, como es costumbre en algunas regiones; sin embargo, para muchos esto producirá animadversión.

¿Qué ocurre con las personas que detestan a los insectos? Si se diera el caso de no poseer otro alimento que llevarse a la boca, ¿lo comeríais?

Por último, cabe destacar que, si no queréis llegar a tal punto, lo mejor que podemos hacer es cudiar el medio ambiente. De este modo, siempre podremos disponer de recursos alimenticios convencionales y propios de nuestra región.

  • José Antonio Heredia Álvarez. Carta Económica Regional Mayo - junio, Núm. 18 (1991). http://www.cartaeconomicaregional.cucea.udg.mx/index.php/CER/article/view/7317
  • Ramos Elorduy, J. Los insectos como fuente de proteína en el futuro. México. Edit Limusa. 1987. 148 p
  • Sánchez, P; Hevia, P. Consumo de insectos, alternativa alimentaria del neotrópico. En: Boletín. Entomology. Venezuela. Vol., 12 No.1 (1997); p.125-127.
  • Los insectos como alimento humano: Breve ensayo sobre la entomofagia, con especial referencia a México. Insects as human food: Short essay on entomophagy, with special reference to Mexico Julieta Ramos-Elorduy B.1 y José Luis Viejo Montesinos21 Instituto de Biología, UNAM, México. [email protected] 2 Departamento de Biología. Universidad Autónoma de Madrid. C/. Darwin, 2, 28049 Madrid. España. [email protected]