Estimulación cerebral en el deporte: ¿el nuevo doping?

Este artículo fue redactado y avalado por especialista en ciencias de la actividad física y el deporte Marcos Castro Alonso
· 6 junio, 2019
Tendemos a asociar la palabra 'dopaje' con el deporte, o mejor dicho, con mayores éxitos deportivos. Sin embargo, ¿qué ocurre con el dopaje cerebral? ¿En qué consiste esta nueva tendencia del siglo XXI?

¿El cerebro puede ser el próximo objetivo del dopaje? Las técnicas de estimulación cerebral podrían convertirse en un nuevo atajo para aumentar la fuerza muscular, reducir la fatiga y potenciar la concentración durante la práctica deportiva.

Años atrás, este tipo de doping cerebral estaba más identificado al consumo de cierta medicación estimulante. Sin embargo, la ciencia hoy en día ha dado un paso adelante.

Actualmente, cuando hablamos de dopaje cerebral nos referimos a la estimulación eléctrica cerebral. Teniendo en consideración los avances científicos existentes, puede derivar en un futuro en los implantes cerebrales.

¿Qué conocemos por doping cerebral?

El dopaje cerebral consiste en una serie de técnicas de estimulación neuronal capaces de aumentar la fuerza muscular, reducir la fatiga y potenciar la concentración durante los entrenamientos y campeonatos.

Extrapolado al deporte, muchos lo ven como una buena manera de reaccionar de forma más rápida en la salida de una carrera de velocidad, por ejemplo. Al mismo tiempo, la estimulación cerebral mejora las capacidades de aprendizaje, las cuales son muy importantes en determinados deportes.

¿Es factible el uso de la estimulación cerebral como doping?

Es una cuestión que no es nueva. Diferentes científicos, como es el caso de Nick J. Davis, plantearon el uso de la estimulación eléctrica transcraneal (tDCS) como método de dopaje deportivo. Esta técnica consiste en una pila conectada a unas ventosas que se ponen en la cabeza.

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Este tipo de dopaje cerebral demostró duplicar la capacidad de aprendizaje del paciente, pero tiene efectos secundarios desafortunados: tan solo aumenta el aprendizaje en el área cerebral estimulada en ese momento concreto. Su consecuencia es la disminución del resto de las capacidades de aprendizaje de las otras áreas cerebrales.

Es importante destacar además que la tDCS es muy asequible. Uno puede comprarse un kit en internet o aprender a construirse uno propio. Desde luego, su uso sin la supervisión de un profesional está totalmente contraindicado.

La estimulación cerebral y su uso en el deporte 

Como hemos comentado anteriormente, la estimulación transcraneal podría aportar también grandes beneficios en el mundo deportivo. Esta técnica puede modular la excitabilidad cortical e inducir así una inhibición o una activación, dependiendo de la dirección de la corriente (anodal o catodal).

Este proceso afecta a la mayor activación simpática o parasimpática y al estado de ánimo. Estos apuntes tienen mucha importancia en la fatiga, uno de los factores más importantes del mundo del deporte.

El papel que juega sobre la fatiga

La fatiga es una variable multifactorial, aunque tradicionalmente ha sido investigada atendiendo solo a sus componentes periféricos (neuromusculares, metabólicos, respiratorios, cardiovasculares, etc.).

No obstante, en los últimos años cada vez se ha enfatizado más sobre el gran papel que juegan los componentes centrales en el control de la fatiga. Así, se ha propuesto que en ejercicios realizados hasta la extenuación o en pruebas incrementales, sería la fatiga central uno de los principales determinantes del rendimiento.

Para poder estudiar y demostrar esto, importantes investigadores como Okano han realizado estudios al respecto. En uno de sus estudios, este investigador divide el grupo en dos.

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El primero recibe estimulación cerebral durante 20 minutos antes de realizar una prueba de resistencia sobre una bicicleta estática. Un segundo conjunto no recibe estimulación alguna y realiza la misma prueba.

Los resultados fueron esclarecedores: el grupo que recibió estimulación fue capaz de desarrollar un mayor potencial y aguantó el esfuerzo más tiempo hasta la fatiga máxima. Incluso el esfuerzo percibido fue menor para este grupo.

Conclusiones

De momento, estos métodos no han conseguido efectos tan duraderos como para convertirse en un nuevo método de dopaje. Sin embargo, en los próximos años habrá importantes novedades al respecto.

¿Ayudará el doping cerebral a un futuro ganador del Tour de Francia? ¿Mejorará los reflejos de un guardameta? El mundo del deporte estará expectante viendo cómo evoluciona todo lo relacionado con la estimulación cerebral y el deporte.

  • Davis N.J. (2013) Neurodoping: brain stimulation as a performance-enhancing measure. Sports Medicine 43, 649-653.
  • Okano AH, Fontes EB, Montenegro RA, Farinatti PD, Cyrino ES, Li LM, Bikson M, Noakes TD (2013) Brain stimulation modulates the autonomic nervous system, rating of perceived exertion and performance during maximal exercise.