Importancia del Omega 3

Francisco María García · 27 febrero, 2018
Las grasas poliinsaturadas se dividen en dos grupos, Omega 3 y 6; por lo general, en la comida occidental se consigue muchos ácidos grasos del seis y pocos del tres, un problema que debemos revertir mediante la planificación de una dieta más equilibrada

Las grasas saturadas son dañinas para el cuerpo humano, pero no todos los oleos comestibles son contraproducentes. De hecho, hay fuentes naturales como el pescado y los aceites vegetales que pueden ser beneficiosos para la constitución física y el organismo. El Omega 3 es clave en la consecución de estos elementos nutritivos.

¿Qué es el Omega 3?

El omega 3 comprende una serie de ácidos grasos esenciales (Ages). Se trata de grasas indispensables que no pueden ser sintetizadas por el organismo humano de forma independiente. Por ello, el consumidor está obligado a buscarla en productos alimenticios.

Una vez consumidas, estas sustancias intervienen en una serie de procesos biológicos de trascendencia. Lo mejor es que estos nutrientes permiten controlar una serie de indicadores necesarios para mantener una buena salud. Entre estos están la regulación de la presión arterial, triglicéridos y glucemia.

Las sustancias propias del Omega 3 son las siguientes: Ácido eicosapentaenoico (EPA), Ácido alfa-linoléico (ALA) Ydocosahexaenoico (DHA). Su consumo es de vital importancia para deportistas practicantes y amantes del fitness.

Aimentos ricos en Omega 3.

Utilidad de los ácidos grasos para el desarrollo muscular

Si hay un elemento que contribuye al crecimiento, definición y efectividad de la masa muscular ese es el Omega 3. En principio, estas sustancias promueven la producción de hormonas y la síntesis eficaz de proteínas consumidas; son funciones que forman la génesis del acondicionamiento físico.

Por estas razones, el consumo de ácidos grasos saludables es vital para la construcción de los músculos, el rendimiento físico, y la tonificación muscular. De hecho, su consumo ayuda a reducir la grasa sobrante y mejora el proceso metabólico. En pocas palabras: se aumenta la masa magra disminuyendo el sobrante.

Este tipo de nutrientes contribuyen al metabolismo celular y previene la existencia de radicales libres; se podría decir que este componente beneficia al cuerpo humano desde diversas perspectivas y procesos.

Otras contribuciones para las personas que hacen ejercicios

Siendo protector del sistema arterial, el Omega 3 se convierte en el complemento perfecto de los ejercicios aeróbicos. El mismo regula los niveles de lípidos y azúcar en la sangre, además de controlar la presión sanguínea.

En materia de ayuda a la actividad, los ácidos grasos contribuyen a hacer más llevaderos los dolores musculares posteriores a la actividad física. Estas aportaciones se deben a que estos ácidos se constituyen en antiinflamatorios bastante eficientes que contrarrestan los dolores articulares. Para una persona que hace ejercicios anaeróbicos, la contribución es notoria.

Otro importante beneficio es la enorme aportación al sistema inmunológico, ayudando al organismo a contrarrestar infecciones y otras enfermedades. En el caso de los hombres, la testosterona se eleva y esto es útil para el crecimiento de la musculatura.

Beneficios del Omega 3.

¿Cuáles son las fuentes de Omega 3?

Los ácidos grasos esenciales se consiguen en alimentos de origen animal y vegetal. El pescado es la principal fuente en animales comestibles, habiendo una alta variedad de especies a considerar. Quizás los pescados azules son los más ricos, destacando el salmón, el atún y las anchoas; la ingestión de mariscos también nos asegura la captación.

Lo veganos pueden conseguir altas dosis de Omega 3 en los aceites vegetales, lo que serían grasas procedentes de productos muy saludables, como almendras, aceite de oliva, nuez y canola. Las algas, legumbres como las lentejas, garbanzos y soja tienen también una saludable aportación.

 

Y se pueden seguir nombrando alimentos: la lechuga, espinacas, fresas, aguacate, las semilla de chía, verdolaga, etc. Añadido a esto, hay que recordar que casi todos los suplementos alimenticios y complejos vitamínicos tienen entre sus ingredientes fundamentales el Omega 3.

La falta de ácidos grasos 

La falta de ácidos grasos puede influir muy negativamente en el organismo. Las personas que no los consumen en los niveles correctos experimentan caída del cabello, debilidad en las uñas, piel reseca, alergias, asma y propensión a sufrir artritis.

Quienes experimentan estos síntomas de forma repentina, deben revisar su planificación dietética. En algunos casos, no solo será necesario modificar la alimentación, sino complementarla con algún suplemento alimenticio; en el mercado hay complementos de todo tipo, para diferentes preferencias y necesidades.