Test genético alimentario: a favor o en contra.

Jorge Camon · 20 abril, 2018
Un test genético alimenticio nos proporciona la información necesaria para conseguir perder el doble de peso en la mitad de tiempo, así como prevenir enfermedades a largo plazo

El test de ADN alimenticio, es la mejor opción de las que se dispone hoy en día para ser capaces de poder descubrir cómo nuestro cuerpo tolera las dietas y también, de adaptarlas para poder perder o ganar peso y prevenir posibles enfermedades futuras relacionadas con la alimentación.

Un dato a destacar, es que el 70% del sobrepeso en las personas tiene que ver con nuestras bases genéticas, y además son los responsables de enfermedades cardiovasculares, hipertensión, colesterol, azúcar… Todo empieza con la extracción de ADN, que se realiza mediante una analítica, por lo que es un proceso indoloro para el paciente.

Para realizar este proceso, es obligatorio contar con la valoración de un especialista, ya que se trata de test de naturaleza clínica. El especialista debe explicar detalladamente cuáles serán los resultados del estudio, ya que debe aplicarse a los alimentos consumidos en la vida cotidiana.

No se tratan de dietas milagro. Es un método científico, probado y eficaz con resultados sorprendentes y muy positivos. La salud y el físico mejoran cuando sabemos por qué nuestro cuerpo reacciona de determinada manera.

¿Cómo funciona un test de ADN Alimenticio?

Se analiza el ADN del paciente en busca de ciertos genes que pueden o no aparecer en su mapa genético. Dependiendo de su presencia, habrá que actuar de una manera u otra; estos son los genes a detectar:

  • Polimorfismo INSIG2: Los portadores de esta variante tienen mayor predisposición a desarrollar obesidad y presentan un incremento significativo del índice de masa corporal (IMC).
  • Polimorfismo nMC4R: Los portadores no pueden resistir la tentación de comer alimentos calóricos y tienen un alto riesgo de padecer obesidad.
Diferencias entre obesidad y sobrepeso.

  • Polimorfismo ADRB2: Los portadores presentan una alteración del metabolismo que les impide -o dificulta mucho- eliminar las grasas acumuladas, por lo que el ejercicio no les ayudará a perder peso.
  • Polimorfismo APOAV: Los portadores que tengan ya sobrepeso u obesidad tienen un alto riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, responden bien a las dietas pobres en grasa y al ejercicio, y pueden bajar peso muy rápidamente siguiendo unas pautas alimenticias muy sencillas.
  • Polimorfismo GNB3: Los portadores presentan un alto riesgo de padecer obesidad, hipertensión e hipercolesterolemia. Además, toleran muy mal las dietas bajas en calorías y suelen tener siempre hambre.
  • Polimorfismo FTO: Los portadores presentan una tendencia muy grande a comer en exceso, en especial alimentos muy ricos en calorías y tienen un 70% de posibilidades de desarrollar obesidad. Además, tienen un alto riesgo de padecer diabetes.

Argumentos a favor del test genético

Aquellas personas que mantienen que el test genético funciona y es eficaz, se basan en los siguientes parámetros:

  • Si las sigues adecuadamente, disminuye el riesgo de desarrollar problemas de salud a los que estás predispuesta genéticamente.
  • Te ayuda a encontrar la dieta más sana para ti. Es efectiva y llevadera. Te enseña a identificar los alimentos que más te convienen y con qué sustituirlos si no están disponibles.
  • Te permite adquirir los hábitos de vida más adecuados para tu perfil genético.
Errores más comunes al hacer una dieta.

Argumentos en contra del test genético

Según un estudio realizado por la Universidad de Stanford, en el que se gastaron más de ocho millones de dólares, es imposible combinar el genotipo de las personas con las dietas.

Dicho estudio, asignó aleatoriamente 609 personas adultas que padecían sobrepeso, dietas saludables bajas en hidratos de carbono o grasas, para las que recibieron 22 horas de formación.

Una vez terminada la dieta, estudiaban el perfil genético de los participantes, pero obviamente bajaban de peso por la prohibición de comer grasas o azúcares; no existía una evidencia científica que relacione tu genoma con la dieta a seguir.

Como conclusión del estudio, se obtuvo que si sigues una dieta adecuada de manera correcta, tu pérdida de peso será la misma; independientemente del perfil genético de la persona.