Trucos para elaborar una dieta equilibrada

Pilar · 9 mayo, 2018
A pesar de que los siguientes consejos se centran en la alimentación, debes recordar que una dieta equilibrada se encuentra siempre complementada por el ejercicio, así que no olvides incluir las prácticas deportivas en tu día a día

¿Te resulta difícil elaborar una dieta equilibrada? Si es así, desde aquí te damos una serie de trucos para que comas sano todos los días y lleves a cabo una vida saludable. Siguiendo estos sencillos trucos podrás abandonar malos hábitos sin apenas darte cuenta.

Come el tipo de alimento necesitas en cada momento

Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de llevar a cabo una dieta equilibrada son los tipos de nutrientes que nuestro cuerpo necesita. Todos ellos son necesarios pero hay que tomarlos en el momento adecuado para poder tener la mayor cantidad de energía posible y al mismo tiempo no acumular grasas. Los nutrientes son los siguientes:

  • Vitaminas
  • Proteínas
  • Hidratos de carbono
  • Grasas
  • Minerales
Dieta semanal saludable.

No todos tienen que ser consumidos en la misma cantidad ni en los mismos momentos del día. A continuación te damos unos consejos para que los tomes en el momento óptimo y de la manera adecuada.

  1. Consume vitaminas y minerales en todas las comidas. Recuerda que hay que comer cinco veces al día y en todas ellas debes incluir este tipo de alimentos. Aunque a priori te parezca complicado es muy sencillo. Un zumo a la hora del desayuno, ensalada para cenar, verdura a la hora de comer y dos piezas de fruta al cabo del día o algún granizado.
  2. Carbohidratos para desayunar. Comienza el día con energía tomando un vaso de leche con cereales o un yogur con semillas. También puedes combinar un zumo natural con una tostada saludable. En cambio, a la hora de cenar no tomes este tipo de nutrientes porque no los vas a quemar y van a convertirse en grasa acumulada.
  3. Modera el consumo de grasas. Las grasas son necesarias para el correcto funcionamiento del organismo, pero hay que tomarlas en pequeñas cantidades. Toma siempre grasas saludables tales como el aceite de oliva, los frutos secos o las que incluyen los pescados.
  4. Reserva las proteínas para la hora de la cena. Una cena saludables sería una ensalada y un trozo de carne o pescado a la plancha. Con esto no queremos decir que solo se puedan consumir proteínas durante las últimas horas del día, sino que dada su función regenerativa es beneficioso tomarlas de noche.
Receta de cena ligera para después del gimnasio.

Consume alimentos de temporada

Actualmente casi todos los alimentos se pueden consumir a lo largo de todo el año. Cuando no es la temporada de su producción en nuestro país los hacen llegar de la otra parte del mundo. Al mismo tiempo la agricultura en invernaderos hace que se pueda cultivar en cualquier estación.

Pese a ello los alimentos pierden muchas propiedades cuando son consumidos fuera de temporada. Los consumimos semanas después de que hayan sido recolectados, congelados o enlatados. La mejor forma de consumir frutas y verduras pudiéndonos beneficiar al máximo de todas sus propiedades es optando por los alimentos de temporada.

Además, los alimentos de temporada siempre están a un precio más económico en los supermercados. Podrás ahorrar a la hora de la compra aprovechándote del precio tan competitivo que tienen estos productos al mismo tiempo que cuidas tu alimentación.

Congela tus recetas saludables

Todos sabemos que los alimentos precocinados no son nada saludables pero al mismo tiempo siempre acabamos cayendo en la tentación. Llegas cansado del trabajo, no te apetece cocinar o ir a hacer la compra y recuerdas que tienes comida precocinada en el congelador. Así de fácil se rompe con una dieta equilibrada.

Alimentos congelados son un truco para elaborar una dieta equilibrada.

Para que esto no ocurra te proponemos que elabores comidas saludables y las congeles. Aprovecha los fines de semana o aquellos momentos en los que puedas estar un rato en la cocina. Así cuando llegues a casa cansado tendrás comida casera y saludable lista para comer. Esta idea es perfecta también para esos días en los que vamos con prisa y acabamos comprando cualquier comida rápida para comerla en casa.

La comida congelada se conserva perfectamente durante semanas en el congelador. Como ves, no hay excusa para abandonar la dieta equilibrada y empezar a tomar comida rápida. Así que saca un ratito libre y ponte a cocinar.