3 razones para no contar las calorías en tu dieta

Quizá te parezca una locura, porque las calorías suelen ser el pilar fundamental de cualquier dieta, pero la realidad es que tan solo son un número y que detrás de una buena alimentación hay aspectos muchos más importantes a tener en cuenta que la cifra de calorías

Las calorías son las protagonistas de la dieta de muchas personas. Es habitual pasarse el día sumando las calorías de cada alimento que se consume para no exceder el máximo diario. También lo es revisar las etiquetas cuando estamos en el supermercado. En algunas ocasiones las calorías llegan a ser algo obsesivo. A continuación te vamos a dar varias razones para no contar las calorías en tu dieta. 

No todas las calorías son iguales

Lo primero que hay que tener claro es que no todas las calorías son iguales. Podemos alimentarnos de cinco nutrientes diferentes: vitaminas, proteínas, hidratos de carbono, sales minerales y grasas.

Cada uno de estos nutrientes tiene unas características diferentes, se debe tomar en un momento distinto y en una cantidad variable. Es por ello que no tiene ningún sentido comparar las calorías de un tipo de nutrientes con las de otro. Mucho menos generalizar con unas y otras calorías.

Es cierto que las calorías pueden servir de orientación pero no ser las protagonistas de la dieta. Normalmente las personas que hacen dieta tienen un máximo de calorías que no pueden superar. Para ello hay muchas aplicaciones en las que se introduce el alimento ingerido y va sumando a lo largo del día.

La app Fat Seccret sireve para medir las calorías consumidas a diario.

Imagina que una persona que hace dieta come de forma saludable a lo largo del día y cumple con su objetivo diario de no superar una cierta cantidad de calorías.

Otra persona cuenta las calorías y tampoco supera la cantidad indicada, con la diferencia de que se ha alimentado a base de comida rápida. ¿Ha servido de algo contar las calorías? Con este ejemplo puedes ver claramente como las calorías no lo son todo. 

Además, nuestro organismo no digiere del mismo modo los diferentes tipos de nutrientes por lo que un mismo número de calorías de dos nutrientes diferentes no serían absorbidos igual. También hay que tener en cuenta a la hora del día en la cual ingerimos los nutrientes. Por ejemplo no es lo mismo tomar hidratos de carbono durante el desayuno que a la hora de la cena.

No tiene en cuenta los diferentes nutrientes

Tomar como referencia un número de calorías el cual no se debe superar a lo largo del día hace que no se ingieran los nutrientes necesarios. No es correcto plantear que todas las calorías son iguales, tal y como hemos dicho anteriormente.

Para llevar a cabo una dieta equilibrada hay que tener en cuenta la complexión de la persona y su actividad física. Una persona que realice mucho ejercicio físico deberá consumir más calorías porque también quema un mayor número.

Del mismo modo, no podrá tener la misma referencia una mujer de 1,60 metros y 55 kilogramos que un varón de 1,90 y 85 kilogramos. Con esto queremos decir que una dieta equilibrada va mucho más allá de las calorías. 

¿Qué hay de verdad y de mentira en las dieta milagro?

Hay otros aspectos más importantes

Mas allá de las calorías hay otros aspectos más importantes a la hora de hacer una dieta. Para que veas que no todo es sumar calorías ni obsesionarse con la composición de los alimentos a continuación te mostramos algunos detalles que hay que tener en cuenta para realizar una dieta saludable:

  • Beber dos litros de agua al día. Puedes llegar a esa cantidad tomando tés o zumos naturales.
  • Toma alimentos con fibra. Mejorarás las digestiones y el tránsito intestinal.
  • Come frutas y verduras 5 veces al día. Son fundamentales para el correcto desarrollo del organismo. Te sentirás mejor si las tomas en cada una de las comidas que realices al día.
  • Come 5 veces al día. Si estás a dieta lo mejor será que comas pequeñas cantidades varias veces al día. Intenta desayunar, comer y cenar. Debes también tomar un snack a media mañana y otro a media tarde. Olvida las comidas pesadas y verás como tu estómago lo agradece.
  • No consumas hidratos en la cena. Los hidratos de carbono deben ser consumidos en las primeras horas del día. Así toda la energía que aportan da vitalidad para afrontar el día. En cambio, si los tomas por la noche solo conseguirás acumular grasa.
Te puede gustar