Adelgazar con el agua de avena

9 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la nutricionista Lucía Corral
Los deportistas veganos tienen que buscar fuentes de proteína de calidad. La avena puede ser un gran aliado para este colectivo.

La avena es un cereal procedente de Asia menor muy de moda y muy completo, el cual suele relacionarse con los regímenes de adelgazamiento. Las variedades más utilizadas son las de avena sativa.

Propiedades de la avena

La avena pertenece a la familia de las gramíneas, al igual que el resto de los cereales comestibles. Se trata de un hidrato de carbono complejo, fuente de fibra y energía.

En concreto, aporta 135 calorías por cada 100 gramos, 12 gramos de proteínas, 60 gramos de hidratos de carbono, 6 gramos de fibra y 7,1 gramos de grasas. Además, se destaca por su contenido en calcio, hierro y tiamina.

Su alto contenido en fibra y en proteínas de origen vegetal favorece la saciedad y ayuda a reducir la ingesta en las posteriores comidas. De hecho, se trata del cereal que más proteína aporta.

Además, su contenido en hidratos de carbono es alto, y estos son de absorción lenta. En lo que respecta a la calidad de grasas que aporta, que son pocas, son de perfil poliinsaturado y se destacan las de los grupos omega 3 y omega 6.

Pero no todo van a ser virtudes: aunque en menor cantidad que el trigo, la avena contiene gluten, por lo que no se trata de un alimento apropiado para celíacos o intolerantes al gluten.

Beneficios de la avena

La avena es un buen aliado para la pérdida de peso por ser un alimento de alta calidad nutricional y que produce gran saciedad. Además, se ha visto en estudios que puede reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y su consumo favorece el control de enfermedades metabólicas, como por ejemplo la diabetes.

La avena puede consumirse también en forma de galletas.

En sujetos diabéticos, el consumo de avena ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre, por tratarse de un alimento de bajo índice glucémico.

Por otro lado, es interesante para colectivos especiales. Su bajo índice glucemico la convierte en una gran elección para deportistas que buscan energía a largo plazo. También es habitual encontrarla en dietas vegetarianas o veganas, dado que es una alternativa muy versátil y es una buena fuente proteica en comparación con otros cereales.

Usos

Lo bueno de que este alimento sea tan versátil es que puede incluirse en recetas de todo tipo. Se puede incluir en el desayuno en forma de cereales, añadidos a la leche o en forma de galletas caseras saludables.

Si se desea incluir como parte del almuerzo o la merienda, esta puede ser la base de unas barritas energéticas. Esta idea también puede servir como preentreno o para días de trekking por la montaña.

Para elaborarlas, bastará con mezclar dátiles —previamente puestos en remojo— con copos de avena en la proporción que se desee; luego, colocar en un recipiente para darle forma, enfriar y cortar en porciones.

También se puede añadir avena a las hamburguesas como reemplazo del pan rallado o utilizar para preparar hamburguesas veganas. Su versión molida —harina de avena— puede utilizarse en la elaboración del pan o para elaborar unas tortitas de avena y plátano.

¿Cómo preparar agua de avena en casa?

Ingredientes

  • Una taza de copos de avena.
  • Dos litros de agua.
  • Una o dos cucharaditas de extracto de vainilla.
  • Azúcar, edulcorante o miel al gusto.
  • Canela en rama al gusto.
  • De forma opcional, se puede utilizar leche evaporada; con una taza será suficiente.

Procedimiento

  • Mezclar la avena con la canela en rama.
  • Verter agua sobre la avena y dejar reposar durante 20 minutos, hasta obtener una textura esponjosa.
  • Mezclar en una licuadora la avena remojada junto a la canela y el resto de ingredientes —agua, extracto de vainilla y leche si se desea— hasta conseguir una mezcla homogénea.
  • Colar la mezcla y añadir un endulzante si se desea.
El agua de avena no hace milagros a la hora de perder peso.

Conclusión

No se puede considerar que el agua de avena sea un método de adelgazamiento; de hecho, ningún alimento debería consumirse para tal fin. A la hora de perder peso, hay que tener en cuenta muchos factores y tener una visión global. De nada sirve desayunar un vaso de agua de avena si este se acompaña con galletas.

Además, la bajada de peso debe ir siempre asociada a una vida activa, por lo que, al igual que modificamos nuestros hábitos alimentarios, debemos modular nuestra actividad física.

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