Ortorexia: cuando la alimentación saludable llega demasiado lejos

23 julio, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la nutricionista Lucía Corral
Seguro que has oído hablar de la anorexia o de la bulimia. Más allá de estas dos afecciones, existen otros trastornos de la conducta alimentaria, como la ortorexia, que aún son poco conocidos.

La incidencia de los trastornos de la conducta alimentaria —TCA— va en aumento, potenciada por los nuevos estilos de vida, la publicidad y la preocupación excesiva por la imagen corporal. Todo el mundo conoce la anorexia y la bulimia, pero están apareciendo algunos nuevos, como la ortorexia y la vigorexia.

Tipos de trastornos de la conducta alimentaria

Anorexia

La anorexia nerviosa se caracteriza por conductas de rechazo a la comida por parte del enfermo y miedo obsesivo a engordar que puede conducirle a un estado de inanición. Este trastorno psicológico suele afectar principalmente a mujeres jóvenes, aunque cada vez son más los hombres que lo padecen.

Existen dos subtipos de anorexia, dependiendo de la tendencia adoptada por el enfermo. Si el sujeto decide voluntariamente restringir su ingesta de alimentos, se habla de anorexia tipo restrictiva. Por el contrario, si el sujeto recurre a atracones y acciones compensatorias como vómitos o uso de laxantes, se trataría de la de tipo purgativa o compulsiva.

Bulimia

Este trastorno se caracteriza por la adopción de conductas consistentes en atracones de comida y métodos compensatorios inapropiados para evitar la ganancia de peso.

Conocer los mitos acerca de la pérdida de grasa es fundamental para no caer en esos errores y evitar trastornos alimenticios como la ortorexia.

«Los atracones se caracterizan por: ingesta de alimentos en un corto espacio de tiempo —por ejemplo en un período de 2 horas— en cantidades superiores a la que la mayoría de las personas ingerirían en un período de tiempo similar y en las mismas circunstancias; y una sensación de pérdida de control sobre la ingesta de los alimentos —por ejemplo,  sensación de no poder controlar el tipo o la cantidad de comida que se está ingiriendo.»
—Miján de la Torre—

Vomiting

También conocido como síndrome del vomito, se caracteriza por comer y vomitar compulsivamente varias veces al día. Estas personas sienten el impulso irrefrenable de comer para vomitar.

Trastornos de la conducta alimentaria no específicos

Bajo esta denominación se agrupan los trastornos que no cumplen los criterios diagnósticos de ningún TCA especifico. Por ejemplo, personas con conductas bulímicas con atracones que aparecen con menos frecuencia.

Vigorexia

Se lo conoce también como complejo de Adonis. Este trastorno psicológico difiere de los anteriores por no ser exactamente alimentario, pero comparte síntomas como la obsesión por la figura y la distorsión del cuerpo. Se habla de vigorexia cuando existe una preocupación excesiva por la musculación.

PICA

El trastorno de pica se da en sujetos que ingieren sustancias no nutritivas, como tierra o papel, durante un período de por lo menos un mes.

Rumiación

También llamado mericismo, consiste en la regurgitación repetida de comida del estomago a la boca, donde se expulsa o se mastica indefinidamente.

Obesidad

El aumento de esta patología multifactorial esta a la orden del día. En estados de depresión o en personas con ansiedad, es habitual el aumento de peso debido al aumento de la ingesta de manera compulsiva. También es frecuente como consecuencia de la bulimia o de los atracones este aumento de peso.

Combatir la obesidad infantil es mucho más viable antes de que aparezca.

Ortorexia

Este trastorno viene descrito desde hace poco tiempo. Se caracteriza por una preocupación excesiva por la dieta que puede conducir al aislamiento social o al seguimiento de dietas estrictas.

La obsesión patológica por la alimentación sana suele comenzar de forma inocente, como un deseo de mejorar la salud, perder peso o superar enfermedades. Qué comer, cuánto y las consecuencias de una mala alimentación son las cosas que un ortoréxico tiene en mente.

Esta preocupación por la comida sana lleva a consumir exclusivamente alimentos procedentes de la agricultura ecológica, sin pesticidas ni componentes transgénicos. Esto en ocasiones implica que se supriman de la dieta algunos grupos de alimentos y que aparezcan déficits nutricionales como consecuencia.

Sintomatología de la ortorexia

Aunque los criterios diagnósticos aún no están lo suficientemente contrastados, se pueden encontrar algunas características comunes tales como:

  • Dedicar más de tres horas al día a pensar en la dieta sana.
  • Preocuparse más por la calidad de los alimentos que por el placer de consumirlos.
  • Sentimiento de culpabilidad si no se cumplen las indicaciones dietéticas.
  • Planificación excesiva de lo que se come al día siguiente.
  • Aislamiento social provocado por la alimentación.
  • Desplazarse grandes distancias para conseguir alimentos especiales.

Incidencia de la ortorexia

Actualmente no se conoce la prevalencia de este trastorno en España. Sin embargo, en el Manual de Bratman sobre ortorexia se estimó que aproximadamente más de 5000 personas en Estados Unidos habían sufrido ingresos relacionados con este trastorno.

Conocer el IMC femenino y masculino es el primer paso para planificar una dieta personalizada.

¿Cómo se trata la ortorexia?

Del mismo modo que con otros TCA, el tratamiento psicológico para la ortorexia es más costoso que el nutricional, ya que hay que eliminar todas las conductas que el ortoréxico ha ido adoptando a lo largo del tiempo.

El primer paso del tratamiento es la aceptación del problema por parte del enfermo y tener el deseo de que esa obsesión acabe. Una vez que se ha aceptado, hay que aprender a comer normal poco a poco. Es importante que durante todo el proceso el sujeto sea tratado por un equipo interdisciplinar y desde una orientación cognitivo conductual.

  • Miján de la Torre A. Nutrición y metabolismo en trastornos de la conducta alimentaria. Cap 3: Velasco Vallejo JL, Martín de la Torre E. Clasificación de los trastornos de la alimentación. La obesidad como trastorno de la alimentación. Editorial Glosa; 2004. p.57-69
  • Nardone G, Verbito T, Milanese R. Las prisiones de la comida. Cap 1.2: Clasificación diagnóstica de los trastornos alimentarios. Barcelona. Editorial Herder; 2002
  • Bratman S, Knight D. Health Food Junkies. Orthorexia nervosa: overcoming the obsession with healthful eating. 1ª ed. Estados Unidos: Broadway Books; 2000
  • Dávila, S.G., García, G.I., Mata, H.J et al. ¿Comer sano es siempre algo bueno? 2005. http://www.monografias.com/trabajos29/ortorexia/ortorexia.shtml.
  • Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders: DSM-IV-TR. Washington, DC: American Psychiatric Association; 2000