¿Se puede aumentar el metabolismo?

Antonio Reyes · 27 enero, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por él médico Leonardo Biolatto el 25 enero, 2020
El metabolismo es el conjunto de reacciones físicas y químicas que ocurren a nivel celular. En este artículo, veremos si es posible aumentarlo.

Aumentar el metabolismo es uno de los grandes objetivos de las dietas para la pérdida de peso. Se suele pensar que un metabolismo acelerado nos permitirá comer más sin engordar, o incluso perdiendo grasa.

En estas afirmaciones siempre hay medias verdades, y hay que comprender el fundamento fisiológico subyacente. En este artículo, vamos a ver qué es el metabolismo y si podríamos aumentarlo para conseguir más rápidamente nuestros objetivos.

¿Qué es el metabolismo?

El metabolismo es el conjunto de procesos y reacciones físicas y químicas que tienen lugar a nivel de la célula. Esto incluye muchos tipos de reacciones diferentes que permiten a la célula nutrirse, crecer y dividirse.

A un nivel superior, esto es lo que mantiene la integridad y funcionalidad de los tejidos y los órganos, con lo que se conserva la homeostasis del organismo.

Aunque las reacciones que tienen lugar en el interior de la célula son muy diversas y dan para compendios enteros sobre endocrinología, de forma general y simplificada, se abarcan en dos tipos:

  • Reacciones catabólicas o catabolismo. Son reacciones en las que se rompen diferentes compuestos complejos para obtener otros más simples y, fundamentalmente, energía. Un ejemplo de este tipo de reacción es la glucolísis, el ciclo de Krebs o la oxidación de los ácidos grasos.
  • Reacciones anabólicas o anabolismo. Son el proceso contrario al anterior. Estas reacciones emplean energía para construir elementos complejos a partir de otros más sencillos. Un ejemplo de estas reacciones es la síntesis de proteínas a partir de aminoácidos.

Tasa metabólica basal y tipos de metabolismo

El metabolismo es un conjunto de reacciones que generan y gastan energía en forma de calorías. Sin embargo, si no alimentamos a nuestro cuerpo, la energía que necesita para mantener las funciones vitales en orden no puede ser compensada, por lo que necesitamos ingerir alimentos cada día.

El ejercicio físico es un buen remedio para las piernas hinchadas.

El número de calorías que utiliza nuestro cuerpo para mantenernos vivos, sin tener en cuenta aquellas que gasta con las actividades deportivas, es lo que se conoce como tasa metabólica basal. Esta tasa es variable y diferente en cada persona.

Con base en este concepto, existen diferentes tipos de metabolismos. Por ejemplo, existen personas con metabolismos más ‘ahorradores’, que tienden a gastar menos calorías al día, y otros más ‘derrochadores’, que emplean más energía para sus procesos.

Hay gente que es capaz de comer grandes cantidades de comida y no engordar por este motivo, al igual que existen otras personas con más tendencia a engordar en el caso contrario.

¿Se puede aumentar el metabolismo?

Esta pregunta tiene fácil respuesta, pero debemos matizarla. Podemos aumentar nuestro metabolismo, y por tanto, nuestro gasto calórico diario, pero no podemos modificar el patrón con el que hemos nacido.

Esto significa que, partiendo de una tasa metabólica basal diferente, dos personas pueden incrementar su gasto calórico de la misma forma, pero una persona con un fenotipo más ‘ahorrador’ nunca podrá quemar tantas calorías como una con un predominio de mayor gasto.

Beneficios de los fenotipos metabólicos

En general, se suelen clasificar en tres fenotipos metabólicos, a los que se les asocia un somatotipo diferente. Cada uno tiene sus ventajas y perjuicios, por lo que es interesante conocer el nuestro para saber cómo plantear nuestra nutrición.

  • Fenotipo ‘ahorrador’. Como ya comentábamos, estas personas gastan menos energía, por lo que la acumularán más fácilmente en forma de grasa. Sin embargo, esta facilidad para ahorrar energía también los beneficiará, pues les será más fácil construir masa muscular. Se asocia al somatotipo endomorfo.
  • Fenotipo ‘derrochador’. Estas personas son esas que comen todo lo que quieren sin engordar, ya que su cuerpo lo gasta casi todo. No acumulan nada de grasa, pero tienen verdaderas dificultades para ganar masa muscular. Se corresponde con el somatotipo ectomorfo.
  • Fenotipo ‘mixto’. Es el más equilibrado; se encuentra en un punto intermedio entre los anteriores. Se corresponde con el somatotipo mesomorfo.
Para tener un buen metabolismo, hay ciertos hábitos que es conveniente seguir.

Formas de aumentar el metabolismo

En este último apartado, daremos unas pautas para aumentar la tasa metabólica basal. Esto aumentará nuestro gasto calórico diario y nos facilitará nuestros objetivos de pérdida de grasa.

  • Realizar ejercicio físico de alta intensidad aumenta nuestro gasto calórico por el efecto EPOC. Este consiste en que se crea una deuda de oxígeno y se necesitan más calorías para recuperar la función normal del organismo.
  • Determinados estimulantes como la cafeína o la teína aumentan ligeramente nuestro gasto calórico diario.
  • El ejercicio de fuerza promueve el crecimiento muscular. El músculo es un tejido caro de mantener para el cuerpo, por lo que aumentarán las calorías que gasta diariamente para mantenerlo.
  • Descansar lo suficiente es imprescindible para un metabolismo alto. Un sueño deficiente está relacionado con un exceso de hormonas como el cortisol, que tienen el efecto contrario.

Para finalizar, ten presente que mejorar la salud en general incrementa la síntesis de hormonas metabólicamente muy activas, como las hormonas sexuales o la hormona del crecimiento. ¡Por eso es tan importante sumar hábitos saludables a nuestra vida!

  1. McPherron AC, Guo T, Bond ND, Gavrilova O. Increasing muscle mass to improve metabolism. Adipocyte. 2013 Apr;2(2):92–8.
  2. Farr OM, Camp M, Mantzoros CS. New research developments and insights from metabolism. Vol. 64, Metabolism: Clinical and Experimental. W.B. Saunders; 2015. p. 354–67.
  3. Galgani J, Ravussin E. Energy metabolism, fuel selection and body weight regulation. Vol. 32, International Journal of Obesity. 2008.