Trucos para quemar calorías sin ejercicios

Francisco María García · 20 diciembre, 2018
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el fisioterapeuta Abel Verdejo el 19 diciembre, 2018
La pérdida ideal de kilos se consigue mediante la combinación de ejercicio y una alimentación balanceada. En la práctica, también sin actividad física se puede conseguir quemar calorías. ¿Cómo es esto posible?

Es indiscutible que la mejor forma de rebajar grasa corporal es con un programa integral de entrenamiento corporal. No obstante, incluso sin esto podemos obtener ciertos resultados y mejorar la salud. Quemar calorías ciertamente es algo posible sin mover un solo dedo.

Si analizamos algunos principios del fitness, es fácil intuirlo. Recordemos esa regla que dice «Nuestro cuerpo es 70 % lo que comemos y 30 % el entrenamiento que ejecutamos». Esa es una realidad, y con ella entendemos la alta probabilidad de adelgazar sin hacer fuerza.

Claro que todo se trata de disciplina, dedicación y una alimentación de calidad. A continuación, te mostraremos algunos secretos para quemar calorías sin la necesidad del ejercicio físico.

Lo primero: sigue consumiendo calorías

Muchas personas tienen la errada concepción de que adelgazar es dejar de consumir calorías. En realidad, los regímenes dietéticos hipocalóricos son una gran decepción. Nos referimos a planes mágicos que nos prometen rebajar 10 kilos en un mes por medio de grandes restricciones alimenticias.

Lo único que ocurre cuando se deja de consumir carga calórica es que el cuerpo deja de gastar energía. Así, cuando estas personas vuelven a un régimen alimenticio estable, llegan a experimentar subidas abruptas de peso. Mucho mejor que eso es moderar el consumo calórico e ingerir una mejor calidad de alimentos.

El consumo de calorías bien administradas solo exigirá quemarlas mediante procesos metabólicos regulares. Lo que sí se deben evitar son las grasas saturadas; eliminarlas y cambiarlas por las insaturadas será suficiente para quemar calorías.

Consume alimentos que queman la grasa acumulada

Así como tenemos productos alimenticios que fomentan la acumulación de grasas, también existe lo opuesto. En palabras llanas, algunos alimentos contribuirán a la quema de calorías extra; por ende, suena muy inteligente añadirlos a nuestro menú cotidiano.

Algunos de ellos son los siguientes: té verde, aceite de oliva, yogur, chile, manzanas, nueces, limón y brócoli. La idea no es solo consumirlos, sino sustituirlos por productos insanos. En este grupo, también entran la canela, las semillas de chía, la lechuga, entre otros.

Por ejemplo, mejor que utilizar aceite o mantequilla resulta incluir el aceite de oliva a las preparaciones. Siguiendo esta línea, podemos tomar té y zumos en sustitución de refrescos con gas y lácteos. Por supuesto, también es fundamental echar a un lado el azúcar y la sal, en la medida de lo posible.

Toma unos dos litros de agua… ¡al día!

El líquido vital puede ser la clave para mantener un peso ideal. Nos referimos al limpiador por naturaleza, debido a su capacidad para eliminar toxinas. Claro que, para que este efecto ocurra, debemos tomar entre ocho y diez vasos al día.

Añadido a esto, el agua puede ser central en nuestra labor de saciar la ansiedad y la sensación de hambre. De hecho, si tomamos mucha agua, podemos llenar un poco el estómago y evitar los tentempiés.

Hay quienes aseguran que tomar dos vasos de agua al día aumenta la rapidez del metabolismo humano. Se cree que esta cantidad mejora este proceso hasta en un 30 %. Esto significa quemar grasas con una efectividad notablemente mayor a la habitual.

La alimentación rica en vegetales contribuye a quemar calorías

Hasta aquí, hemos concluido que se puede —y hasta se debe, en pos de nuestra salud— bajar de peso comiendo. La dieta perfecta es balanceada y está constituida por más proteínas que carbohidratos. Sin embargo, además, estos últimos deben ser de buena calidad, procedentes de productos saludables y naturales.

Ensalada vegetariana con tofu.

Los mejores carbohidratos son precisamente los vegetales. Fibrosos, naturales y sin agregados o grasas, podemos comer las cantidades que deseemos sin problema alguno. Su bajo índice glucémico es la clave de su conveniencia, sobre todo si nos referimos a los de color verde.

Añadido a esto, la mayoría de los vegetales también contribuyen a la limpieza del organismo. En este sentido, son recomendables la lechuga, el brócoli, las acelgas, los tomates, la espinaca, la cebolla y el calabacín. Combinados con proteínas, podremos estimular incluso el aumento y la muscular.

En conclusión, la naturaleza y un buen régimen alimenticio nos permitirán bajar de peso y hasta quemar grasas acumuladas. Claro que algunas rutinas de actividad física intensa podrán acelerar el proceso, entre muchos otros beneficios que tienen para aportarnos.

Para aquellos que no tienen tiempo o ganas de moverse, es posible trabajar en su salud y estética desde el consumo alimenticio. ¡No existen excusas para empezar!