Verduras crucíferas: ¿cuáles son?

11 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la nutricionista Lucía Corral
Si conoces a alguien que tiene preescritos fármacos anticoagulantes, quizá deberías alertarle respecto al consumo de crucíferas.

Las crucíferas son aquellas verduras que pertenecen a la familia Brassicaceae. Todas ellas se caracterizan por ser una fuente importante de vitamina K, razón por la cual ha de evitarse su consumo junto a ciertos medicamentos.

Características comunes de las verduras crucíferas

Muchas personas sufren flatulencias al ingerir estas verduras. Esto se debe a la presencia en estos vegetales de polisacáridos no digeribles. Algunos trucos para evitar este síntoma son tomarlas regularmente en pequeñas cantidades, masticarlas muy bien y tomar infusiones tras su ingesta, para así favorecer su digestión.

Este grupo de verduras tienen un olor muy característico que resulta desagradable. Esto sucede porque al cortarlas y hervirlas en agua se liberan unos compuestos organosulfurados que recuerdan al olor a huevo podrido.

Para evitar esto, en la medida que sea posible, hay que evitar cortarlas al cocinarlas y hervirlas. El brócoli, las coles de Bruselas o el kale quedan especialmente bien a la plancha o salteadas.

¿Cuáles son?

Entre las verduras que pertenecen a este grupo se encuentran la rúcula, el brócoli, las coles de Bruselas, la coliflor, el grelo, la lombarda y la col rizada, entre otras.

La col ya se cultivaba en Irán en el año 2500 a.C. Por otro lado, el repollo es originario de Murcia. En el siglo XVI, los murcianos recorrían toda España vendiendo semillas de lo que hoy se denomina repollo, que entonces de conocía como ‘murciano’. Entre las variedades españolas más difundidas están:

  • Col de asa de cántaro, conocido antiguamente como ‘castellana’.
  • Se conocía como ‘la llanta’ al repollo de mala calidad, la única variedad disponible entre abril y mayo. Actualmente, gracias a la agricultura intensiva, podemos encontrar estas verduras todo el año.
  • El bretón, brécol o brócoli es procedente de Italia y se consumía por ser resistente a las heladas.
El brócoli es uno de los alimentos con mayor contenido de ácido fólico.

  • El repollo blanco se cultivaba mucho. Los hortelanos españoles llamaban en un principio ‘lombarda’ a todas las coles de hojas arrugadas, por lo que no tenía por qué ser morada.
  • La coliflor comenzó a plantarse en la península entre finales del XVIII y comienzos del XIX. El gran centro de producción español fue Getafe.

Las coles forman y formaban parte de la comida habitual de todos los países europeos. Algunos platos tradicionales son: el cocido castellano, el caldo verde portugués o el chucrut centroeuropeo.

Historia del rábano

A diferencia de otras crucíferas, el origen del rábano no se conoce exactamente, pero se encuentra en la literatura tanto asociado al consumo de pobres como al consumo a modo capricho por ricos, e incluso faraones. Se cree que los primeros cultivos se iniciaron en China y Japón.

En España se sirve como verdura o como condimento. En ocasiones, se conserva en vinagre como los encurtidos. Es un vegetal apropiado para acompañar platos de ave, especialmente el pavo.

Interacción de las verduras crucíferas con fármacos

Este grupo de verduras puede causar problemas si se consume al mismo tiempo que algunos fármacos como los anticoagulantes. Los anticoagulantes como la warfarina se utilizan para evitar o ralentizar la formación de coágulos en el cuerpo humano. Su función es evitar que la formación de coágulos desencadene en un infarto de miocardio o un infarto cerebral.

Las crucíferas disminuyen la eficacia de estos fármacos, ya que favorecen su degradación. Es importante evitar la ingestión simultánea de estos alimentos y el fármaco, y en situaciones en las que se consuma de forma habitual, controlar en las analíticas el tiempo de protrombina periódicamente.

Receta: ¿cómo cocinar la coliflor?

La coliflor es una de las crucíferas con sabor más fuerte, ¿cómo se puede consumir? Hervirla con agua abundante y un chorrito de vinagre reducirá el olor característico y desagradable que desprende esta verdura. Sin embargo, en ocasiones la textura granulosa no resulta agradable; esta puede ser una buena razón para incluirla en una crema.

La coliflor es uno de los clásicos alimentos de invierno.

Para su elaboración, se puede combinar con otras verduras, tales como puerro o cebollino. En primer lugar, hay que lavar y preparar las verduras que se van a utilizar. A continuación, se pueden rehogar previamente las verduras o hervirlas en agua directamente. Saltear las verduras antes con aceite de oliva suele dar un sabor extra a la preparación.

Una vez cocida la verdura, añadir la mezcla al procesador de alimentos. Por último, triturar la crema de coliflor hasta dejarla muy fina, ajustando la cantidad de agua al gusto para tener la textura deseada. ¿Qué otras alternativas conoces para aprovechar las verduras crucíferas?

  • Jaramillo N, Díaz D. 2006. El cultivo de las crucíferas: brócoli, coliflor, repollo, col china.
  • Sanz MM, Muniz FJS. 2018. Interacciones adversas de alimentos y medicamentos: tipos, su identificación y actualización. En: Anales de la Real Academia Nacional de Farmacia (Vol. 84, No. 2)