10 claves para un vientre perfecto

Francisco María García · 28 agosto, 2018
Se trata de una carrera a largo plazo, que requiere disciplina y paciencia, ya que perder esos kilos de más que se acumulan en la barriga no es algo que se consiga de la noche a la mañana, y recuperarlos es relativamente sencillo; solo hay que salirse de control unos pocos días

El atractivo de tener el vientre perfecto es una de las metas doradas del mundo fitness. En ocasiones, para la consecución de este objetivo, hacer ejercicios y llevar una dieta balanceada puede no ser suficiente. Sin embargo y por muy difícil que resulte, no es ninguna misión imposible.

No todas las personas son iguales

Antes de dar inicio a cualquier plan para conseguir un vientre plano, es necesario conocer cómo funciona el metabolismo de cada persona. Es un hecho que algunas personas tienen mucha más facilidad que otras para perder peso. Por ello, una visita al consultorio de un especialista en la materia nunca estará de más.

Consejos y trucos para acelerar el metabolismo.

Controlar los carbohidratos

No se trata de eliminarlos por completo. Después de todo, los carbohidratos son una de las principales fuentes de energía que permiten al cuerpo realizar todas sus tareas básicas.

Entre las funciones de los carbohidratos se incluye el trabajo de los músculos, del sistema digestivo y la función metabólica. Este último es unproceso clave para quemar las grasas que se acumulan sobre el abdomen.

Como casi todo lo que respecta a la salud, los extremos son malos. Un déficit de estas biomoléculas provocará un mal funcionamiento general de todo el organismo, con la aparición de síntomas como debilidad y mal humor. En exceso, es uno de los detonantes más comunes de la obesidad.

No suprimir las grasas

Con las grasas ocurre algo similar a con los hidratos de carbono. Han sido tan satanizadas, que muchos se plantean eliminarlas por completo del menú; pero de nuevo la clave está en conseguir un equilibrio.

Sin grasas, el organismo se quedaría sin lugar en donde almacenar la energía.  Son algo así como un ‘sistema de transporte’ que permite la movilización de las vitaminas y demás nutrientes a través del torrente sanguíneo.

No a las grasas saturadas

Muchas veces la confusión respecto a las grasas viene dada porque se asume erróneamente que todas entran en la categoría de saturadas. No hay manera de mantener el vientre plano (ni una buena salud) si el consumo de grasas malas es un hábito de todos los días.

Menos sal, menos azúcar

Además de muchos otros problemas derivados, los excesos de sodio y azúcares en el organismo facilitan la acumulación de grasas sobre la zona abdominal. De ahí que reducir a los mínimos necesarios la presencia de estos elementos es una tarea vital para aquellos que se preocupan por el diámetro de su cintura.

Cuenco lleno de terrones de azúcar.

Para tener el vientre plano hay que ejercitarse

No es ningún secreto. Sin actividad física regular, mantener el vientre como una tabla siempre será un sueño difícil de alcanzar. Pero no se trata de hacer abdominales de forma desordenada; hay que seguir un plan de trabajo específico y adaptado a las necesidades de cada quien.

Hidratarse bien

Sin agua es imposible que el cuerpo funcione. Hidratarse de forma deficiente tiene, entre su muy amplia lista de efectos negativos, que el organismo no pueda quemar de manera oportuna las grasas que se instalen sobre el vientre. Y ello sin importar cuánto ejercicio se haga.

Cenar ligero

Hay quienes llegan a sugerir eliminar la última comida del día para despertar con el vientre perfecto. Este tipo de medidas no ayudan nada, sino que generan una mayor ansiedad y ganas de comer alimentos contundentes y llenos de proteína.

Receta de cena ligera para después del gimnasio.

La recomendación general es comer poco y cuidar los ingredientes que se llevan a la mesa, restringiendo harinas, azúcares y carbohidratos. Ocurre lo mismo con las carnes rojas y los alimentos picantes, así como golosinas, postres y la comida chatarra.

Dormir bien

Otra norma del más elemental sentido común. Si el cuerpo no disfruta del descanso necesario, se producirá un desorden metabólico que hará muy cuesta arriba evitar la acumulación de grasas sobre el abdomen.

Sí al chocolate

No se trata de comer cualquier chocolate y a cada momento, hay que elegir chocolate negro y bajo en azúcar. Gracias a su altas dosis de zinc, propicia un aumento en el organismo de la leptina. Es una hormona que tiene entre sus funciones controlar el almacenamiento de las grasas dentro de los tejidos.