Ejercicios hipopresivos: ¿qué son y cuales son sus beneficios?

Este artículo fue redactado y avalado por Yamila Papa Pintor
· 3 enero, 2019
Aunque la parte estética innegablemente tiene mucho peso, los ejercicios hipopresivos ofrecen otros beneficios igual de importantes para el cuerpo. Conoce cuáles son en el siguiente artículo.

¿Has oído hablar alguna vez sobre los ejercicios hipopresivos? En este artículo, te contaremos cuáles son, qué beneficios tienen y de qué manera puedes practicarlos.

¿Qué son los ejercicios hipopresivos?

El método conocido como hipopresivo alberga diversos ejercicios con movimientos rítmicos y secuenciales, los cuales ayudan mucho a mejorar la postura. Esta técnica incluye varias posiciones y unas pautas concretas.

Los ejercicios hipopresivos fueron creados por Marcel Caufriez, un doctor en Ciencias de la motricidad y especializado en rehabilitación. El profesional se dio cuenta de que hacer los abdominales de forma ‘tradicional’ perjudicaba el suelo pélvico en el posparto, o bien que causaba otros problemas, como incontinencia urinaria o prolapsos.

El principal objetivo de estos ejercicios no es reducir el perímetro abdominal (aunque también lo logra), sino mejorar la postura y la respiración. No solo aquellos que están haciendo rehabilitación por algún problema articular o muscular deben practicarlos; todas las personas que buscan un mejor estilo de vida pueden aprovechar sus virtudes.

¿Cuáles son los beneficios de los ejercicios hipopresivos?

Como se ha dicho anteriormente, el fin principal de los ejercicios hipopresivos es que el individuo pueda gozar de una buena postura. No obstante, por supuesto que esta técnica tiene otras ventajas, entre las que se destacan:

1. Prevenir hernias

Pueden ser inguinales, crurales, vaginales o abdominales y son más frecuentes de lo que pensamos. Una vez que aparecen, las hernias son bastante molestas y dolorosas; por eso es necesario prevenirlas.

2. Evitar cambios del suelo pélvico

La incontinencia urinaria, el prolapso y la diástasis suelen aparecer en las mujeres tras el parto o la menopausia. Con los ejercicios hipopresivos se pueden evitar, pero también reducir si ya se han experimentado los primeros síntomas.

3. Mejorar estéticamente

Ya que al hacer estos ejercicios reducimos el abdomen, claramente hay allí un beneficio estético. Sin embargo, también podemos decir que tener unos abdominales más ‘marcados’ es bueno para la salud física, ya que la acumulación de grasa en esa zona está relacionada con problemas graves, como ataques cardíacos o colesterol.

Rutina de 20 minutos para abdominales y glúteos

4. Reducir dolores de espalda

Si te duelen las dorsales, lumbares o cervicales de tanto estar frente al ordenador o conduciendo tu coche, los ejercicios hipopresivos pueden ser de gran ayuda. En primer lugar, porque ayudan a corregir la postura; asimismo, también reducen las tensiones en toda la columna vertebral.

5. Prevenir lesiones

Algo que ha llamado la atención al creador de los ejercicios hipopresivos es la cantidad de lesiones relacionadas a la práctica de abdominales ‘normales’. Si bien en parte esto se debe a una mala técnica, también el hecho de forzar a la espalda a hacer movimientos poco convencionales puede ser peligroso.

6. Aumentar el rendimiento deportivo

Otro de los beneficios de estos ejercicios está íntimamente ligado a la performance de los atletas. Por ejemplo, los deportistas que añaden los hipopresivos a su rutina notan mayor fuerza explosiva y capacidad respiratoria.

Esto quiere decir que son buenos tanto para los que practican deportes de velocidad como de resistencia, como es el caso de sprinters y maratonistas, respectivamente.

¿Cómo hacer ejercicios hipopresivos?

Ahora que ya conoces algunas de las principales ventajas de los ejercicios hipopresivos, es momento de ponerlos en práctica. Para eso, es necesario que lleves ropa cómoda, que tengas un espacio libre para ejercitar (por ejemplo, la sala o el jardín) y que dispongas de una colchoneta o alfombra.

1. Ejercicio de cuadrupedia

Se trata del ejercicio hipopresivo básico. Consiste en ‘meter el vientre hacia adentro’ para aliviar la tensión de la espalda.

Para realizarlo, en primer lugar apoya las rodillas en el suelo y alinea la cadera; coloca las manos en la colchoneta y lleva el cuerpo hacia adelante. La idea es que los puntos de apoyo sean las puntas de los pies, las rodillas, las manos y la frente.

Luego, respira lentamente, mientras metes la barriga lo más que puedas. Mantén unos segundos y exhala con lentitud para ‘inflar’ el abdomen; repite cinco veces.

2. Ejercicio sentado

Otro de los ejercicios hipopresivos que no puede faltar en tu rutina. Quizás al principio te cueste un poco, pero merece la pena intentarlo. Siéntate con la espalda arqueada hacia atrás y las rodillas flexionadas por delante del cuerpo (como si fuese posición de loto). Una vez así, apoya las manos en los glúteos.

Inspira en dos segundos y exhala en cuatro segundos. Repite tres veces y en la última vez ‘abre’ las costillas durante cuatro segundos. Haz lo mismo otras tres veces.

Gimnasia hipopresiva.

3. Ejercicio de pie

Por último, ponte de pie con los brazos ‘en jarra’, apoyados a los costados de la cintura. Flexiona ligeramente las rodillas y lleva los codos hacia afuera. Respira metiendo el vientre hacia adentro, arquea levemente la espalda hacia atrás y pon los hombros para adelante. Reitera este procedimiento tres veces más.

En último lugar, te recomendamos que pidas ayuda a un profesional para realizar los ejercicios hipopresivos. De esta manera, dominarás la técnica con la supervisión necesaria y les sacarás todo el provecho a estos maravillosos trabajos.

  • Rial, T., & Pinsach, P. (2012). Principios técnicos de los ejercicios hipopresivos del Dr. Caufriez. Educación Física y Deporte.