Consigue tus objetivos fitness siguiendo estos pasos

Francisco María García · 29 agosto, 2018
En muchas ocasiones, mantener el nivel físico conseguido puede resultar más difícil que alcanzarlo, ya que retroceder es mucho más rápido y psicológicamente puede ser un golpe que no nos permita volver a intentarlo con la misma convicción

Como cualquier proyecto de vida, para alcanzar objetivos fitness, debe diseñarse un plan de trabajo específico. Hay que establecer metas a corto, mediano y largo plazo, con una metodología a seguir.

No es recomendable dejar nada en manos del azar, por lo que es conveniente tomar en consideración la mayor cantidad de variables, así como medidas a ejecutar en caso de producirse cualquier contingencia.

El objetivo de conseguir un óptimo estado físico y un vientre plano requiere constancia y determinación. No se trata de una meta estática, una montaña que una vez escalada, no hay más nada por hacer.

Definir objetivos

Quizá resulte extraño, pero para alcanzar objetivos fitness, muy bien se puede tomar como ejemplo las líneas de acción de un proyecto de negocio. Entre las primeras preguntas que se deben contestar figuran: ¿qué se quiere alcanzar y por qué?

El objetivo general podría ser: ‘conseguir una figura perfectamente tonificada’. Pero para poder llegar a este escenario,  hay que cumplir con una serie de pequeños pasos. Serían micro metas que permitirán, de forma progresiva, la consecución del premio principal.

Requisitos para ser un buen entrenador personal.

Ser realistas

Cada pequeña meta planteada debe ser  medible y verificable; más importante aún, deben ser metas verosímiles. El hecho de trazar planes de acción con propuestas demasiado ambiciosas, es el primer paso para no cumplir con los objetivos fitness.

Un plan irreal es plantearse perder 10 kilogramos en una semana. Un plan más ajustado al mundo real es plantearse perder entre uno o dos kilogramos cada siete días. También es un pequeño objetivo fácil de hacer seguimiento, sin que sea necesario esperar largos períodos de tiempo para poder verificar.

Claves para conseguir los objetivos

  • Hidratarse correctamente: no hay rutinas de trabajo físico que se puedan cumplir, si el organismo no dispone de suficiente líquido para llevarlas a cabo. Dentro del mundo fit, esto requiere suprimir considerablemente el consumo de bebidas gaseosas y refrescos.
  • También es imprescindible regular el consumo de alcohol. Para la sed, no hay nada mejor que el agua.
  • Planificar con tiempo las comidas: antes de ir al supermercado, hay que saber que ingredientes son necesarios para elaborar un menú balanceado. Lo que también supone diseñar un plan de comidas (semanal, quincenal o mensual), que contenga todo lo necesario para una correcta alimentación.
  • Ejercicio y diversión: no hay objetivos fitness que no requieran de sudor, pero esto no tiene que implicar sufrimiento. Para que los ejercicios sean exitosos y los posibilidades de claudicar sean mínimas, se debe practicar alguna disciplina deportiva que proporcione, además de bienestar físico, diversión y placer.
  • De acuerdo a las metas y necesidades de cada persona, hay algunas rutinas que son ‘insalvables’. Por ejemplo, es imposible obtener un six pack sin un plan específico de ejercicios (y comidas) para la zona abdominal.
  • Eventualmente hay que permitirse algunas libertades en el menú o salir de fiesta; ello es tan necesario como ejercitarse regularmente.
  • Por otra parte, no hay plan de acondicionamiento físico que rinda frutos sin contemplar los momentos de descanso. Esto incluye desde jornadas libres para permitir a los músculos recuperarse adecuadamente, como dormir al menos siete horas cada noche.
El método de pre-agotamiento.

Paciencia para alcanzar los objetivos fitness. Disciplina y constancia para mantenerlos

El objetivo de alcanzar un estado físico óptimo, acorde con los objetivos planteados, es una carrera a largo plazo. Mucho más parecido a una maratón que a los 100 metros lisos, y puede hasta afirmarse que es un maratón con obstáculos.

Eventualmente, surgirán dificultades en el camino que supondrán un reto mayor. Habrá contingencias inevitables, como enfermedades (un resfriado simple consigue en más de una ocasión generar alteraciones importantes en las rutinas de acondicionamiento físico) o celebraciones especiales.

Cuando ocurren estas eventualidades, resulta muy útil contar con planes de contingencia para saber cómo proceder sin tener que improvisar. Lo que sería una especie de plan de acción y de alternativas.

A diferencia de una maratón, los objetivos fitness no se cierran una vez completados los 42 kilómetros. Realmente es justo al alcanzar esta meta cuando comienza el trabajo más difícil: mantener de manera constante y sostenida en el tiempo el nivel conseguido. Lo que a su vez constituye un proyecto de vida.