Gimnasia hipopresiva, ideal para mamás

Francisco María García · 27 julio, 2018
Esta modalidad gimnástica habría sido creada por un doctor de kinesiterapia llamado Marcel Caufriez; se trata de una técnica orientada especialmente a la mujer, sobre todo a aquellas que pasan por procesos postoperatorios

Muchas mujeres lucen un perfecto estado físico después del embarazo y de haber dado a luz. ¿Cómo lo consiguen? La respuesta a esta interrogante es gimnasia hipopresiva. La pregunta correcta quizá es: ¿en qué consiste esta técnica y como se diferencia de los ejercicios tradicionales?

Gimnasia hipopresiva: el esfuerzo es controlado y viene del interior

A diferencia de las rutinas de abdominales que hacemos en el gimnasio, los ejercicios hipopresivos utilizan la presión y el control de la respiración para el fortalecimiento corporal. La fuerza generada internamente a nivel de diafragma es lo que tonifica los músculos.

Realmente se trata de prácticas con mucha fuerza y poco movimiento muscular. Esta disciplina permite ejercitar a las mujeres sin que estas vean erosionado su suelo pélvico; al contrario, el objetivo es fortalecerlo.

La filosofía de estas rutinas se basa en los entrenamientos aeróbicos corrientes o de levantamiento de peso. Como vemos, en su origen estas rutinas habrían sido diseñadas para que las mujeres embarazadas pudiesen fortalecer su pelvis, evitando el aborto prematuro.

La ciencia de reducir la cintura en tiempo record

Además del fortalecimiento, con este tipo de ejercicios se logra reducir la cintura. Es por esta razón que muchas mujeres optan por esta práctica en medio del post-parto; básicamente, lo que se trabaja es la zona abdominal de una forma especializada.

La base fundamental de esta técnica es el control de la respiración y la succión del abdomen. De esta forma, hay menor movimiento y no se ve afectada la columna, aunque la tensión sea mayor. Básicamente, todas las rutinas se realizan mediante apnea respiratoria.

El impacto de cada ejercicio ocurre directamente sobre la franja que cubre las vísceras. En pocas palabras, se trata de trabajar los abdominales desde su estructura, para luego fortalecer su aspecto exterior.

¿Cuáles son los beneficios de la gimnasia hipopresiva?

Las ventajas de estos ejercicios van más allá de la reducción de la zona abdominal y el fortalecimiento de la pelvis. De hecho, al iniciarnos en esta disciplina lograremos algunos avances tales como:

  • Mejora de la actividad sexual: el hecho de endurecer la pelvis es clave para controlar el orgasmo durante el coito. Al tener control de esta zona, podremos tener un coito más fluido, placentero y duradero.
  • Previene la incontinencia urinaria: cuando llegamos a una edad avanzada, el desgaste de los músculos abdominales implica un menor control sobre el flujo urinario. Por eso, las personas a partir de los 70 años desarrollan problemas de incontinencia; con estos ejercicios mantendremos la firmeza muscular durante más tiempo.
  • Corrección de la columna vertebral: en principio, los ejercicios hipopresivos implican la realización de un trabajo puntual en la postura de la columna. Además, con la succión se origina un acomodamiento de los discos inter vertebrales.

Los comienzos en el ejercicio hipopresivo

Para para iniciarnos en esta práctica, lo correcto es hacerlo de la mano de un instructor especializado; el profesional evaluará nuestra condición física, para poder asignar un tipo de rutina en particular.

Las enseñanzas deben ser personalizadas, porque las posturas y esfuerzos tienen cierta complejidad. Por ejemplo, un instructor enseñará a una mujer a levantar su ombligo por encima del diafragma. La respiración también se ejerce de manera meticulosa. Estos son detalles que no podemos aprender mediante un tutorial de YouTube.

Las principiantes se inician con un entrenamiento de dos días a la semana. La duración de cada clase tiende a durar unos 45 minutos, al menos al comienzo. Poco a poco, esta frecuencia podría elevarse en días y minutos. Después de seis meses, se pueden combinar las rutinas con otras técnicas como el Pilates.

Ejercicios de Pilates para practicar.

Un ejercicio ajustado a la realidad materna

En el caso de mamás recientes, lo mejor de la gimnasia hipopresiva es que se puede realizar sin desatender a los bebés. Las instructoras profesionales casi siempre permiten la entrada de niños durante las sesiones. Las practicantes suelen organizar grupos de autoayuda de madres embarazadas y en postparto.

Cuando se dominan las técnicas principales, es posible realizar las rutinas en la comodidad del hogar. Lo mejor es que no se necesitan pesas o máquinas para el acondicionamiento muscular. En resumen, un ejercicio efectivo dirigido a las madres actuales.