4 mejores actividades cotidianas para perder peso sin mucho esfuerzo

Pilar Gimeno Landa · 27 junio, 2018
No es indispensable apuntarse a un gimnasio o proponerse dedicar un tiempo al día a correr y hacer ejercicio, casi sin darnos cuenta podemos bajar de peso con ciertas actividades cotidianas

¿Sabes que puedes perder peso sin necesidad de ir al gimnasio? Para demostrártelo te explicamos cuales son las mejores tareas cotidianas para perder peso sin mucho esfuerzo. Verás como cambiando un poco tu rutina puedes adelgazar de forma saludable.

1. Aparca el coche lejos de tu casa

Nuestro ritmo de vida es estresante. Madrugamos y vamos a trabajar, después a buscar a los niños al colegio, al supermercado… nos cruzamos la ciudad de lado a lado y al final del día nos damos cuenta de que ni siquiera hemos caminado 100 metros.

Para acabar con la vida sedentaria nuestra recomendación es que aparques el coche lejos de tu casa o de tu trabajo. Así tendrás la obligación de andar hasta tu destino. Tampoco queremos decir que lo aparques a kilómetros, sino que de este modo te obligues a andar 10 0 15 minutos.

Aparcar un coche.

Aprende también disfrutar de un agradable paseo antes de entrar al trabajo y de ir a buscar a los niños caminando. Es la única forma de que este hábito sea constante en el tiempo y cada vez utilices menos el coche.

2. Ve a hacer la compra andando

Otra de las actividades cotidianas para perder peso sin mucho esfuerzo es ir a hacer la compra caminando. En ocasiones esto es complicado porque después es imposible transportar la compra hasta casa. Pero, ¿cuántas veces hemos ido hasta el supermercado en coche para comprar un par de cosas? La realidad es que todos lo hemos hecho más de una vez.

Nuestro consejo es que solo vayas a hacer la compra en coche cuando se estrictamente necesario. Si vas a pie harás ejercicio por partida doble. Primero cuando vayas desde casa hasta el supermercado y después cuando vuelves cargando el peso de las bolsas.

Caminar 10 000 pasos al día.

Cuando vayas caminando hazlo a un buen ritmo para que la pérdida de calorías se mayor. A la vuelta, cuando vayas cargando las bolsas recuerda dividir el peso entre las dos manos. De lo contrario puedes dañarte la espalda y causarte alguna lesión.

3. Pasea a tu perro

Si tienes un perro, será tu aliado en la pérdida de peso. Muchas personas pasean a su perro simplemente dando una vuelta a la manzana o sentándose en un banco mientras dejan a su mascota suelta en una zona reservada.

Caminar 10 000 pasos al día.

Nuestra recomendación es que camines con tu perro a buen ritmo y preferiblemente por zonas en la que haya cuestas. También puedes alternar e ir corriendo y andando. Si además tienes cerca de tu casa algún terreno o el monte puedes hacer ejercicios con él.  Además de perder peso realizando esta tarea cotidiana tu perro será mucho más feliz. No hay nada que le guste más a cualquier canino que poder jugar y pasar tiempo al aire libre.

4. Cuida tu jardín

¿Sabías que la jardinería consume 300 calorías a la hora? Aprovecha para cuidar y poner bonito tu jardín al mismo tiempo que pierdes peso. Además, la jardinería es una tarea muy entretenida y gratificante por lo que no te costará ningún esfuerzo.

Lo mejor será que vayas alternando los diferentes trabajos para no cansarte. Riega, poda, siembra, abona las plantas… como ves, hay muchas tareas y todas ellas requieren ejercicios de piernas y brazos.  Si además tienes que recoger los restos de la poda, agacharte a recoger las hojas o mover macetas de grandes dimensiones el consumo calórico aumentará considerablemente.

5. Cambia la silla por una pelota de goma

Esta última propuesta es la más desconocida, pero al mismo tiempo una de las más efectivas. Busca una silla en la que pases alrededor de media hora al día. Puede ser la silla del escritorio o alguna otra en la que te sientes todos los días. Cámbiala por una pelota de goma de gran tamaño en la que puedas sentarte de forma cómoda.

Al tener que estar en equilibrio ejercitarás tanto las piernas como el vientre. Con este ejercicio quemarás alrededor de 100 calorías en media hora. Aunque la idea te parezca muy alocada en realidad son muy cómodas. Quizá los dos o tres primeros días te encuentres un poco raro y te cueste mantener el equilibrio pero después te sentarás con normalidad.