Beneficios en tus huesos de practicar Yoga

Yamila Papa Pintor · 25 marzo, 2018
La practica de Yoga, nos ayuda a mantener la salud de nuestro sistema oseo, algo que es necesario además de ingenir los niveles de calcio adecuados

Las ventajas de practicar Yoga van desde lo físico hasta lo emocional y sin dejar de lado lo espiritual. En el caso de tener problemas en los huesos o querer evitar alguna patología ósea te recomendamos que disfrutes de esta técnica milenaria y sus beneficios.

Practicar Yoga para los huesos

Hacer Yoga está vinculado con una mejora en la salud en general, sin embargo en lo que se refiere a los huesos y músculos es realmente maravilloso. La práctica también nos quita el estrés, nos ayuda a dormir mejor, desintoxica el cuerpo, nos enseña sobre respiración consciente y aumenta la flexibilidad.

Desde hace años nos han estado convenciendo de que el problema óseo se relaciona únicamente a la falta de calcio, pero no es así. Si bien es verdad que un organismo pobre en este nutriente es más propenso a sufrir quebraduras o fisuras, también es cierto que la flexibilidad de los huesos es tan importante como su rigidez para evitar que se rompan.

Fuentes de calcio naturales.

¿Qué quiere decir esto? Que puedes consumir todo el calcio que desees, pero eso solo no te ayudará a evitar la osteoporosis. Necesitas añadir algún ejercicio, deporte o disciplina que mejore la salud ósea. Una de las mejores opciones es practicar Yoga.

Esta técnica milenaria mejora la postura, estira los músculos y huesos, aumenta el equilibrio y da mayor seguridad al caminar en personas mayores. Sin dudas esto contribuye a reducir las caídas, accidentes y golpes que traen como consecuencia las tan temidas fracturas.

Posturas de Yoga para los huesos

En general practicar Yoga todas las semanas ya es suficiente para tener huesos más sanos y fuertes, aunque siempre se debe acompañar el ejercicio con una buena alimentación, vida sana y actividades al aire libre. Dentro de la clase no deben faltar las siguientes posturas si queremos mejorar nuestra salud ósea:

1. Postura del árbol

Su nombre en sánscrito es Vrksasana y es una de las más básicas cuando se empieza en el camino del Yoga. Se realiza parados y permite un mejor equilibrio. Flexiona la rodilla derecha y apoya la planta del pie en la cara interna del muslo izquierdo. La mirada siempre en el mismo punto hacia el frente.

Cuando hayas acomodado la posición lleva las manos por encima de la cabeza y haz que se toquen las palmas. Respira lentamente y tras unos segundos desarma la postura con cuidado.

2. Postura del triángulo

También llamada Trikonasana, es perfecta para estirar por completo las extremidades inferiores y superiores. Ponte de pie y abre las piernas hasta un ancho de hombros. Estira el brazo derecho y lleva el torso de costado hasta la rodilla derecha. Apoya la palma de la mano lo más cerca posible del empeine.

Estira el brazo izquierdo como si fueses a tocar el techo y gira la cabeza en esa dirección. El objetivo es que mires la punta de los dedos durante unos segundos antes de desarmar la postura.

3. Postura del saltamontes

Otra de las posiciones -cuyo nombre original es Salabhasana– que nos permiten mejorar el sistema óseo al practicar yoga. En este caso debes ponerte boca abajo en la colchoneta y estirar las piernas. Despega lentamente el torso del suelo al mismo tiempo que levantas las piernas y llevas los brazos hacia atrás (que toquen los glúteos).

El objetivo es que queden apoyados en el piso desde la boca del estómago hasta los muslos (por encima de las rodillas). Para completar la postura lleva levemente la cabeza hacia atrás.

4. Postura del perro mirando hacia arriba

Mujer haciendo la postura del perro hacia arriba de yoga.

La posición llamada Urdhva Mukha Svanasana también es muy buena para mejorar la salud de tus huesos. Comienza igual que la anterior, boca abajo en la colchoneta. Pero en este caso lo que se eleva es el torso y hasta la pelvis.

Apoya las palmas de las manos a los costados del cuerpo y estira bien los brazos. La cabeza debe llevarse hacia atrás para poder mirar el techo sin problemas.