Ejercicios de Yoga para fortalecer tus brazos

Yamila Papa Pintor · 11 mayo, 2018
Los brazos blandos o flácidos son más habituales en las mujeres y con el paso del tiempo este efecto se acentua, por lo que te recomendamos algunas posturas del yoga que pueden ser de gran utilidad

Dejar de lado la flacidez tiene una solución más allá de ir al gimnasio y levantar pesas. Puedes por ejemplo practicar yoga para fortalecer tus brazos y al mismo tiempo disfrutar de todas las bondades que esta práctica milenaria ofrece.

¿Qué ejercicios de yoga para fortalecer tus brazos elegir?

Lo mejor de todo es que hay muchas opciones para que la rutina sea cambiante y cada área de tus brazos sea trabajada. ¡Además evitarás el aburrimiento! Comienza desde ya con estos ejercicios:

1. Postura del perro boca abajo

El nombre en hindú es Adho Mukha Svanasana y al practicarla podrás tener músculos más magros y resistentes. Colócate boca abajo en la colchoneta, apoya las palmas de las manos y las plantas de los pies. Eleva el cuerpo hasta quedar como un ‘triángulo’ donde uno de los lados son las piernas y el otro son los brazos y el torso.

Algunas posturas sencillas para iniciarte en el Yoga.

La idea es que mantengas los brazos bien estirados y que coloques la cabeza entre los hombros. Recuerda que la espalda ha de quedar recta durante todo el ejercicio. Cuando hayas conseguido el equilibrio, rota los brazos hacia adentro y hacia afuera con lentitud.

2. Postura del delfín

También conocida como Makarasana, es muy similar a la anterior y uno de los mejores ejercicios de yoga para fortalecer tus brazos. Comienza acostada boca abajo, apoya las plantas de los pies y eleva las caderas. En vez de apoyar las palmas de las manos, deberás colocar los antebrazos y los codos en el suelo. ¡No olvides dejar la cabeza entre los hombros y estirar bien la espalda!

Postura de yoga makarasana o defín.

3. Postura del cuervo

Su nombre es kakasana y si bien ya requiere un poco más de dominio sobre el cuerpo y fuerza en los brazos, puede ser de mucha utilidad para reforzar los bíceps y tríceps. Se trata de una postura donde el equilibrio es fundamental, sirve para mejorar la autopercepción y al mismo tiempo trabajar los músculos del abdomen y muñecas.

Yoga, postura del cuervo.

Comienza en cuclillas, apoya las manos bien abiertas y separa las piernas (las rodillas ‘mirando’ hacia los laterales). Levanta de a poco el cuerpo, al mismo tiempo que llevas el torso para adelante y despegas las piernas del suelo.

Las rodillas quedan flexionadas y en lo posible apoyadas en la parte posterior de los brazos. Tienes que equilibrar con la cabeza para no caer hacia adelante. Mantén la postura el tiempo que puedas. Con la práctica lo irás aumentando.

4. Postura del tablón

Otro de los ejercicios de yoga para fortalecer tus brazos más que interesantes y eficaces. Se lo llama Kumbhakasana y se puede realizar de diferentes maneras. La más común es la descendente, similar a la posición inicial de las flexiones de brazos. Los puntos de apoyo son las puntas de los pies y las palmas de las manos. El resto del cuerpo queda en ‘diagonal’ al suelo y en el aire.

Otra opción es la postura del tablón ascendente, para lo cual debes comenzar boca arriba. Apoya las palmas de las manos a la altura de los hombros y eleva el cuerpo. Las plantas de los pies quedan completamente apoyadas en el suelo y tanto el torso como las piernas se mantienen en diagonal al piso.

5. Postura lateral

Por último, una de las posturas más recomendadas del yoga para fortalecer tus brazos. Se la conoce como Vasisthasana y requiere de cierto equilibrio y dominio del cuerpo, pero no es difícil de realizar. Se utiliza bastante en el mundo del fitness, donde se la conoce como plancha lateral. Para empezar colócate de lado en la colchoneta con las piernas estiradas.

Yoga, postura lateral.

Puedes al principio apoyar los pies contra la pared. Coloca la palma de la mano que queda abajo apoyada en el piso. Levanta con cuidado el cuerpo para que solo la palma y el lateral del pie estén en contacto con el suelo.

Estira el brazo libre para fomentar el equilibrio. Mantén unos segundos y luego cambia de lado. Trata de que el cuerpo quede en diagonal a la colchoneta.