Introduce el yoga en tus entrenamientos de novato

Francisco María García · 29 noviembre, 2018
Una de las ventajas del yoga es que no es necesario tener un gran físico ni una gran resistencia para poder practicarlo con libertad, es cierto que con la experiencia mejoramos el rendimiento y que no es la actividad más indicada para adelgazar o ponerse en forma, pero puede ser una actividad complementaria al resto de prácticas deportivas muy saludable

Cuando una persona está decidida a llevar una vida más saludable y empezar a hacer ejercicio, incluir el yoga en esos primeros pasos es sin duda una gran idea.

Esta disciplina milenaria está compuesta por diferentes posturas y ejercicios que no solo ayudan a controlar el estrés, también aumentan la concentración y consiguen un estado de relajación y equilibrio mental.

El yoga permite desarrollar fuerza y equilibrio en nuestro cuerpo. A medida que se avanza en el entrenamiento, la práctica de yoga fortalece la musculatura; las posturas, que utilizan varios grupos musculares a la vez, se mantienen cada vez por más tiempo.

Por todos estos beneficios elegir el yoga como primera actividad física regular, o complementarlo con otro tipo de ejercicios, será muy beneficioso para la salud. A continuación veremos algunos elementos para conocer mejor esta disciplina y ejercicios para introducir el yoga en los entrenamientos de un novato.

Existen diferentes tipos de yoga

Aunque no todo el mundo lo sabe, existen muchos tipos distintos de yoga. Y algunos tienen más incidencia en el aspecto atlético que otros. Las versiones más fitness del yoga son el astanga yoga y el vinyasa yoga.

Practica yoga en tus entrenamientos fitness.

El hatha yoga también es considerado un tipo de yoga muy ‘físico’. Sin embargo, en este tipo de yoga también se incluyen ejercicios de respiración, meditación y relajación. Las sesiones suelen estar compuestas por cuatro partes.

En la primera parte se realiza una breve relajación o meditación inicial y en la segunda se hacen algunos ejercicios de calentamiento. La tercera parte es la más larga y en ella se hacen una serie de asanas o posturas que requieren un importante esfuerzo físico. Finalmente, la cuarta parte es la relajación final.

En todos los tipos de yoga las posturas se van perfeccionando poco a poco. A medida que se avanza en esta práctica, se trata de mantener las posturas por más tiempo.

El yoga puede ser todo un desafío al inicio, pero es una disciplina en la que cada persona avanza a su propio ritmo y los beneficios se sienten de forma inmediata. Es por eso que vale la pena incorporar el yoga al entrenamiento diario.

Yoga y ejercicio cardiovascular

Si bien el yoga es un excelente ejercicio para mantener y desarrollar la flexibilidad, el equilibrio y la coordinación, no tiene tantos beneficios en el aspecto cardiovascular.

Aunque la sesión de yoga dure mucho tiempo, esta práctica nunca reemplazará a actividades como correr, andar en bicicleta, nadar, o cualquier otro tipo de ejercicio de cardio. Y es que los objetivos son distintos.

Es cierto que el yoga ayuda a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares; el ejercicio diario de yoga contribuye a disminuir la presión arterial elevada y a controlar el estrés. Sin embargo, en términos de lograr un buen estado físico a través de un entrenamiento de cardio, no será muy útil.

Es por eso que combinar los entrenamientos alternando, por ejemplo, un día de cardio y un día de yoga, será una excelente opción para los novatos. De esta forma se estará realizando un entrenamiento muy completo, sin descuidar ningún aspecto de la salud.

La moda de practicar yoga en casa.

Introducir el yoga en tus entrenamientos diarios: posturas básicas

Para introducir el yoga en los entrenamientos de un principiante, existen algunas posturas básicas que se pueden realizar de forma separada o como una secuencia completa. La postura de la montaña es una de ellas. Se trata de estar de pie con los pies en paralelo y estirar los brazos hacia arriba, juntando las palmas de las manos.

La columna vertebral debe sentirse completamente estirada. En esta posición hay que respirar lenta y profundamente varias veces y tomar conciencia de cada parte del cuerpo. Esta postura es una buena forma de empezar una serie de ejercicios de yoga.

Otras posturas para principiantes, que se podrán ir perfeccionando poco a poco, son la postura del guerrero y la postura del árbol. Estos dos ejercicios se realizan estando de pie. La postura del triángulo y la del perro boca abajo pueden requerir un poco más de flexibilidad, pero también son bastante sencillas de hacer.

Finalmente, la postura del niño y ‘savasana’ son dos posturas de relajación. Durante la práctica de yoga se serena la mente a través de la relajación del cuerpo y de ejercicios de respiración.