Las posturas de yoga más arriesgadas para principiantes

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Abel Verdejo el 11 marzo, 2019
Oriana Noguera · 11 marzo, 2019
Si llevas un tiempo practicando yoga y crees que ya estás para dar el salto hacia posturas más exigentes, las que aquí enumeramos pueden plantearte buenos desafíos. ¡Procura tener cuidado al realizarlas!

Las posturas de yoga más arriesgadas pueden ser tan exigentes y peligrosas como cualquier otra actividad física. Por ello, debes ser cuidadoso con las posiciones que te compartimos en este artículo.

La palabra yoga viene del sánscrito y significa ‘unión’. Se trata de una actividad física y mental que se originó en la India. Muchas personas lo practican para mantenerse en forma, liberar el estrés o estimular su espiritualidad.

A pesar de que el yoga es una actividad que trasmite paz y relajación, existe una posibilidad de lesión en muchas de las posturas. Sin embargo, a veces es apropiado correr el riesgo para obtener los beneficios.

Esto no significa que debes evitar las posturas más arriesgadas, como las que aquí enumeraremos. Implica más bien poner más atención a ellas y ser precavido al ejecutarlas; de lo contrario, podrías lastimarte seriamente.

Las 7 posturas de yoga más arriesgadas para principiantes

1. Parada de hombros

La parada de hombros, o en sánscrito Salamba Sarvangasana, es una posición un tanto peligrosa, pues pone al cuerpo en una pose inestable y desconocida. Se trata de una postura más recomendable para personas más avanzadas en yoga.

Una de las posturas más arriesgadas del yoga es la parada de hombros.
Imagen: yogateca.com

La posición de los hombros puede crear demasiada tensión y poner al cuello en una pose vulnerable si se emplea demasiado peso en la parte superior. Asimismo, la mala alineación de las piernas genera más presión y aumenta el riesgo de herir el cuello, la cabeza y los hombros.

2. Parada de cabeza (Salamba Sirsasana)

Hay muchos beneficios de hacer la parada de cabeza, como el incremento del flujo sanguíneo, el alivio de la presión en la espalda baja y la mejora de la capacidad respiratoria. No obstante, hay unos cuantos peligros asociados con esta, que es sin dudas una de las posturas de yoga más arriesgadas.

Sin dudas, la parada de cabeza es una de las posturas más arriesgadas del yoga.
Imagen: relajemos.com

Poner en práctica la posición Salamba Sirsasana es arriesgada para personas con un cuello sensible. También lo es para las personas con poca fuerza y dominio del cuerpo. De esta forma, los principiantes deben ser extremadamente cuidadosos y prepararse muy bien para realizar esta pose.

3. Pose del triángulo invertido

Parivrtta Trikonasana en sánscrito, o pose del triángulo, es una posición de yoga que trabaja la espalda y los tendones y ligamentos de las piernas.

Ahora bien, cualquier postura que involucre torcerse conlleva un riesgo de lesión. Por lo tanto, debes ser cauteloso al flexionar la columna y la cervical; tampoco debes olvidar cuidar el tendón de la corva, la espalda baja y los hombros.

Al hablar de posturas de yoga complicadas, la del triangulo invertido no puede faltar.

4. Parada de manos (Adho Mukha Vrksasana)

Hay personas que hacen ejercicios de parada de manos sin practicar yoga como tal. El asunto con esta pose es aprender a controlar los músculos y lograr la fuerza para llevarla a cabo. Desde luego, la ejecución debe ser lo más correcta posible para evitar golpes o caídas.

Además, la parada de manos requiere de muchas cualidades como equilibrio, fuerza, seguridad y agilidad, ya que se trata de una de las posturas de yoga más arriesgadas. Por consiguiente, si estas comenzando en el mundo del yoga, lo mejor es que dejes esta posición para cuando estés más avanzado.

La parada de manos es una de las posturas más arriesgadas y difíciles del yoga.

5. Postura de la paloma (Pada Raja Kapotasana)

La postura de la paloma desata emociones, estira las piernas y abre las caderas. Cuando esta pose no se realiza bien, puede forzar o lastimar las rodillas, la espalda baja, las caderas y los cuádriceps. Por este motivo, no debe ser realizada de manera descuidada o sin que el cuerpo haya alcanzado las condiciones.

El entrenamiento holístico es otra manera de construir músculo a la que podemos recurrir.

6. Pose de la pinza (Uttanasana)

Hacer posturas que estiren los isquiotibiales, como la postura de la pinza, puede dar pie al sobrestiramiento. Esto resulta un riesgo de lesión en los isquiotibiales; sufrir daños en esos músculos puede traer grandes consecuencias a tu desempeño en el yoga.

Aunque la pose de la pinza parezca sencilla y fácil de hacer, debes ser metódico y pulcro al momento de ejecutarla. Al mismo tiempo, no debes forzar tu cuerpo más allá de lo que puede, ya que podrías terminar hiriendo varios ligamentos, músculos y tendones en el intento.

Postura de yoga uttasana.

7. Posición de la rana

La posición de la rana, ilustrada en la portada de este artículo, es ideal para quienes desean ganar flexibilidad y relajarse al mismo tiempo. Sin embargo, esta pose ocasiona tensión en la ingle y en el sacroilíaco si no se realiza correctamente.

Cabe destacar también que las rodillas y los tobillos son partes del cuerpo que se deben proteger de una torcedura o posición que pueda dañarlos. Recuerda tener todo esto presente al momento de intentar esta postura.

En síntesis, El yoga es una disciplina que puede mejorar muchos aspectos de tu vida si lo aplicas correctamente. Por esta razón, sé lo más cuidadoso que puedas con las posturas de yoga más arriesgadas que desees realizar. Es mucho mejor avanzar lento, pero preservando tu salud y seguridad.

  • Cramer, H., Lauche, R., Haller, H., & Dobos, G. (2013, May). A systematic review and meta-analysis of yoga for low back pain. Clinical Journal of Pain. https://doi.org/10.1097/AJP.0b013e31825e1492
  • Ropiak, C. R., & Bosco, J. A. (2012). Hamstring injuries. Bulletin of the NYU Hospital for Joint Diseases70(1), 41–48. https://doi.org/10.1177/1460408608098446
  • Ross, A., & Thomas, S. (2010). The Health Benefits of Yoga and Exercise: A Review of Comparison Studies. The Journal of Alternative and Complementary Medicine16(1), 3–12. https://doi.org/10.1089/acm.2009.0044