4 ejercicios para mejorar tu rutina de brazos

Yamila Papa Pintor · 17 mayo, 2018
Es hora de dejar de lado los ejercicios monótonos y comenzar a innovar un poco en tu entrenamiento, sobre todo si vas a un gimnasio con la cantidad de máquinas y aparatos a tu disposición

Cuando vamos al gimnasio, en cierto momento parece que nuestros músculos se ‘acostumbran’ a la rutina y no crecen como quisiéramos. Por eso siempre es bueno modificar los ejercicios y sumar cargas cada cierta cantidad de días o semanas. En este artículo te contaremos sobre algunas opciones para mejorar tu rutina de brazos.

¿Cómo mejorar tu rutina de brazos?

Para estructurar nuestro entrenamiento, debemos saber que básicamente los brazos se componen de dos partes: los bíceps y los tríceps. Para poder trabajarlos adecuadamente tienes que entrenarlos por separado y acorde con los cambios y crecimientos conseguidos.

En el caso de los bíceps, es bueno aislarlos para que los músculos ejerzan toda la fuerza posible. Los ejercicios de banco son los más adecuados, siempre y cuando lo vayas inclinando de a poco. El curl de bíceps con banca inclinada es la mejor opción para trabajar esa zona.

Y en cuánto a los tríceps, te recomendamos los curls tumbados en el banco horizontal. Añade cargas a las dominadas para aumentar la intensidad del trabajo y consigue mucha más resistencia en menos tiempo.

En cualquier caso, es muy importante que los ejercicios para mejorar tu rutina de brazos se realicen de forma lenta y muy concentrada. No estás corriendo una carrera de velocidad. Preferible cinco repeticiones bien ejecutadas que 20 mal hechas. La técnica se aprende con el enfoque y el compromiso. Esa es la mejor manera de conseguir resultados duraderos.

Ejercicios para mejorar tu rutina de brazos

Si estás aburrido de siempre realizar los mismos ejercicios o no ves cambios en tus bíceps y tríceps, presta atención a la siguiente rutina que te permitirá fortalecer tus brazos y dejar de lado la monotonía en el gimnasio:

1. Flexiones de brazos con barra EZ

Esta barra no es la convencional, sino que presenta una parte central recta (donde se colocan las manos) y dos laterales más bien curvados. Se le pueden colocar discos en los extremos igual que la tradicional.

El ejercicio se realiza de pie, con las muñecas mirando hacia adelante y los brazos estirados por delante del cuerpo. Luego se flexionan los codos, y se llevan las manos hasta la altura de los hombros (en realidad entre el cuello y los hombros). Mantén unos segundos y regresa al inicio. Haz 10 repeticiones lentas.

2. Extensión de tríceps sentado con mancuerna

Coloca la banca de forma tal que tu espalda quede completamente apoyada y estés cómodamente sentado (aunque ligeramente inclinado hacia atrás). Toma una mancuerna -del peso que desees- con ambas manos y levanta los brazos por encima de la cabeza.

Luego, flexiona los codos y lleva la mancuerna hacia atrás, para que quede a la altura de la nuca. La idea es que no ‘abras’ los brazos hacia afuera, sino que los mantengas lo más cerca de las orejas posible. El movimiento lo realizan los codos y los antebrazos en todo momento.

3. Curl de bíceps con la técnica cheating

En este ejercicio para mejorar tu rutina de brazos no solo trabajan los bíceps, sino también las piernas y sobre todo las rodillas. Necesitas una barra (común o EZ) y los discos que acostumbras levantar.

Toma la barra del centro con las muñecas hacia adelante, separa un poco las piernas y flexiona levemente las rodillas al mismo tiempo que llevas los muslos ligeramente hacia atrás. Sube los brazos mientras doblas los codos y toca los nudillos con los hombros. Mientras lo haces, deberás estirar las piernas.

4. Extensión de tríceps acostado con mancuernas

Para realizar este ejercicio puedes utilizar o bien una banca o un balón de ejercicio (esos grandes que se relacionan al yoga o a pilates). Apoya la cabeza y la espalda por completo. Los muslos y glúteos quedan suspendidos en el aire. Flexiona las rodillas y apoya bien las plantas de los pies en el suelo, con las piernas levemente separadas.

Toma una mancuerna con cada mano y estira los brazos hacia arriba, a la altura del pecho. Luego flexiona los codos y lleva las mancuernas hacia abajo, para que ‘toquen’ las orejas. Ten mucho cuidado para no golpearte el rostro. Recuerda que el movimiento es lento y suave.