Entrenamiento en la playa

Adrián Pérez 16 agosto, 2018
¡Arena, sol y mar! Esta expresión no solo evoca en ti la aventura que supone disfrutar del relax y descanso que te genera un día de playa, sino también la diversión y el compartir con amigos y familiares. Aunado a ello, el encuentro contigo mismo.

De seguro, hay varios factores por los que puedes escoger este destino entre tus viajes de placer. Pero no solo es para divertirte y desestresarte, también es un motivo adicional por el cual puedes visitarla para entrenar. Si te apasiona la actividad deportiva en general o tienes algún deporte predilecto, la playa resulta ser un lugar no solo apropiado, sino también gratificante por el contacto directo con la naturaleza. Descubre en este post como realizar un entrenamiento en la playa de una forma fácil y práctica.

La playa como lugar de entrenamiento

Es importante que pienses en todas las posibilidades que brinda la playa para ejercitarte. Y es necesario conocer algunas rutinas de entrenamiento para que le saques el mayor provecho a tus visitas a la playa.

Toma en cuenta que podrás alternar rutinas en la arena y también en el agua, por lo que los ejercicios serán bastante dinámicos.

Claro está, no pases por alto que debes escoger una hora del día adecuada, ya que los rayos solares pueden afectarte si no te cuidas. Dispón de las primeras horas del día y al finalizar la tarde cuando lo rayos del sol ya bajan su intensidad.

Entrenar en una playa.

Recuerda que en la playa no necesitarás una sesión amplia de calentamiento, ya que por el ambiente la temperatura natural del cuerpo se eleva.

¿En qué puede consistir el entrenamiento?

Para iniciar tu actividad, una de las mejores cosas que puedes hacer es unos ejercicios de estiramiento. Eso estimulará tu movilidad general de músculos y tendones, puedes hacer lo siguiente:

  • Comenzar a nadar por un espacio de 5 a 10 minutos.
  • Incluso si aún no sabes nadar, puedes comenzar una caminata corta por la orilla de la playa y luego pasar al trote.
  • Escoge el mejor lugar para realizarla. Inspecciona primero el área y visualiza posibles riesgos, tales como conchas marinas cortantes, trozos de madera, vidrios o latas y marea alta.

Rutina de entrenamiento básica

A partir de calentamiento, tu cuerpo estará más activo para iniciar una rutina más específica:

  • Mientras trotas, realiza carreras tipo sprint por 10 segundos. Toma un descanso de 10 segundos e inicia de nuevo el ciclo. Trotar y sprint.
  • Luego, puedes hacer una rutina de sentadillas en la arena con los brazos extendidos al frente o sobre tu cabeza. Trata de realizar por lo menos entre 10 y 15 sentadillas.
  • Realiza pausas de entrenamiento o descanso activo. Puedes caminar por la orilla de la playa, pero que el agua te cubra un poco más debajo de la rodilla. Deja transcurrir entre 2 y 4 minutos e inicia los ejercicios de nuevo.
  • Haz flexiones de pecho o brazos sobre la arena fina. Por lo menos entre 6 y 10.
  • Repite el descanso activo.

Esta sería la rutina de ejercicios básicos y puedes repetirla en el lapso de un hora.

Cómo te beneficia este entrenamiento

Estos ejercicios básicos puedes llevarlo a un nivel moderado o medio en donde la intensidad será mayor. Por ejemplo, en vez de trotar o caminar por la orilla de la playa, puedes hacerlo dentro del agua; que esta cubra tus muslos para darle resistencia al músculo.

Puedes combinar también la parte cardiovascular. Allí conseguirás mejorar tu resistencia, potencia y fuerza. También, tu metabolismo irá mejorando y lograrás quemar calorías y perderás grasa.

Chica corriendo al lado de la playa.

Disfruta del entrenamiento en la playa

Cuidar de tu estado físico ahora es parte de tu vida. Por eso, mantén la rutina y recuerda:

  • Utiliza las primeras horas de la mañana y las ultimas de la tarde.
  • Toma mucha agua para estar hidratado.
  • Realiza el circuito o rutina por lo menos 2 o 3 veces a la semana.
  • No te saltes el desayuno para que tu cuerpo tenga los nutrientes necesarios para iniciar bien el día.
  • Puedes llevar a la playa frutos secos para complementar tu alimentación en tus descansos.
  • También, puedes alternar tu rutina jugando algún deporte, como por ejemplo el voleibol.

Finalmente, puedes añadir un complemento de relajación, la música. Tómate tus periodos de relajación y descanso escuchando los sonidos del mar, de este modo entrarás en contacto contigo mismo. Así que aunque estés descansando en tus vacaciones o vivas cerca de la playa, mantén una mentalidad y actitud dispuesta para entrenar.

Te puede gustar