Realiza flexiones en el suelo para reafirmar tu cuerpo

Yamila Papa Pintor · 9 diciembre, 2018
De seguro habrás hecho flexiones de brazo en el colegio o al participar de una práctica de algún deporte. Desde luego, también están presentes en las rutinas de gimnasio. ¿Conoces todas estas variedades?

Se suele pensar que para hacer ejercicio tenemos que ir sí o sí al gimnasio… ¡nada más alejado de la realidad! En este artículo, te contaremos cómo hacer flexiones en el suelo para reafirmar tu cuerpo, estés donde estés.

¿Qué son las flexiones en el suelo y cómo se hacen?

Habrás visto en diferentes sitios a personas haciendo flexiones de brazos en el piso. Este ejercicio consiste en, como su nombre lo indica, flexionar los brazos para que todo el peso del cuerpo ‘descanse’ en los hombros, bíceps y tríceps.

Las flexiones de brazos, además, trabajan la coordinación y aumentan la fuerza de codos y muñecas. Según su intensidad, se las puede considerar también un ejercicio de cardio.

Existen diferentes maneras de hacer flexiones de brazos. Sin embargo, la técnica básica es la misma para todos. Como primer paso, debes apoyar las manos y las puntas de los pies. Las extremidades superiores deben estar separadas entre sí a un ancho de hombros y con los dedos “apuntando” hacia adelante.

Es fundamental también que el tronco esté bien alineado con las piernas y que todo el cuerpo quede en diagonal al suelo durante la posición inicial —es decir, cuando los brazos están estirados—. Luego, en el momento de la flexión, el tronco y las piernas quedan paralelas al piso.

Tipos de flexiones en el suelo

Indudablemente, se trata de uno de los ejercicios más populares en las rutinas, tanto en el gimnasio como en casa. No obstante, para que surtan efecto y den los resultados que esperamos, es fundamental realizarlas de manera adecuada. Si quieres reafirmar tu cuerpo y tonificar los brazos, te recomendamos los siguientes tipos de flexiones:

1. Flexiones con rodillas apoyadas

Son las primeras que se enseñan en el gimnasio, porque requieren de menor esfuerzo que las comunes. Estas son ideales para los principiantes, quienes aún no tienen suficiente fuerza en sus brazos.

Para realizarlas, apoya las rodillas, las puntas de los pies y las manos —a un ancho de hombros— en el suelo. Luego, flexiona los codos y lleva el torso hacia adelante. La idea es que el rostro quede lo más cerca posible del piso y que los codos se acerquen al torso.

Flexiones de pecho en escaleras.

2. Flexiones tradicionales

Se trata de las flexiones en el suelo más conocidas; la única diferencia con las anteriores es que las rodillas quedan siempre en el aire. El movimiento del torso ha de ser hacia adelante, manteniendo el equilibrio en todo momento.

3. Flexiones diamante

Este ejercicio complica un poco más las cosas. ¿Por qué? Debido a que las manos se juntan por delante del pecho. Se llaman “diamante” dado que esa es la forma imaginaria que tienen los dedos pulgares e índices al tocarse. El resto del ejercicio es igual a las “lagartijas” básicas.

4. Flexiones con elevación de brazos

Para empezar, estas flexiones en el suelo comienzan como las básicas. Sin embargo, una vez que se realiza la primera repetición y los brazos quedan estirados, se les añade un poco más de complejidad.

El objetivo es levantar la mano derecha del piso y tocar con ella el hombro izquierdo. Después, se baja y se completa otra repetición. Al levantarse, se toca el hombro derecho con la mano izquierda.

5. Flexiones con aplauso

Cada uno de los ejercicios que surgen en la lista es más complicado que el anterior. En este caso, comienzan como las básicas o tradicionales y, al momento de estirar los brazos, se despegan ambas manos del suelo y se da un aplauso a la altura del pecho. Hay que hacerlo lo más rápido posible, para no caernos.

6. Flexiones con una sola mano

Como su nombre lo indica, este trabajo elimina uno de los cuatro puntos de apoyo convencionales. Comienza colocando la mano derecha en el piso; flexiona el codo izquierdo y apoya la mano sobre la espalda. Haz las repeticiones de una serie antes de pasar al otro lado; es decir, mano izquierda en el suelo, mano derecha en la espalda.

Existen diferentes maneras de hacer flexiones en el suelo. Una vez que hayamos entrenado y practicado la técnica, solo es cuestión de hacerlas más complicadas.

Por supuesto, siempre está la opción de añadirle peso al ejercicio, ya sea un disco a la altura de la cintura como unas muñequeras. ¡Así, tus bíceps y tríceps estarán más marcados!

Lunden, J. B., Braman, J. P., LaPrade, R. F., & Ludewig, P. M. (2010). Shoulder kinematics during the wall push-up plus exercise. Journal of Shoulder and Elbow Surgery. https://doi.org/10.1016/j.jse.2009.06.003