4 razones para leer las etiquetas de los alimentos

Yamila Papa Pintor · 13 marzo, 2018
Por alergias, dieta, ingredientes que nos causen malestar...hay muchos motivos para pararse un momento antes de adquirir un producto en el supermercado, e informarnos sobre que nos vamos a comprar realmente

Las etiquetas de los alimentos nos dan información más que valiosa y debemos prestarles atención cuando hacemos la compra o al momento de preparar la comida. Conoce porqué leerlas es importante.

¿Qué dicen las etiquetas de los alimentos?

Gracias a las etiquetas de los alimentos podemos conocer mucho sobre la comida que llevamos a la mesa y cómo nos nutrimos. Nos permiten saber si se trata de una buena o mala elección en relación a nuestra salud y cuánto deberíamos consumir para evitar problemas o enfermedades.

Planificación dietética a la hora de hacer deporte.

Muchas veces pensamos que un alimento es saludable porque tiene etiqueta de color verde o porque incluye la imagen de un campo. Sin embargo al leer la tabla de información, nos damos cuenta de que no era tan ‘benévolo’ como creíamos.

Estas etiquetas no solo incluyen datos nutricionales como por ejemplo porcentaje de grasas, cantidad de calorías o el tamaño de las porciones, sino que además indican cuáles son los ingredientes con los que fue manufacturado o producido dicho alimento.

Cuando vemos nombres muy difíciles de leer o entender o bien ingredientes con números y letras, quiere decir que el alimento ha sido fabricado de forma poco natural y para nada casera.

¿Por qué leer las etiquetas de los alimentos?

Existen diferentes razones por las cuales prestar atención a la tabla de información nutricional que se ofrece en la parte trasera de los alimentos. Las más importantes y que no debes dejar de lado son:

1. Para conocer su porcentaje de grasas

Por ejemplo si estás haciendo dieta para adelgazar, a veces puedes crees que un producto es saludable por su empaquetado (sobre todo si es de color verde). Sin embargo, gracias a las etiquetas, tendrás a tu disposición la cantidad de grasas saturadas e insaturadas que contiene.

Además, informará en relación a los hidratos de carbono, los azúcares, la fibra, las proteínas y todos los nutrientes que se han incluido durante su elaboración. Por lo cual puedes saber no solo si es apto para el consumo según tus necesidades y objetivos sino también qué cantidad ingerir.

2. Para evitar ingredientes que producen alergias

Supongamos que eres intolerante al gluten o a la lactosa. La mejor manera de evitar alimentos que contengan estos ingredientes es leyendo sus etiquetas. Lo mismo sucede en el caso de ser diabético con los azúcares o de ser hipertenso con el sodio.

La información en este caso es más que valiosa y resulta indispensable leerla con detenimiento para evitar alergias, vómitos, malestares, picos de glucosa o alteraciones bruscos en la presión arterial.

Leer las etiquetas de la comida.

3. Para estar al tanto de su composición ‘industrial’

Esto es muy importante ya que en muchas ocasiones no nos damos cuenta de la cantidad de químicos e ingredientes artificiales, como por ejemplo conservantes, que estamos ingiriendo. Si no conocemos el nombre del componente, probablemente se deba a que ha sido creado en un laboratorio y tiene como objetivo resaltar el sabor, evitar que caduque rápidamente o alterar la contextura.

Presta mucha atención a las etiquetas de los alimentos, porque informan incluso aquello que las fábricas no desean: la cantidad de compuestos artificiales de sus productos.

4. Para ser plenamente conscientes de lo que comemos

Por último, una de las razones de mayor importancia por la cual leer las etiquetas de los alimentos es para estar al tanto de lo que consumimos. No porque un paquete sea vistoso o un producto sea asequible deberíamos comprarlo.

En nosotros reside la capacidad de elegir qué comer y qué no. Si vemos la información ‘nutricional’ y nos damos cuenta de que será muy perjudicial para nuestra salud, entonces no deberíamos comprarlo.

Este proceso lleva su tiempo porque estamos muy acostumbrados a ciertos productos -que incluso generan adicción- pero si nos tomásemos unos minutos cuando hacemos la compra, podríamos reducir notablemente la ingesta de alimentos con una alto contenido artificial.