Aprende a diferenciar entre consumo preferente y fecha de caducidad

Yamila Papa Pintor · 4 junio, 2018
Es uno de lo errores más frecuentes, y que estamos acostumbrados a fiarnos de la primera fecha que vemos en los embalajes de los productos, pero lo cierto es que muchas veces, podemos seguir consumiendo estos alimentos después de ese límite temporal que nos fija el etiquetado como fecha de garantía de que las condiciones de la comida son inmejorables

Más allá del precio o de la marca, algo que nos fijamos -en la mayoría de los casos y cuando no tenemos prisa- es cuándo vence un producto que estamos a punto de comprar. O bien, al tenerlo en casa, si hace bastante que está guardado en la alacena, observamos esa información para no llevarnos una sorpresa poco agradable. Ahora bien, ¿cuál es la diferencia entre consumo preferente y fecha de caducidad?

La vida útil de un alimento

Los consumidores no suelen hacer distinciones entre consumo preferente y fecha de caducidad, ya que creen que es lo mismo. Por ello desechan un alimento cuando ya se ha ‘pasado’ de lo que indica el paquete.

La confusión entre ambos términos radica en la leyenda que tienen las etiquetas, ya que en muchos casos no se explica bien. Puede decir una fecha completa (día, mes, año) o parcial (mes y año o solo año), pero eso no quiere decir que justo en ese momento el producto esté en malas condiciones o pueda traer problemas para nuestra salud.

Fecha de caducidad.

Ante la duda, desechamos el producto y compramos otro. Esto sin dudas tiene muchas consecuencias para nuestra economía, pero también para el medio ambiente. Por supuesto, los fabricantes felices porque tienen más ventas.

Pero ese no es el único problema: la falta de gestión o planificación en el almacenamiento de los alimentos genera un desperdicio de millones de toneladas de comida cada año. Hay cosas que terminan en el bote de la basura cuando todavía podrían ser consumidas.

La correcta administración de los alimentos o productos que tenemos en casa es fundamental, así como también el sitio que elegimos para almacenarles. Se recomienda por ejemplo que se ordenen por tamaño, así están todos ‘a la vista’ en un sitio fresco, seco y con ventilación adecuada.

En la despensa podemos colocar juntos aquellos paquetes que tienen una fecha de utilización más extensa y en un sitio ‘preferencial’ lo que se vencerá antes.

Pero, ¿cuál es la diferencia entre consumo preferente y fecha de caducidad?

Más allá de cuán ordenados seamos en la cocina, despensa o nevera, lo cierto es que tendríamos que saber diferenciar esta información incluida en los paquetes y etiquetas:

1. Fecha de caducidad

Quiere decir que a partir de ese día, el producto no se debe ingerir. Ahora bien, esto no significa que si pasa uno o dos días el alimento estará en mal estado o podrido, pero sí que con cada jornada que pasa, se aumenta el riesgo de intoxicación.

La fecha de caducidad es específica en ciertos alimentos, como por ejemplo los pasteurizados (leche, crema, yogur), las carnes o los envasados al vacío. La fecha de caducidad se indica específicamente y sería bueno hacerle caso si no queremos sufrir algún problema estomacal.

Alimento en mal estado.

2. Consumo preferente

En este caso, quiere decir que se recomienda utilizar antes de la fecha indicada (seguramente dirá mes y año o solo año). Pasado ese tiempo, la calidad irá disminuyendo, pero no conllevará un problema para nuestra salud.

La leyenda de ‘consumo preferente’ se usa en alimentos deshidratados o con poca agua (cereales, legumbres, aceites), esterilizados (cajas de leche, latas, conservas) y huevos. Podría decirse entonces que a partir de ese momento, cada día o semana que pase tendremos un producto con menos sabor, consistencia o propiedades.

Es muy importante además de diferenciar por consumo preferente y fecha de caducidad que esta información es ofrecida cuando el producto está cerrado de fábrica. Por lo tanto, si ya lo has abierto, quizás no se cumpla, porque las condiciones de conservación cambiarán.

Sin embargo, los fabricantes tienen en cuenta esta cuestión ‘para nada menor’ y colocan una fecha estimada según si dejamos el paquete o envase abierto en la nevera o en la alacena.