Beneficios de los anacardos y las almendras

2 diciembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el nutricionista Sául Sánchez Arias
Te mostramos todos los beneficios que las almendras y los anacardos le pueden ocasionar a tu organismo.

Al igual que el resto de los frutos secos, los anacardos y las almendras presentan muchos beneficios para la salud. Actualmente, son alimentos de consumo habitual dentro del marco de una dieta saludable. A pesar de todo, no hay que exceder el puñado de estos alimentos al día, dado su alto contenido calórico.

Además, últimamente se han popularizado las cremas de frutos secos, y el caso de los anacardos y las almendras no iba a ser una excepción. Este tipo de cremas permite un consumo muy cómodo de estos alimentos, así como también una mayor versatilidad.

Tanto con pan como condimento en salsas u otras preparaciones, las cremas de frutos secos suponen una manera muy rápida y cómoda de ingerir una gran cantidad de nutrientes de calidad.

Buena fuente proteica

Los frutos secos constituyen una de las mejores fuentes de proteína vegetal. El porcentaje de proteína por cada 100 g de producto es bastante elevado.

Sin embargo, existe un pequeño inconveniente: la proteína vegetal es carente en al menos un aminoácido esencial. Por lo tanto, es interesante combinar los frutos secos con legumbres o cereales para conseguir un aporte proteico completo.

No debemos olvidar que la proteína del reino vegetal presenta una digestibilidad menor que la animal. De este modo, es importante que al menos el 50 % del aporte proteico de la dieta proceda de productos animales o de sus derivados.

Las almendras, como otros frutos secos, ofrecen beneficios para la salud.

Grasas de alta calidad

El otro macronutriente predominante en estos frutos secos es la grasa. Pero estamos hablando de una grasa mono y poliinsaturada, muy interesante para la salud [1][2]. El consumo regular de estos ácidos grasos contribuye a mantener el balance omega 3-omega 6 en valores óptimos; por lo tanto, ayuda a preservar la salud cardiovascular.

No obstante, las grasas presentan otras funciones a nivel de mantenimiento de la homeostasis y de equilibrio hormonal que resultan más que interesantes. Combinar la ingesta diaria de aceites vegetales como el aceite de oliva con frutos secos asegura el correcto aporte de grasas en la dieta.

Para combatir el envejecimiento

Otra de las características de estos alimentos es que son ricos en vitaminas y antioxidantes. Estos micronutrientes reducen la aparición de radicales libres y contribuyen a controlar los procesos inflamatorios. De este modo, resultan cruciales para mantener el cuerpo joven y en un correcto estado de salud.

Incluso en deportistas, ocupan un papel todavía más importante, debido al alto desgaste estructural y metabólico que sufre el individuo.El aporte de almendras y anacardos contribuye a la recuperación después del ejercicio y a reducir el impacto inflamatorio de este.

Los anacardos y las almendras como fuente de minerales

Por si todo lo anterior fuera poco, las almendras y los anacardos son una fuente muy completa de minerales. El selenio y el zinc que contienen contribuyen al correcto funcionamiento del aparato reproductor masculino, manteniendo los niveles de testosterona dentro de valores óptimos.

Por otra parte, su aporte de hierro disminuye la probabilidad de padecer una anemia. Asimismo, presentan cantidades elevadas de potasio y fósforo, que resultan cruciales en la alimentación del deportista para prevenir calambres y molestias musculares derivadas del ejercicio extenuante o de los entrenos en altas temperaturas.

Mujer comiendo almendras y frutos secos.

Cuidado con el aporte calórico

Más allá de lo expuesto, no es oro todo lo que reluce. Los anarcardos y las almendras, por ser alimentos fundamentalmente grasos, resultan muy energéticos. Por ello, es fácil alterar el equilibrio calórico de la dieta si se consumen como un aperitivo o si se unta demasiada cantidad en el caso de utilizar cremas.

La dosis diaria recomendada no debe superar el puñado al día. Es buena opción añadirlos a las preparaciones culinarias, como en las cocinas asiáticas, y también puede suponer un acierto introducirlos en las comidas de media mañana o en la merienda.

Almendras y anacardos, alimentos imprescindibles

Estos frutos secos son, por lo tanto, alimentos de consumo habitual. Alternar su consumo con el de frutas oleosas —como el aguacate— asegura el correcto funcionamiento del sistema cardiovascular en el marco de una dieta saludable. Son alimentos versátiles, que admiten una variedad de preparaciones y que previenen déficits de varios micronutrientes esenciales.

Cobran aún más importancia en el caso de los veganos, ya que se convierten en la principal fuente proteica de la dieta junto a las legumbres. No obstante, como ya advertimos, es preciso no exceder las cantidades diarias recomendadas para no perder el equilibrio calórico de la dieta.

  1. Kalita S., Khandelwal S., Madan J., Pandya H., Sesikeran B., Krishnaswamy K., Almonds and cardiovascular health: a review. Nutrients, 2018.
  2. Berryman CE., Fleming JA., Kris-Etherton PM. Inclusión of almonds in a colesterol-lowering diet improves plasma HDL subspecies and colesterol efflux to serum in normal-weight individuals with elevated LDL cholestero. J Nutr, 2017. 147 (8): 1517 - 1523.