Beneficios de caminar para el cerebro

Este artículo fue redactado y avalado por el especialista en ciencias de la actividad física y el deporte Rubén Guzmán
· 7 mayo, 2019
Actividades tan sencillas y naturales como pasear conllevan unos beneficios importantísimos para el organismo. Parece algo rudimentario y simple dentro del ejercicio físico; sin embargo, es más importante de lo que muchos piensan.

El pedestrismo es el aliado número uno de la salud física y psicológica sin riesgos exuberantes. Caminar implica un movimiento natural, que nos permite avanzar en el espacio. En el siguiente artículo presentaremos los beneficios de caminar para el cerebro

Este ejercicio tiene un rasgo particular: siempre que uno de los pies esté en contacto con el suelo, la actividad se denomina caminar. Sin embargo, si en algún momento de la acción motriz los dos están en el aire, lo que se hace es correr. Tanto una como la otra son ideales para mejorar la condición física y actividad cerebral.

Un gran método de actividad física

Se suele pensar que lo único que nos beneficiará físicamente son sesiones intensas y duraderas de entrenamiento. No obstante, el hecho de caminar conlleva unos beneficios únicos. Antes de ahondar en ellos, veamos de qué maneras podemos aplicar esta actividad para aprovechar sus ventajas para el cerebro.

Como complemento del entrenamiento

Caminar es un recurso magnífico para transferir las mejoras específicas del entrenamiento de fuerza, flexibilidad o resistencia. De esta forma, reequilibramos el sistema para la actividad principal de todos los seres vivos: la traslación o movimiento.

Además, caminar nos ayuda en la recuperación posejercicio y rehabilitación de lesiones, siempre y cuando se configure de forma correcta a lo largo del día para que no se produzcan interferencias con los objetivos del entrenamiento. Asimismo, es necesario estructurar la velocidad y duración de cada paseo.

Caminar como actividad principal del plan de ejercicios

Aunque el pedestrismo no suele ser suficiente para personas sanas en la adolescencia y adultez, sí lo es para personas de la tercera edad inactivas. Se trata de un recurso estupendo para mantener la salud y evitar la sarcopeniapérdida de masa muscular con el envejecimiento—. Puede usarse incluso como paso previo a retomar el ejercicio que se abandonó hace años.

Dos chicas caminando por un parque.

Según ciertos estudios y publicaciones, el simple hecho de caminar podría prevenir enfermedades mentales en la vejez. Esto se debe a que, además de llevar a cabo la activación neuromuscular de la cual se benefician los músculos y el cerebro, la recepción de estímulos del medio externo promueve la actividad cerebral.

Beneficios de caminar para el cerebro

Los beneficios físicos de caminar suelen ser conocidos, ya que conlleva un gran espectro de mejoras. Sin embargo, ¿qué ocurre con sus beneficios a nivel mental? Efectivamente, son muchos, y los explicaremos a continuación:

  • Previene y mejora los problemas de alzhéimer: siempre que sea en una fase moderada de afectación, la mejora de dicha enfermedad con procesos de actividad física suave es posible.
  • Mejora la memoria a corto y largo plazo: como resultado paralelo al aspecto anterior, al activar el cerebro, los procesos mentales de recuerdos cercanos o lejanos se mantienen mejor.
  • Aumenta los reflejos: el hecho de evitar la inactividad y realizar acciones motrices básicas recalibra los procesos de atención y estado de alerta ante cualquier situación.
  • Reduce la ansiedad y el estrés: caminar activa ciertas neuronas que nos ayudan a relajarnos e inhiben la sobrestimulación. De esta forma, una vez terminada la actividad, nos sentiremos más relajados y podremos dormir mejor; también nos podremos concentrar más en otras actividades.
  • Sensación de bienestar: caminar dialogando con un amigo o familiar contribuye a evadirnos de otros procesos estresantes de la vida diaria. Esto sirve para liberar endorfinas y nos hace sentir de mejor ánimo.
  • Retrasa el envejecimiento: es tan simple como arrancar un vehículo diariamente. Si ha estado sin funcionamiento durante meses, el deterioro de sus subsistemas será mayor; sin embargo, manteniendo una actividad básica, se conservará en un mejor estado.
La velocidad de caminar que supera los 0,9 metros por segundo predice una mayor longevidad.

Beneficios de caminar para el cerebro: base para una buena salud

Más allá de todas las virtudes que describimos previamente, caminar no es suficiente para alcanzar niveles óptimos de bienestar y rendimiento para la mayoría de las personas. En líneas generales, la mayoría de los individuos están aptos y necesitan realizar actividades más intensas, que desarrollen las capacidades de su cuerpo.

Sin embargo, como base es excepcional y como complemento a nuestros ejercicios, aún mejor. Como se explicó antes, contribuye tanto para la mejora física como para la salud del cerebro, sobre todo en la tercera edad.

No obstante, y para concluir, no debemos olvidar que todo depende la condición física de cada persona en particular. Si bien caminar es un comienzo, posteriormente podemos probar actividades más demandantes, como puede ser correr.

  • Néstor Braidot. Como funciona tu cerebro. Para Dummies.
  • American Psychological Association 2000. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Washington: American Psychological Association.
  • R.B. Zamuria; M.A.A. Vives. 1987. Beneficios del ejercicio y la actividad física en la tercera edad. Revista Educación.