Beneficios del ejercicio físico para la depresión en personas mayores

Francisco María García · 29 abril, 2019
La depresión es uno de los grandes males que afectan a las personas mayores. Para paliar sus efectos, existen algunos hábitos muy saludables. La realización de ejercicio físico de forma diaria es uno de ellos.

El envejecimiento es un proceso que nos afecta a todos los seres vivos. Se caracteriza por el declive integral del cuerpo, con afectaciones que se acentúan con el paso del tiempo. Entre estas, la depresión es una de las que más preocupa. Aunque son varios los detonantes, también hay distintas alternativas para afrontarla; el ejercicio físico es una de las más eficientes.

La vejez: limitaciones y posibilidades de vida

El comienzo de la vejez es difícil de identificar. Es una frontera que ha cambiado a medida que la esperanza de vida aumentó; este avance es posible como consecuencia de las mejoras en las condiciones de salud del ser humano.

Muchas personas de más de 65 años participan en diversas actividades productivas sin mayores limitaciones: estudios, investigaciones, trabajos, entre otras. A su vez, son el apoyo de miembros más jóvenes de la familia en su proceso de crecimiento y afianzamiento social.

Sin embargo, todavía se mantienen estereotipos negativos respecto a la vejez. Uno de estos es que la persona anciana pierde la posibilidad de ser útil. En consecuencia, se convierte en una carga o en un lastre, y hasta en ocasiones llegan a ser discriminados.

La depresión o tristeza en los adultos mayores

La depresión es un trastorno mental que no forma parte del desarrollo per se del envejecimiento del ser humano. Se trata de una enfermedad que puede aparecerse a cualquier edad. Sin embargo, es común observarla en adultos mayores, debido a lo que representa el proceso de deterioro físico al que se enfrentan.

El apoyo afectivo es una buena ayuda para las personas que se encuentran en cuadros depresivos o de profunda tristeza. Además, son importantes el servicio médico y el acompañamiento psicológico.

Otra buena medida es la práctica del ejercicio físico adecuado, que permita mantener el bienestar corporal y la satisfacción de logro que acarrea.

El deporte en adultos mayores tiene beneficios para la salud.

El ejercicio físico y sus ventajas para prevenir la depresión

Una persona anciana que mantiene su fuerza muscular posee mayor autonomía, calidad de vida y alegría. Por lo tanto, disminuyen considerablemente los riesgos de padecer depresión. En consecuencia, la actividad física aumenta los beneficios para la salud integral de la persona.

La actividad física aporta un mayor flujo sanguíneo, lo que al mismo tiempo estimula la capacidad de transportar los nutrientes que sustentan al cuerpo.

De igual forma, regula los niveles de los neurotransmisores y facilita la recuperación de las neuronas. Estas se regeneran, desarrollan más dendritas y posibilitan sus interconexiones. En síntesis, el cerebro estará mejor nutrido.

Las personas mayores con depresión tienen problemas con los niveles de norepinefrina, serotonina y dopamina, que son neurotransmisores que controlan el sentido del humor. Una rutina de entrenamiento ayuda a estimular los procesos mentales y a mejorar el cuadro afectivo, como complemento de los tratamientos médicos.

Por otro lado, el ejercicio físico permite una óptima eliminación de toxinas que entorpecen el metabolismo. Se trata de otro factor que se refleja positivamente en las actividades cotidianas; ejemplo de ello es la posibilidad de mantener un mejor equilibrio al caminar y el poder desplazarse con mayor seguridad.

Más beneficios

Cuando se envejece, aparece un deterioro del cuerpo que afecta también a la salud mental. Esta situación se puede observar claramente en el sistema músculo-esquelético; hay una pérdida de masa ósea, la parte interna disminuye y se vuelve porosa. Sin embargo, todo esto se puede prevenir.

La depresión es consecuencia del deterioro físico, perfectamente evitable gracias al ejercicio regular.

Otro punto importante está en las articulaciones. Las células encargadas de regenerar sus tejidos pierden su capacidad, lo que provoca una rigidez que dificulta el desplazamiento del cuerpo. Para evitar estos inconvenientes, la natación es un excelente ejercicio, ya que ayuda a la flexibilidad y movilidad de las extremidades.

Asimismo, uno de los problemas que se presentan con los adultos mayores es la sarcopenia; es decir, la pérdida de masa muscular. Esto disminuye la fuerza, potencia y la resistencia y da como resultado fatiga y cansancio. También se producen caídas, con el riesgo que esto supone para la integridad de las personas.

Finalmente, por si todo lo anterior fuera poco, el ejercicio físico en los adultos mayores también repercute favorablemente en la disminución del estrés y de las dificultades relacionadas con el insomnio.

Como vemos, si se integra el ejercicio físico en el día a día de los mayores, disfrutar de esta etapa de la vida será mucho más tranquilo y placentero. ¡Será una decisión de la que no os arrepentiréis!

  • Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Guía de ejercicio físico para personas mayores. Extraído de: https://www.segg.es/media/descargas/Acreditacion%20de%20Calidad%20SEGG/CentrosDia/GU%C3%8DA%20DE%20EJERCICIO%20F%C3%8DSICO%20PARA%20MAYORES.pdf
  • José Alberto Ávila-Funes; Emilio José García-Mayo. 2004. Beneficios de la práctica del ejercicio en los ancianos. Extraído de: http://www.scielo.org.mx/pdf/gmm/v140n4/v140n4a13.pdf