Cómo combinar el deporte y la alergia al polen

Francisco María García 24 mayo, 2018
Lo importante para prevenir riesgos siempre es la información; algo para lo que es muy útil conocer algunos trucos y precauciones que nos ayuden a evitar sufrir una reacción alérgica y sobrellevar bien los períodos de polinización

La alergia al polen, o como también se le conoce, alergia primaveral o fiebre del heno, suele afectar a quienes tienen un programa diario de entrenamiento. La sensación de agotamiento les puede hacer desistir de su actividad, pero deben saber que podemos combinar el deporte y la alergia al polen sin mayor problema.

Conocer las temporadas de polinización

El polen es un alérgeno que afecta a aquellos organismos cuyo sistema inmune responde con reacciones alérgicas. Estos minúsculos granos transportan células espermáticas por del viento para permitir la reproducción vegetal; son millones de células, que se mezclan con el aire y entran casi inevitablemente al cuerpo a través de la respiración.

Hacer deporte con alergia al polen.

Las temporadas de polen son determinadas por los ciclos biológicos de las distintas especies arbóreas. En el primer trimestre del año, el ciprés comienza la temporada de alergias provocando una elevada cifra de afectados. De marzo a abril el llamado plátano de sombra continúa afectando a muchas personas.

Desde marzo hasta junio, las gramíneas y el olivo son las responsables de gran cantidad de personas con cuadros alérgicos. La alternaria, un hongo ambiental que parásita a otras plantas, puede actuar en cualquier época.

Las partículas de polen de estas especies harán estragos, dependiendo también de la distribución geográfica por donde se extiendan. El clima y las temperaturas son dos factores de gran influencia.

Las reacciones alérgicas al polen

Al contacto con el polen, el sistema inmunológico de las personas alérgicas genera anticuerpos para protegerse de un cuerpo extraño.  Se activa la inmunoglobulina E, que pone en marcha la producción de las temidas histaminas. Es ahí cuando se producen desagradables reacciones como:

  • Rinitis, que produce congestión nasal y secreción abundante de moco.
  • Frecuentes estornudos.
  • En los ojos, la conjuntivitis se manifiesta con lagrimeo involuntario, enrojecimiento y picor. También es posible la aparición de hinchazón periocular.
  • Asma bronquial, que puede conducir a un peligroso shock anafiláctico.
  • Cefalea o migraña.
  • Cansancio, fatiga, irritabilidad; y con ello tristeza y posible cuadro depresivo.
  • Trastornos del sueño, como el insomnio.

Cómo combinar el deporte y alergia al polen

No es necesario tener que interrumpir un programa de entrenamiento físico por culpa de una alergia estacional. A continuación, veremos algunos consejos a tener en cuenta para evitar caer presa de una alergia primaveral:

  • Preferir espacios de poca vegetación, respecto de aquellos en los que abundan distintas especies. También hay que evitar el ejercicio en áreas recientemente podadas o donde se haya cortado el césped. Si se vive cerca de una costa o litoral, la playa es un espacio ideal para la práctica deportiva, porque allí no prolifera el polen.
  • Disminuir la intensidad de la actividad física. Esto mantendrá el ritmo respiratorio en niveles de menor vulnerabilidad a los alérgenos.
Correr con alergia al polen.

  • Evitar los momentos con mucho viento. El viento excesivo puede extender más las partículas desencadenantes de la alergia; hay que informarse sobre las previsiones climáticas y elegir los días más adecuados para entrenar.
  • Escoger los horarios de menor producción de polen. A primera hora de la mañana en la mañana y al atardecer es cuando más riesgo existe.
  • Después de llover es también un momento óptimo para ejercitar, ya que el polen estará aplacado. De hecho, un ambiente más seco favorecería su proliferación.
  • Llevar protección en las vías respiratorias, boca y ojos; es el caso de gafas protectoras, tapabocas, etc.
  • Procurar respirar solo a través de la nariz. De este modo, los alérgenos no llegarían a la altura de los bronquios, donde se agravarían los síntomas.

Hidratación y algunos medicamentos

  • Hidratarse con frecuencia permite conservar en óptimas condiciones las mucosas vulnerables a las alergias. Es recomendable el uso de agua marina en spray para mantener húmedas las fosas nasales; también los vaporizadores en casa, que acondicionan las vías respiratorias.
Tips para beber más agua durante el día.

  • Extremar la limpieza. Sobre todo hay que lavar bien la cara y las manos varias veces en la jornada, para reducir el riesgo. Al regresar a casa es recomendable ducharse, quitarse la ropa y lavarla lo más pronto posible.
  • Algunas personas usan medicación antialérgica antes de la actividad física. Esto puede producir dos condiciones negativas para el rendimiento físico: la somnolencia y la aceleración del ritmo cardíaco, efectos secundarios de ciertos fármacos.

En la práctica, combinar deporte y alergia al polen es perfectamente posible si se siguen estos consejos y precauciones; el deportista puede seguir sus programas de entrenamiento, con unas pautas y a un ritmo un poco inferior.

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