Cómo prevenir el flato y la acidez de estómago

Francisco María García 14 septiembre, 2018
Pese a que son afecciones que pueden darse juntas, tienen poco en común, más allá de que pueden ocasionar una merma considerable en el rendimiento; hay métodos efectivos para evitar sus desagradables síntomas en mitad del entrenamiento

El flato y la acidez de estómago son dos de las dolencias más temidas por la mayoría de quienes practican de manera regular algún deporte. Suelen aparecer de forma repentina, generando molestias que en el peor de los escenarios, obligan a una inmediata suspensión de la actividad física.

Intenso dolor abdominal

Durante mucho tiempo se pensó que el flato era producto de una acumulación de gases en el intestino, los cuales provocaban un intenso dolor sobre la zona abdominal durante entrenamientos de alta intensidad.

Aunque no hay una tesis concluyente que explique este fenómeno del flato, la mayoría de las teorías colocan al estómago como el origen de este tipo de malestares.

El dolor abdominal suele asociarse a los corredores, aunque también puede llegar a afectar a ciclistas, nadadores y practicantes de otras disciplinas que impliquen movimientos bruscos.

Por todo lo anterior, la causa probable de mayor aceptación del dolor abdominal dentro del gremio médico, lo ubica como una consecuencia directa de las oscilaciones propias del cuerpo durante el ejercicio.

Este tipo de argumentaciones explicarían por qué los dolores nunca se presentan en el mismo lugar. De igual forma, serviría para aclarar el hecho de que no afecte a todas las personas de la misma manera.

Otra hipótesis señala que el flato es producto de las tensiones que se producen en los ligamentos que unen el diafragma con el estómago. Una situación que se vuelve más crítica cuando el órgano digestivo está lleno. Por otro lado, la mala respiración aparece también dentro de la lista de posibles causas.

Cómo evitarlo

Una de las primeras medidas a tomar para reducir las probabilidades del flato,es no ejercitarse inmediatamente después de comer. El tiempo recomendado de espera es de al menos dos horas.

De igual forma, la última comida antes de la sesión de trabajo debe ser ligera, de digestión fácil y rápida. También se recomienda en lo posible evitar los movimientos bruscos y los saltos repentinos; igualmente hay que evitar los balanceos del torso y los descensos rápidos por zonas que presenten grandes desniveles.

Entrenar la hidratación y la respiración

Son frecuentes los casos de corredores o ciclistas que presentan dolor abdominal después de haberse hidratado mientras están en competiciones. Esto puede tener su origen a un aumento repentino del peso que debe soportar el diafragma; un músculo que, debido a la propia actividad física que se esté realizando, ya está bastante tenso.

Por todo ello, muchos preparadores físicos señalan que la forma en que se ingieren líquidos también debe practicarse dentro de las sesiones de entrenamiento. Lo recomendable: beber sorbos cortos y rápidos e hidratarse antes de que la sensación de sed haga aparición.

Hidratación: durante, pre- y post-entreno

Del mismo modo, la correcta respiración es otro aspecto que debe cuidarse; es un factor que, además de estar relacionado con la aparición del flato, es vital para conseguir un adecuado rendimiento deportivo.

El ardor en el estómago al hacer deporte

La acidez estomacal puede tener múltiples causas; de hecho, es una enfermedad crónica que afecta a un porcentaje cercano al 15% de personas en todo el planeta. Pero más allá de esta patología, durante la actividad física pueden presentarse episodios de ardor estomacal, que pueden subir hasta la garganta y la boca.

El flato y la acidez de estómago durante los entrenamientos suelen tener un elemento en común: el estómago lleno. El movimiento propio de la actividad física provoca que la comida no pueda ser contenida en el esófago y se devuelva, junto con los ácidos gástricos, al esófago.

Flato y la acidez de estómago: que no afecten el rendimiento deportivo

Una alimentación balanceada es muy necesaria para un rendimiento deportivo a tope; también servirá para evitar la aparición de dolores en la zona abdominal y el ardor estomacal durante los entrenamientos.

Para contar con una buena alimentación, no solo se trata de cuidar la calidad de los alimentos que se consumen o reducir la ingesta de elementos como cafeína o chocolate. También implica respetar las horas de las comidas y evitar abusar del tamaño de las porciones.

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