Cómo sacar provecho de tus hormonas para entrenar mejor

Este artículo fue redactado y avalado por Yamila Papa Pintor
· 7 marzo, 2019
Puedes sacar provecho de tus hormonas para entrenar mejor conociendo en qué momento se produce cada una de ellas o cuándo están en sus niveles más elevados. ¡Así podrás conseguir resultados en menos tiempo!

Nuestro cuerpo funciona como un perfecto sistema, pero a veces no lo sabemos y no lo aprovechamos. Por eso, en el siguiente artículo te contaremos de qué manera puedes sacar partido a las hormonas para entrenar mejor.

Las hormonas y el entrenamiento

Cuando hablamos de hormonas y su relación con el ejercicio, nos estamos refiriendo a su producción natural, tanto en hombres como en mujeres. Si bien nos quieren hacer creer que ellas se convierten en masculinas cuando obtienen músculo, lo cierto es que cada sexo es diferente y tiene sus necesidades específicas.

Lo mismo sucede con las hormonas. Por ejemplo, un hombre produce hasta 20 veces más testosterona que una mujer; por ese motivo le es más fácil ganar músculo. No obstante, eso no significa que las féminas estén en desventaja, ya que pueden liberar más hormona de crecimiento o ser más sensibles a las hormonas anabólicas.

Entonces, podríamos decir que compensan una falencia con una virtud. Desde luego, y más allá de esta salvedad, no podemos negar que las mujeres comienzan sus entrenamientos desde un nivel muscular y una fuerza inferior a las de los hombres.

Otra cuestión que debemos tener en cuenta es que para ellos es más fácil perder lo conseguido cuando se deja de entrenar. ¿Por qué? Porque las mujeres pueden conservar las proteínas y el glucógeno en los músculos por más tiempo.

Existen otros datos curiosos con relación al papel de las hormonas en ambos sexos. Las mujeres precisan una gran dosis de energía, acumulan más grasa pero degradan menos sus músculos. Quizás estarás en contra de esta adaptación evolutiva, pero has de saber que el sexo femenino no necesita tantas proteínas o carbohidratos como el masculino para mantener la masa muscular.

Aunque muchos lo desconozcan, las hormonas del hombre también influyen en su entrenamiento.

¿Usar tus hormonas para entrenar mejor?

Ahora nos dedicaremos a las mujeres, y más precisamente a su ciclo menstrual, en el cual las hormonas juegan un papel más que importante. Esto no quiere decir que los hombres no tengan cambios hormonales, pero estos son menos fluctuantes y tienen que ver con el día y la noche o la época del año.

El impacto que tenga el entrenamiento y la dieta no será el mismo según en cuál de las tres fases del ciclo se encuentre la mujer. Por lo tanto, si quieres aprovechar tus hormonas para entrenar mejor, presta atención a lo siguiente:

1. Fase folicular

Comienza después de que se retira la menstruación. En esta etapa, las mujeres son más sensibles a la insulina, toleran mejor los hidratos de carbono, usan más el glucógeno como sustrato energético, hay menos quema de calorías y grasas y se reduce el metabolismo.

Es el mejor momento para entrenar y en el que se verán más los resultados del ejercicio. En esta etapa, se recomiendan las rutinas de alta intensidad, que permitirán contrarrestar la bajada metabólica de esos días.

2. Fase ovulatoria

Se trata de la fase central del ciclo, cuando el óvulo ‘viaja’ al útero para ser fecundado. Durante la etapa ovulatoria, se reduce notablemente el apetito (porque la idea es que la mente esté ocupada en procrear, no en comer) y se eleva poco a poco el metabolismo.

También se experimenta un leve aumento de la fuerza, debido a la hormona testosterona, y puede haber más lesiones que en las otras fases. Esto último se debe a que no se miden las consecuencias del entrenamiento arduo. Es un momento ideal para hacer ejercicios de fuerza.

3. Fase lútea

Es la fase más complicada en el período menstrual, antes y durante el sangrado. El primer ‘síntoma’ es un aumento del apetito (incluso se pueden consumir 500 calorías más cada día) y el metabolismo se acelera.

El cardio moderado es una metodología muy conveniente para muchas personas.

Asimismo, se utiliza más la grasa como combustible, se pierde tolerancia a los hidratos de carbono, se tiene una menor sensibilidad a la insulina y la bajada de progesterona se traduce en menos serotonina. Por ende, se experimentan con frecuencia mal humor, irritabilidad y dolores de cabeza.

Por otro lado, debido a la pérdida de sangre, puede reducirse el transporte de oxígeno a los músculos, y eso impacta en el rendimiento. Ante esto, no es necesario faltar al gimnasio, pero sí bajar la intensidad; también es bueno hacer ejercicios de cardio.

En definitiva, para sacarle todo el provecho a tus hormonas para entrenar mejor, debes tener en cuenta el momento del mes en que te encuentras y cuáles son las necesidades específicas de cada fase. ¡Sigue estas pautas y potencia tus sesiones de trabajo!

  • Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas de Camagüey, Aguilar S, M. M., & A., Q. (2017). La mujer, el ciclo menstrual y la actividad física. Revista Archivo Médico de Camagüey.