Cómo te afecta dejar de fumar

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 7 marzo, 2019
El hecho de fumar contribuye a la formación de hábitos y de comportamientos sociales, ser fumador es un concepto que involucra al ser humano en su conjunto, individual y social y por esta razón, dejar de fumar implica asumir cambios personales que van más allá de no encender más un cigarrillo

Las campañas antitabaco en el mundo están teniendo efecto poco a poco. Dejar de fumar se ha vuelto un objetivo buscado po mucha gente. Razones de salud, de economía o de compromiso social, se traducen en la decisión de vencer esta adicción.

Está claro que no es una tarea fácil. Se trata de un vicio que generalmente se adquiere cuando se es muy joven y los años lo consolidan. El cigarro se vuelve una parte de la persona y hasta se integra en la personalidad.

Los efectos de dejar de fumar

Es indudable que las consecuencias de dejar de fumar implican mejoras en la salud. Pero quienes lo han intentado saben bien que también hay efectos transitorios incómodos, que hacen flaquear la voluntad.

No es un proceso sencillo, aunque es posible lograr la meta. Lo importante es estar dispuestos y convencidos de que es lo mejor. El primer paso consiste en mentalizarse. Si la persona lo hace por obligación, pero no por propio interés, seguramente no tolerará los efectos y recaerá.

Un chico rompiendo un cigarro por la mitad como gesto de no fumar.

¿Qué pasa en el cuerpo al dejar de fumar?

  • Las primeras doce horas son críticas. Es uno de los momentos más agudos de la abstinencia; pasadas estas doce horas, la persona comprobará si realmente tiene la intención de abandonar el vicio.
  • Seguramente la persona fumadora tendrá mal humor, quizás surja algún dolor de cabeza, inquietud y mucho nerviosismo.
  • A las veinticuatro horas se reducen los niveles de monóxido de carbono en los pulmones. Aumenta el oxígeno en la sangre; la persona ya experimenta cambios: respira mejor, el olfato y el gusto mejoran también.
  • Después de una semana, el cuerpo habrá eliminado totalmente la nicotina. El efecto de recuperación de la salud cardiovascular empieza a notarse. Mejora la circulación y la persona tiene más resistencia al esfuerzo muscular.
  • Es probable que se experimente una intensa ansiedad. La nicotina es adictiva, y la falta de esta sustancia en el organismo se hará sentir.  Se trata de una etapa bastante difícil, muchas personas no la superan y comienzan a fumar otra vez.
  • Hay tratamientos que incluyen el uso de parches o chicles de nicotina, para ir disminuyendo gradualmente el tóxico en el organismo. Pueden ser una opción válida cuando no se tolera la abstinencia.

El paso del tiempo sin fumar

  • Cuando ha transcurrido un mes sin fumar, quizás empiecen a experimentarse otras sensaciones inquietantes. Fumar no solo genera una adicción física, sino también psicológica.
  • El tabaco es un comportamiento que se asocia con el compartir, con el grupo, con la charla y el café. Por tanto, el dejar de fumar en cierto modo dejará fuera a la persona de estos grupos, no porque se la expulse, sino porque el vínculo de unión era el cigarro.  Es probable que las ganas de fumar perduren durante mucho tiempo todavía. 
  • Después de tres meses sin fumar, el aparato respiratorio se ha descongestionado. La capacidad pulmonar ha aumentado y esto provoca reducción de la fatiga y de la sensación de falta de aire. Es un síntoma que alivia y estimula, un importante premio al esfuerzo realizado.
Chica joven fuma con la capucha puesta.

  • Si la persona supera un año sin fumar, habrán disminuido paulatinamente los riesgos de afecciones cardiovasculares, de infarto cerebral y de cáncer de pulmón. 
  • El aumento de peso suele ser consecuencia de dejar de fumar. Es un efecto que se puede contrarrestar con una dieta adecuada y dedicando más tiempo al ejercicio.
  • Hay efectos secundarios transitorios que es preciso tolerar para cumplir la meta. Falta de concentración, estreñimiento o diarrea, náuseas o alteraciones de sueño, son algunos de esos efectos. Es importante mantenerse firme y considerar que estos males son manifestaciones del organismo que se está desintoxicando.

Es importante mantenerse firme en la decisión y no decaer. Si el vicio está muy arraigado, la mejor forma es avanzar progresivamente y no dejarlo de golpe. Hay que reducir poco a poco los cigarrillos consumidos en el día, prolongar los tiempos entre uno y otro; ese sería el primer paso. Los grupos de apoyo pueden ser útiles para no flaquear.