Consejos para dormir mejor después de los 40

Francisco María García · 23 junio, 2018
Según los expertos, a partir de los 30 años el cuerpo necesita al menos siete u ocho horas de descanso; sin una causa determinada, muchas personas sufren problemas para dormir, sobre todo cuando pasamos de los 40 años

El hecho de despertarse a media noche y con dificultad para dormir profundamente, son hábitos que perjudican poco a poco nuestra salud. En la edad adulta, las preocupaciones diarias pueden ser suficientes para que aparezca el insomnio. Con preocupaciones o sin ellas, son muy útiles estos consejos para dormir mejor después de los 40.

Cómo saber si se padece insomnio después de los 40

Con el tiempo, el cuerpo necesita cada vez menos horas de sueño. Antes de cumplir un año, un bebé duerme hasta 16 horas por día. Al llegar a los 5 años, su organismo y su ánimo estarán saludables con 10 horas de buen descanso. En la edad adulta el tiempo adquiere otro significado; estar en la cama sin poder dormir, a veces es una pérdida de tiempo.

Las personas con insomnio resisten varias horas en la cama con la esperanza de volver a dormirse. Día tras día, se despiertan a la madrugada con los pensamientos más preocupantes, ridículos o imposibles.

Consejos para dormir mejor después de los 40.

Se considera que quienes sufren más del insomnio son las mujeres. Los cambios hormonales a partir de los 40 afectarían los dispositivos de descanso. Muchas veces se trata de mujeres con triple jornada laboral: el trabajo asalariado, la casa y los hijos. Otro factor sería la proximidad de la menopausia.

Razones y consecuencias del insomnio en los adultos

Según Matthew Walker, a cargo del Centro de Ciencias del Sueño Humano de la Universidad de California, en Berkeley, el declive se produce en el sueño profundo a partir de los 30. Ese sueño profundo es la mitad de extenso a los 50 años que en la adolescencia.

El psiquiatra Michael Vitiello, que se ocupa de estudiar la Ciencia del Comportamiento en la Universidad de Washington, señaló que las mujeres encuentran más inconvenientes a la hora de volver a dormirse por las noches. De todos modos, el problema afecta ambos sexos.

Existen hasta 100 tipos de trastornos del sueño; algunas personas minimizan sus problemas para dormir bien toda la noche. Sin embargo, se calcula que la mitad de la población ha padecido en algún momento una situación de insomnio.

Antonio Culebras se decidió a crear conciencia sobre la importancia del sueño y del descanso nocturno, y organizó en España ‘El día mundial del sueño’.

Culebras señala que ‘deberían bastar 15 minutos para quedarse dormidos’. De esta forma, la cantidad de sueño tendría que ser de entre siete y nueve horas; también que se recomienda una temperatura para dormir de no más de 19 grados.

Consejos para dormir mejor después de los 40

El comienzo de una terapia es el consejo número uno en todos los rankings de cómo mejorar el sueño nocturno. Muchas veces el insomnio puede estar asociado a la ansiedad. En las terapias, se puede hablar directamente de aquellos pensamientos tormentosos que aparecen por la noche.

Dormir bien después de los 40.

El yoga y las técnicas de respiración son claves para dormir mejor después de los 40. También mejoran el sueño los ejercicios llamados ‘mindfulness’, que incluyen sesiones de concentración y meditación. Estas prácticas ayudan notablemente a aquietar la mente y liberarla de pensamientos negativos.

Controlar los ‘sofocos’ pre-menopáusicos es otro modo de saldar la deuda con el descanso en las mujeres. Así lo sostiene Shalini Manchanda, a cargo del programa de Medicina del Sueño en el instituto Indiana University Health. Los calores o sofocos producirían, en estos casos, un sueño entrecortado.

Un trastorno del sueño que muchas personas padecen sin darse cuenta, es la apnea del sueño. En este caso, son los hombres los más afectados. En la apnea del sueño se deja de respirar por unos segundos mientras se duerme; por la mañana, la sensación es la de no haber dormido nada.

Como último consejo para dormir mejor después de los 40, cabe mencionar la práctica regular del deporte. Preferentemente por la mañana, es la actividad deportiva moderada la que mejor prepara al cuerpo para un descanso merecido.

Algunos hábitos saludables, como acostarse sin hambre, evitar discusiones, apagar el teléfono y las redes sociales, son otras maneras inteligentes de asegurarse un sueño profundo durante más tiempo.