Debes mantenerte hidratado por tu salud

Yamila Papa Pintor · 17 noviembre, 2018
Conoce la fórmula exacta para mantenerte hidratado de manera correcta independientemente de las condiciones climáticas o los hándicaps de salud que podamos estar sufriendo en momentos concretos; para que nuestro cuerpo funcione con normalidad necesita mantener su volumen de agua

Seguramente has leído u oído hasta el cansancio que ‘para mantenerte hidratado es necesario consumir dos litros de agua al día’. No se trata de un eslogan publicitario ni de un capricho del sector médico, sino de una necesidad biológica. ¡Entérate de por qué beber líquidos es fundamental para tu salud!

¿Por qué mantenerse hidratado?

Probablemente seamos más conscientes de la verdadera necesidad de hidratarnos cuando empieza el verano y tenemos sed o calor. Sin embargo, la hidratación es un hábito que debe cumplirse durante todo el año y justamente antes de experimentar los síntomas corporales que lo demanden, como tener la boca o la gargantas seca.

Nuestro organismo está formado en gran parte por agua, la cual vamos perdiendo a lo largo del día a través de la orina, la transpiración e incluso las lágrimas o las heces. Cada una de nuestras células, la sangre y otros fluidos corporales -por ejemplo la saliva- presentan un buen porcentaje de agua en su composición… ¡Por ello es fundamental beber agua a diario!

Evitar la deshidratación y los peligros que conlleva para la salud.

Es necesario saber cuál es el papel que cumple el agua en nuestro organismo y sus principales funciones:

  • Transportar y distribuir nutrientes (minerales, vitaminas, glucosa) a las células.
  • Eliminar las toxinas.
  • Regular la temperatura corporal.
  • Lubricar nuestras articulaciones.
  • Colaborar con los procesos digestivos e intestinal.
  • Hidratar membranas, como por ejemplo los ojos o la boca.

La importancia de mantenerte hidratado

El agua es tan importante que una persona puede pasarse incluso semanas sin comer, pero no más de cinco días sin beber.

Debemos tener en cuenta que nuestro cuerpo pierde líquidos (y junto con el agua también sodio, potasio, calcio, etc) constantemente y necesitamos recuperarlos. Y aunque el organismo puede ‘enviar’ agua de un lado al otro, si no reponemos la pérdida podemos sufrir deshidratación.

Si Las consecuencias de una mala hidratación pueden ir desde molestias leves a problemas mucho más graves. Algunos de los síntomas (de menor a mayor) son:

  • Sed.
  • Dolor de cabeza.
  • Mareos.
  • Fatiga o debilidad.
  • Somnolencia.
  • Boca seca.
  • Pulso aumentado.
  • Piel poco elástica.
  • Sensación de pesadez.
  • Poco volumen de orina u orina de color oscuro.
  • Frecuencia respiratoria acelerada.
  • Piel fría y húmeda.
  • Espasmos musculares.
  • Vómitos.
  • Alteración del estado mental.

¿Cómo hidratarte correctamente?

Pese a que hay que tener en cuenta la medida de los dos litros diarios, no quiere decir que tengan que ser ingeridos por medio de vasos de agua. Las bebidas que ingerimos nos aportan hasta el 80% de los líquidos que precisamos a diario, pero el 20% restante procede de los diferentes alimentos que comemos.

Por lo tanto, además de agua, es necesario consumir frutas y verduras frescas, como por ejemplo manzanas, naranjas, tomates, calabacines o pepinos. No olvides tampoco las sopas, los caldos, los lácteos o los zumos, que pueden sumar bastantes líquidos a tu cuerpo.

Si haces deporte o el calor es agobiante, procura a su vez ingerir bebidas isotónicas, es decir, con sales y electrolitos, los cuales se pierden con la transpiración.

En el caso de sufrir alguna enfermedad gastrointestinal, has de saber que cada vez que vayas al baño también estarás perdiendo una cantidad mayor de líquidos, y que si tienes fiebre, sudarás más de lo habitual y reducirás el agua del organismo con mayor rapidez. Por ello, te recomendamos que también aumentes el volumen de líquidos diarios.

Algunos consejos adicionales para que puedas mantenerte hidratado de manera correcta son:

  • Ten a disposición siempre una botella de agua (en el escritorio, en el bolso, etc).
  • Ponte una alarma en el móvil para recordar beber agua.
  • Bebe antes de sentir sed.
  • Si no te gusta el agua, combínala con rebanadas de limón, hojas de menta o ralladura de jengibre.
  • Antes de comer, es mejor beber agua. A veces la sed se confunde con el apetito.
  • Incrementa las tomas cuando hace calor o practicas ejercicio.
  • Bebe agua al levantarte y justo antes de dormir.
Hidratación para personas mayores.

Ahora bien, ¿cuándo sé que ya estoy lo suficientemente hidratado? Una de las mejores técnicas para identificar que ya has bebido lo necesario es cuando al orinar el líquido que despides es transparente. Eso nos indica que hemos eliminado las toxinas acumuladas.

Por último, te aconsejamos que lleves un control de la cantidad de agua que consumes, para evitar llenar el estómago de líquidos y no alimentarte como corresponde.

Recuerda que para un adulto de hasta 70 años la dosis diaria va de 2 a 2,5 litros, y que los niños, ancianos, enfermos y mujeres embarazadas son más vulnerables a la deshidratación. Por ello deben prestar mucha atención a los líquidos que ingieren cada día.

Ubiratan, F., & Silveira, D. (2006). El Efecto De La Deshidratacion En El Rendimiento Anaerobico. Revista de Ciencias Del Ejercicio y La Salud ®.